martes, 31 de diciembre de 2013

Los bienaventurados








Los bienaventurados 

                                                            …ellos poseerán la tierra 

Los fieles, los constantes, 
los condenados a lo eterno, 
los asombrados de una sola vez, 
los que sólo confían en el miedo, 
los que edifican sobre el desengaño, 
los cuidadosos que cosechan paso, 
los fareros de la rutina, 
los cómplices tenaces del trabajo, 
los que se mueren razonablemente, 
esos que en tantas ocasiones 
desearían con urgencia 
que hubiese un dios al que pedir socorro. 


De: Ensayo general: poesía completa, 1966-2000

lunes, 30 de diciembre de 2013

Huelen las rosas





Sobre la mesa han puesto un barro humilde 
con unas rosas que lo justifican 
igual que justifica el hombre 
un claro destello, una esperanza, una sonrisa. 
Huelen las rosas, y sentir su aroma 
también es dar constancia de la vida, 
es percibir la realidad que llega 
en su increíble y breve maravilla, 
huelen las rosas, qué delgado mundo 
de fragancia nos llega en su caricia, 
qué prodigioso mecanismo se hace necesario 
hasta dar con esta mina sutil de olor, 
cuántos secretos reinos botánicos, 
qué incógnitas provincias de vegetal acción, 
desde la tierra suben elaboradas, resumidas, 
adelgazadas hasta lo indecible 
para ser un milagro entre la brisa de la mañana, 
un invisible copo de aroma hacia la tarde, 
un terciopelo de perfume solar al mediodía. 
Trabajaron obreros diminutos y subterráneos 
por las galerías donde la gota de agua 
y las substancias germinales se alían. 
La nieve puso un dedo entre los labios, 
el viento golpeó las ramas niñas, 
deshilvanó la lluvia sus collares, y entre tanto, 
en la arcilla, porosa y maternal, 
manos minúsculas manipulaban 
ciegas en la alquimia del delgado perfume de las rosas, 
para que al fin se derramara un día 
desde esta mesa en la que he puesto un barro humilde, 
y nos regale su delicia. ¿Porqué?¿Porqué?
¿Las hemos merecido?
¿Merecemos que sea así la vida tan hermosa y fragante, 
que penetre por los sentidos su verdad sencilla 
tan misteriosa y generosamente?. 
Algo hay que nos responde por las rosas, 
una respuesta de perfume, escrita en el aire, 
las cosas que manejan nuestra manos
¿porqué han de ser distintas de los rosales? 
Con amor ¿por qué no son también aroma concedida? 
Vivir no es mas difícil que un rosal, 
lo que anula su aroma es la injusticia."