miércoles, 21 de diciembre de 2016

Suspensión temporal

En estos momentos he parado de subir poemas por temas profesionales. Podéis encontrarme en mi web de empresa:

www.heylaw.co.uk

sábado, 29 de octubre de 2016

Otoño




Hoy una mano de congoja llena de otoño el horizonte y hasta de mi alma caen hojas”

miércoles, 5 de octubre de 2016

Octubre




Esquivias



Octubre

Naciste
en otoño como yo
decías
y es de nuevo octubre

querías arrastrarme
con tus hojas secas

querías convertirme en caída
y yo habría sido abismo
para que te quedaras

contestaba siempre
que diciembre es otoño
aunque los árboles sean ramas
y el aire nos congele

a fuerza de palabras me abría espacio
entre los tiempos medios

asentías complacido
inmóvil todavía contra el suelo
pero hecho ya huella     ya huida

Llega otra vez octubre
y no queda ni tu sombra

camino para borrarte ante todo no me detengo
y sé que voy a estar bien mientras los pies aguanten

esquivo a zancadas esta ciudad que era mía
la que fuiste derrumbando con las manos

me aferro entonces
a la nieve que no tuve:

yo nací en invierno
yo nací en invierno
yo nací en invierno



Galardonada por su libro Contratono en la XXVII edición del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Creación Joven,

martes, 4 de octubre de 2016

ENTRADA


Esquimal

No sé por qué camino
pero he llegado aquí
Hasta este raro sitio
sin casas ni paisaje
Este lugar desnudo
de las piedras al alma
donde el mundo germina

Quizás también tú llegas
siguiendo ese camino
En esta vida harta
de aciertos y certezas
sólo el error nos une
La poesía es el reino
de los equivocados

Victor Rodríguez Núñez

lunes, 3 de octubre de 2016

El color de la granada


Gonzho

38
Soy un pastor de ovejas ciegas
pastor y lazarillo a la vez
mas cuando me toque a mí
el turno de la oscuridad
¿quién entonces me guiará?

preparado estoy para el camino a solas
haré de mi laúd bastón
pues la música jamás se equivoca
.

domingo, 2 de octubre de 2016

Cantos a mi corazón


          



             Dalet   

    
Los que no me conocen, se admiran de mi audacia y se duelen de verme hacer lo que ellos  no osarían con su alma pequeña; pero los que saben, no comparten sus temores.
     Como se ve a un atleta soportar grandes pesos con complacencia y a un juglar caminar sobre el fuego, así me ven agitarme entre la multitud; sus ojos han visto en mis labios una sonrisa astuta.
     Y al ver que me abandono a los demás, seguro y diestro como el que se lanza a un abismo, suspendido por la cintura, dicen admirados: «¡Oh qué alma verdaderamente maravillosa!».

sábado, 1 de octubre de 2016

El color de la Granada Canto IX




Rafael Pérez Estrada



En el principio fue el caos
y de él provino la armonía de mi voz
por eso canto a pesar del tiempo
No hay final para quien nunca se rinde
por eso dirijo la tropa que carga mi cuerpo
El camino es largo como lengua de cíclope
por ella avanzaré a través de los siglos
Mi lenguaje sobrepasa la oscuridad de estos versos
la verdadera luz jamás se describe.


Premio Loewe a la Creación Joven 2015

viernes, 30 de septiembre de 2016

[MAZORRA]



en el pabellón rojo los enfermos
pendientes de la voz como una espada
deletrean la palabra astrolabio
la nada no interrumpe
su discurso borbota de las tumbas
orejas de la muerte
a la sombra rebelde de una ceiba
su voluntad hidráulica
el agua no sigue un solo camino
el sol sabe que se marchitará
por eso en la miseria resplandece
una fuerza verde impulsa la elipsis
la muerte es muda
el crisantemo habla por ti

Víctor Rodríguez Núñez  (despegue)
Premio Loewe 2015

jueves, 29 de septiembre de 2016

Tara

Medrano



“La noche de tu muerte
Dios acribillaba a gargajos el cristal de mi ventana. La lluvia
dolía igual que duele el frío en un cuento navideño
con barrios de cartón. El viento
golpeaba las paredes, se colaba por las rendijas de la casa,
helaba los armarios, componía con sus silbidos una
nana que velase
por todas nosotras (…)”

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El título se lo quedó el mar.






El poema del lunes. El título se lo quedó el mar.







Es cierto,
entre el mar y el tiempo
hay más de un lazo.
Todas las olas tienen
los mismos recuerdos
y todos los minutos
la misma impaciencia,
la misma sangre
de jilguero.
Es indudable,
todas las formas del agua
guardan la misma afinidad
con los espejos.

martes, 27 de septiembre de 2016

Elogio de la palabra




Elogio de la palabra

Esta palabra no ha sido pronunciada contra los dioses, esta palabra y la sombra de esta palabra han sido pronunciadas ante el vacío, para una multitud que no existe.

Cuando la muerte acabe, la raíz de esta palabra y la hoja de esta palabra arderán en un bosque que otro fuego consume.

Lo que fue amado como cuerpo, lo escrito en la docilidad del árbol único, será consolación en un paisaje lejano.

Como la inmóvil mirada del pájaro ante la ballesta, así la palabra y la sombra de esa palabra aguardan su permanencia más allá de la revelación de la muerte.

Sólo el aire, únicamente lo que del aire al aire mismo trasmitimos como testamento de lo nombrado, permanecerá de nosotros.

La luz, la materia de esta palabra y el ruido de la sombra de esta palabra.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Pozo






Quiero no recordar lo que no hemos olvidado,
arrojar una piedra en el pozo de la ausencia
y escuchar cómo suena a agua y a oscuridad.

                                            

domingo, 25 de septiembre de 2016

LOS VERDADEROS POETAS SON DE REPENTE


  


Sobre un acorde de Chihuahua:
-Los niños en el río
miden el fondo
de la transparencia.
Los verdaderos poetas son de repente:
nacen y desnacen, dicen
misterio y son misterio, son niños
en crecimiento tenaz, entran
y salen intactos del abismo, ríen
con .el descaro de los 15, saltan
desde el tablón del aire al roquerío
aciago del océano sin
miedo al miedo, los hechiza
el peligro.  
Aman y fosforecen, apuestan
a ser, únicamente a ser, tienen mil ojos
y otras mil orejas, pero
las guardan en el cráneo musical, olfatean
lo invisible más allá del número, el
vaticinio va con ellos, son
lozanía y arden lozanía.  
Al éxtasis
prefieren el sacrificio, dan sus vidas
por otras vidas, van al frente
cantando, a cada uno
de los frentes, al abismo
por ejemplo, al de la intemperie anarca,
al martirio incluso, a las tormentas
del amor, Rimbaud
los enciende:
«Elle est retrouvée
Quoi? L´Eternité »  
Pero la Eternidad es esto mismo.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Ecce España



 



Dicen que España está españolizada,
mejor diría, si yo español no fuera,
que, lo mismo por dentro que por fuera,
lo que está España es como amortajada.
Por tan raro disfraz equivocada,
viva y muerta a la vez de esa manera,
se encuentra de sí misma prisionera
y furiosa de estar ensimismada.
Ni grande ni pequeña, sin medida,
enorme en el afán de su entereza,
única siempre pero nunca unida;
de quijotesca en quijotesca empresa,
por tan entera como tan partida,
se sueña libre y se despierta presa.

lunes, 19 de septiembre de 2016

El triunfo de ella




Hice lo que el dragón quiso hasta que apareciste.
Porque creía que el amor era una fortuita
improvisación, o un juego establecido
que dura mientras dura la caída de un pañuelo.
Lo mejor de todo eran las alas que tenía un minuto
y si luego había ingenio es que hablaban los ángeles;
entonces surgiste entre los anillos del dragón.
Me burlé, ofuscada, pero tú lo venciste,
rompiste la cadena y liberaste mis tobillos
como un Perseo pagano o un San Jorge;
y ahora vemos atónitos el mar
y un ave milagrosa grazna mientras nos mira.




Traducción de Pedro Serrano

domingo, 18 de septiembre de 2016

Vía


Vía

1
La vía son dos líneas paralelas
-hierro aleado a huida- que conviven
en grava y sueño, sed y travesaños.
Toda vía viene del horizonte
y en él se pierde como lo que importa.
Toda vía es violenta,
íntima como un tren que se retrasa.
(Nada que no esté roto,
nadie que no conozca la caída)
La vía es escalera horizontal
de alta ida (paisajes,
espejismos, paréntesis),
líneas paralelas como amantes
que se requieren pero se rechazan,
y sólo en la distancia
hallan su ley, punto de fuga y fuego,
que los podría unir y sin embargo.

2

La espera es espiral, el remolino
de la paz que va a pique aun sin caballos.
La espera es una danza inmóvil y desnuda
como un desierto que echara de menos
sus oasis, su sed, sus espejismos.
Es un planeta exhausto
que gira alrededor de una promesa,
una torre que es faro, minarete,
campanario, atalaya que de pronto
se desmorona con delicadeza.
En la espera los gestos son semillas
de granada, su mosto y su corona,
y tienen vocación de almendra amarga.
La espera es una danza desolada
y minuciosa, patria de espejismos,
casi horizonte póstumo trazado
por la ausencia y sus onzas
(entendiendo por éstas
tanto el peso de especias orientales
como el lince de Persia que caza las gacelas).

3

La danza está en los huesos.
Los agita como a árboles sin fruto.
Andenes, tumbos, años
sin vuelta, arenas, humo de las horas,
caricias, erosión y ley sudada.
La danza está en los huesos
blancos como el desierto o el insomnio,
esqueletos exhaustos, luz sin fe.
Las manos son gaviotas asustadas
y los pies le preguntan a la tierra
la música oxidada y obsesiva
de los que caen buscando su motivo.
La danza está en los huesos, desolada,
sin cuerpo en qué apoyarse, vuelo viudo
sobre el desierto que es tan sólo suelo.
Su densidad es alta y leonada,
onza que husmea el miedo,
asustado sudor de la gacela.
Aliento en fuga, don de arder bailando,
humo en busca del fuego, íntimo incendio,
la danza está en los huesos.
En su médula sabia crece y canta
la luz huérfana, azul, del horizonte.

4

Hay trenes que no acaban de llegar
y trenes como el tiempo
que nunca se detienen.
Hay trenes que son dudas
y trenes que no existen y tomamos.
Trenes entre paréntesis,
guardagujas en medio del desierto.
Hay trenes inventados por la espera
y trenes que atraviesan, vacíos y atrevidos,
los desiertos que somos, piel adentro.
Como ángeles enfermos
gimen su sed los huesos deseando
el agua mineral del horizonte.
Hay trenes blancos como el luto chino,
como el insomnio, música de huellas.
Esqueletos de tren, radiografías
de infancias felizmente fallecidas.
Hay trenes que chirrían en los huesos
y trenes transparentes que atraviesan
el cielo como el tiempo, como aves
que nunca anidan, nunca se detienen.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Lugar



Lugar

Aquí, bajo el número exacto de estas sílabas, yace un río de adelfas de marfil y caballos oscuros que tortura el deseo.

Esta es la casa de los taxidermistas, el pabellón de las enfermeras y los matemáticos, de todos los que tienen obsesiones blancas bajo los sauces de la vejez y el remordimiento.

Pero esta es también la cueva de los cazadores y los bellos animales que se desangran melancólicamente cerca del fuego frío de la muerte.

Esta es la atmósfera del aparecimiento, el hielo desnudo de ese cuerpo que yace en la ermita entre dos frascos con flores.

Aquí cada palabra, cada gota de tristeza arrancada a la nada, es una medalla de diamante perfecto, la consolación, el vértigo que entregas de tus pasos a otro al acercarte al vacío.

Este es el poema, el resplandor erigido en la libertad de la jaula, la cicatriz en la médula de este tiempo que pasa sin duración en nosotros.

lunes, 15 de agosto de 2016

Libélula





Para que no se hunda la civilización
y pierda su gran batalla,
calla al perro y ata el caballo
de una estaca bien lejos:
nuestro señor el César está en su tienda
ante los mapas desplegados,
sus ojos fijos en la nada,
su cabeza apoyada en la mano.
Como una libélula en el río,
Su mente se mueve en el silencio.
Para que las torres sin cúspide ardan
y los hombres recuerden tu rostro,
muévete suavemente, si has de moverte
en este paraje solitario.
Piensa, mujer en una parte, niña en tres,
que nadie observa. Con sus pies
practica un rastreado chapucero
que aprendió en la calle.
Como una libélula en el río,
Su mente se mueve en el silencio.
Para que las púberes encuentren
al primer Adán con que soñaron,
cierra la puerta de la capilla del papa
y no dejes entrar a los niños.
En ese andamio se inclina Miguel Ángel.
Haciendo menos ruido que un ratón
Su mano se mueve de aquí para allá.
Como una libélula en el río,
Su mente se mueve en el silencio.







Traducción de Nicolás Suescún