jueves, 23 de octubre de 2014

MÁLAGA






MÁLAGA
Por encima del hombro de la dicha
yo aceché la llegada
de otra dicha mayor.
Perdí el hoy y el mañana:
tú no vuelves dos veces.

Debió satisfacerme
tu disfraz de mancebo,
o debí adivinarte -divina adivinanza-
y asirte de las alas, entonces no visibles,
para que no te fueras, por encima del hombro.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Mano vacante





Mano vacante

La mano del pintor –su mano viva–
no puede ser ligera o minuciosa,
apresar, perseguir, ni puede ociosa,
dibujar sin razón, ni ser activa,
ni sabia, ni brutal, ni pensativa,
ni artesana, ni loca, ni ambiciosa,
ni puede ser sutil ni artificiosa;
la mano del pintor –la decisiva–
ha de ser una mano que se abstiene
–no muda, ni neutral, ni acobardada–,
una mano, vacante, de testigo,
intensa, temblorosa, que se aviene
a quedar extendida, entrecerrada:
una mano desnuda, de mendigo.

martes, 21 de octubre de 2014

He





HE
También a ti la vida te ha cogido entre sus fuertes brazos, y entre sus fuertes brazos
te ha estrujado.
También a ti la vida te ha seducido con sus grandes senos, y sobre sus grandes senos
te ha doblado tu cuello y ha hecho desflorarse tus labios.
También a ti la vida, ¡oh corazón!, como a cualquier otro, te ha puesto sobre su falda
y te ha reblandecido con sus besos y te ha dislocado en el torno de sus caderas.

lunes, 20 de octubre de 2014

EL CRÍTICO Y LA MARGARITA




EL CRÍTICO Y LA MARGARITA
Tú sí
tú no
tú sí
tú no
tú sí
tú no
tú sí
tú no
tú sí
tú no...
y en cuanto a ti
no sé
mejor será
que espere
a ver
qué dice
la competencia,
no vaya a ser
que a estas alturas
me coma
algún marrón.

domingo, 19 de octubre de 2014

Me nombro umbría






¿ Quién pone coto a tu humedad,
pasión,
qué inútil soledumbre, qué ansia fría
oficia su quebranto,
roba señales al pesar, desnuda,
obediente temblar, su frágil sueño ?


¡ Oh ya noviembre mío,
oh tan encinta de esperar, oh miedo,
de que el dolor incendie otra alta noche !


Isabel Abad.

sábado, 18 de octubre de 2014

DESAFIO A LA VEJEZ






DESAFIO A LA VEJEZ
Cuando yo llegue a vieja
-si es que llego-
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
-como corresponde-
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.

viernes, 17 de octubre de 2014

A menudo me dice el fiel espejo


A menudo me dice el fiel espejo,
el ánimo cansado y tez mudada,
y la destreza y fuerza derrengada:
«No te escondas de ti, sábete viejo.

Acatar natural es buen consejo,
que combatirlo es vano y sólo enfada».
Yo, entonces, como fuego agua anonada,
un largo y grave sueño rompo y dejo,

y veo bien que vuela nuestra vida,
y no más de una vez arde su llama;
y dentro de mí suena voz sentida

de aquella cuya alma hoy se derrama,
y aquí fue por tan única tenida
que a todas, si no yerro, quitó fama.