sábado, 24 de noviembre de 2012

Que no me rindo, Poeta.

Pongo las manos
sobre la tierra callada,
como ayer,
como siempre,
donde yacen los compañeros muertos,
donde orillan las semillas
del rubor de los niños nuevos.

Pongo los ojos
sobre la blanca vela
que sigue rasgando el horizonte,
donde las golondrinas negras
blancas y otra vez negras
se confunden con las estrellas.

Pongo mi carne y mi piel,
mis ganas, mi todo,
mi alma en el empeño
de ser aquel sueño
que una vez fuimos,

La luna sobre el estanque
pudorosamente quieta,
muda,
solemnemente hermosa,
canta su nana de la alegría,
los pasos se abren
las puertas vuelan
y los puentes retornan
como brazos de espuma
juntando continentes,

la luna reposa sobre el estanque
y en el corazón del mundo,
la voz del poeta
resuena gallarda y arde.

Que no, Poeta,
que no me rindo,
que pongo mi vida
en cada verso que firmo,
que voy soñando espacios,
mil rumbos distintos
en cada golpe que encajo,
abro a capotazos mi camino,
que no, Poeta,
que no me rindo,
que sigo en la arena
con la magna fuerza
de los bravos perdedores
que miran de frente a la muerte,
que no, Poeta,
que no me rindo,
que mis pies siguen
-cansados pero firmes-
haciendo mella en el rigor de mi destino.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Id, pues vagabundos, sin tregua





Id, pues, vagabundos, sin tregua " Id, pues, vagabundos, sin tregua, errad, funestos y malditos a lo largo de los abismos y las playas bajo el ojo cerrado de los paraísos. (...) Y nosotros que la derrota nos ha hecho, ay, sobrevivir, los pies magullados, los ojos turbios, la cabeza pesada, sangrantes, flojos, deshonrados, cansados, vamos, penosamente ahogando un lamento sordo. " 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

En el balcón




En el balcón En el balcón las amigas miraban ambas como huían las golondrinas Una pálida sus cabellos negros como el azabache, la otra rubia Y sonrosada, su vestido ligero, pálido de desgastado amarillo Vagamente serpenteaban las nubes en el cielo Y todos los días, ambas con languideces de asfódelos Mientras que al cielo se le ensamblaba la luna suave y redonda Saboreaban a grandes bocanadas la emoción profunda De la tarde y la felicidad triste de los corazones fieles Tales sus acuciantes brazos, húmedos, sus talles flexibles Extraña pareja que arranca la piedad de otras parejas De tal modo en el balcón soñaban las jóvenes mujeres Tras ellas al fondo de la habitación rica y sombría Enfática como un trono de melodramas Y llena de perfumes la cama vencida se abría entre las sombras.



martes, 20 de noviembre de 2012

La fuente perdurable



Se estremeció al contacto de las manos
y ofrecía su cuerpo al alfarero
que ella siempre anheló: primero el rostro
después el talle luego las rodillas.

¡Oh sí! Mujer de barro que se vuelve
cántaro de aguamiel vasija húmeda
copa de vino para los desmayos
maceta de albahaca taza honda

cáliz de olor jofaina regalada
pila bajo la fuente perdurable
lamparilla de aceite que alumbrara

noches sin sueño y páginas de un libro
que está por escribir. ¡Oh sí; ser barro!
Barro que ha descubierto a su alfarero.

 


lunes, 19 de noviembre de 2012

Un barco con nombre de isla





Y cambiastes la rosa por las algas amargas,
la muchacha terrestre, por la fría sirena
y has cruzado, volando, el jardín de los buzos.
Donde el pez, de ojo inmóvil ve brotar la tormenta.
¿Dónde vas por la noche peligrosa del fondo,
tripulante de un barco sumergido y sin fuerzas?
¿Qué ¡Arriba España! has dado desde el frio abismo
que voló en un enjambre de burbujas esféricas?
Miradores de Cádiz o El Ferrol; las persianas
entornas; y el piano que enfundado no suena.
La novia que llora′junto al mar, y los faros
que buscando tu cuerpo, las gaviotas despiertan.
“Madre el agua está fría y recuerdo a los pájaros,
aunque estemos en mayo tengo heladas las venas.
Sé, que me está prohibido llegar hasta tu playa,
para ver tu ventana, vendré con las mareas”
Subirás una tarde, desmayado, del fondo
con tus ojos de ahogado a mirar las banderas.
Hoy que están los caballos del trigal en el agua,
el soldado en la espuma, y Peñiscola es nuestra.
Subirás en verano, de los turbios abismos
para ver las naranjas, y la novia y las huertas,
tú, sin peso y sin sombra, desterrado fantasma
cuyo cuerpo no puede ya dormir en la tierra.
¿Vas buscandó una tumba, las raíces de los árboles,
el lugar que no cambia y la lápida cierta?
Tu sepulcro es pagano , el coral no cobija
y eres tritón nostálgico del ciprés y la estrella.
Tu habitas un barco con nombre de isla
y la espuma, giraba, en sus hélices nuevas
y en el iris de aceite de su estrella saltaban
los delfines, lustrosos, como obuses de guerra.
¿Dónde estás, barco mío, trozo vivo de España,
ayer navegadora alegre fortaleza,
hoy montón inundado, tripulado por muertos,
quieto en un merídiano con la brújula quieta?
Ya no tornareís nunca al amor de las islas
cuando Mallorca tiene más dulces sus almendras,
con los barcos cautivos llenos de tanques rusos,
ni hablará, el alfabeto, gentil de las banderas.
Por terrazas que bajan al mar; donde la espuma
al escalón de mármol hace hervir de agua inquieta
bañaran los marinos de España, con coronas
y el jóven almirante traerá la rosa fresca.
Y te dirán, alzando el brazo, “Marinero,
el caracol de nácar encima de las flechas
en vez de un ramo fúnebre, por ti deshojaremos
la rosa de los vientos sobre tu tumba muerte”.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Joaquin Rodríguez, “Cagancho” (–fragmentos-)




Salió la luna redonda,
La sangre, la luna llena,
Y la luna se encendió
Con palideces de cera.
Todo el campo de Vejer
Se puso a parir hogueras
Crepitando soleares
Por sus laringes de leña....
... Cagancho –todo de negro-
se puso a ver las estrellas
y las quiso contar todas
y no llegó a la docena...
... Cagancho-de vida muerto-
brillante de piel morena
se le ríe la caoba
de sus mandíbulas recias...
... “Si yo no fuera torero,
me moriría de pena.
Si yo no fuera torero,
Lloverían las estrellas
Banderillas de dolor
Sobre mi nostalgia abierta...
Pero tengo tres capotes
Encendidos de vergüenza
Y trece ganaderías
Soñando por las dehesas”...