miércoles, 1 de octubre de 2014

EL CALENDARIO



Viene un otoño apenas hilvanado
y una arboleda de papel me cubre;
el tiempo del amor se llama octubre,
para el dolor cualquiera está indicado.

El tiempo, en la pared encuadernado,
entre nombres y números se encubre,
pero siempre, en enero, se descubre
que la broma genial se ha prolongado.

Que la broma de siempre va hacia arriba
que no puede quedar sólo en espera,
en nube más o menos fugitiva.

Que llegaré peldaño tras peldaño,
que el almanaque es sólo una escalera,
una edición de Dios de cada año

martes, 30 de septiembre de 2014

La poesía sirve para todo




La poesía sirve para todo: reemplaza a la anestesia
donde el dentista, y no produce efectos secundarios.
En dosis muy concentradas (p. ej. Keats + Vallejo) puede dar escalofríos en
[la médula espinal,
estremecimientos, palidez
y una sensación de pisar en el vacío.
En esos casos se recomienda dejar una flor seca entre las hojas
señalando al culpable –hasta que otra alma piadosa
de aquí a cien años
arriesgue el pellejo en la aventura.

lunes, 29 de septiembre de 2014

No estés triste mi amor...



No estés triste‚ mi amor‚
y si lo estás‚
que tu tristeza sea un modo de vengarte
de Dios y de las flores‚ de la alegría inútil
que debe ser la vida según ellos‚
y no estés triste nunca
por las cosas que pasan o no pasan‚
sino solo por esto: porque contempla la tristeza
desde lejos a Dios y a las flores y al tiempo
y nos lleva al lugar donde amar es posible.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Vivir a cara o cruz





VIVIR A CARA O CRUZ
Carezca yo de ti
y al infortunio suceda la desgracia
y a la desgracia el cataclismo
y a todo ello asistiría
con el desinterés de un muerto.

Estés conmigo tú
y por cada brizna de dicha
que pretendan arrebatarnos
avanzarían desde mi corazón
espléndidos ejércitos de odio.

Tú puedes ser la espalda atroz de mi destino
o mi patria de carne.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Vivir





Lleva el placer al dolor
y el dolor lleva al placer;
¡vivir no es más que correr
eternamente alrededor
de la esfinge del amor!
Esfinge de forma rara
que no deja ver la cara...;
más yo la he visto en secreto,
y es la esfinge un esqueleto
y el amor en muerte para.

viernes, 26 de septiembre de 2014

JARDINERA




                    A veces los poetas hacen hablar a las flores.
Jardinera, tú que entraste
en el jardín del amor,
 de las plantas que regaste
dime cual es la mejor.
La mejor es una rosa
que se viste de color, 
del color que se le antoja
y verde tiene la flor.
Tres hojitas tiene verdes, 
y las demás encarnadas,
y a ti te prefiero a todas,
que eres la más colorada.
Gracias te doy jardinera,
porque me hayas elegido,
entre tantas como hay
a mi sola has preferido.

jueves, 25 de septiembre de 2014

ROMANCE DE LA LINDA ALBA


—¡Ay, cuán linda que eres Alba,
más linda que no la flor;
blanca sois, señora mía,
más que los rayos del sol!
¡Quién la durmieses esta noche
desarmado y sin temor;
que siete años había, siete,
que no me desarmo, no!
—Dormidla, señor, dormidla,
desarmado y sin pavor;
Alberto es ido a caza
a los montes de León.
—Si a caza es ido, señora,
cáigale mi maldición:
rabia le mate los perros
y aguilillas el falcón,
lanzada de moro izquierdo
le traspase el corazón.
—Apead, conde don Grifos,
porque hace muy gran calor,
¡Linda manos tenéis, conde!
¡Ay, cuán flaco estáis, señor!
—No os maravilléis, mi vida,
que muero por vuestro amor,
y por bien que pene y muera
no alcanzo ningún favor.
—Hoy lo alanzaréis, don Grifos,
en mi lindo mirador.
Ellos en esto estando,
Albertus toca el portón:
—¿Qué es lo que tenéis, señora?
¡Mudada estáis de color!
—Señor, mala vida paso,
la paso con gran dolor,
que me dejéis aquí sola
y a los montes os vais vos.
—Esas palabras, la niña,
no eran sino traición.
—¿Cuyo es aquel caballo
que allá abajo relinchó?
—Señor, era de mi padre,
y envíalo para vos.
—¿Cuyas son aquellas armas
que están en el corredor?
—Señor, eran de mi hermano,
y agora os las envió.
—¿Cuya es aquella lanza,
que tiene tal resplandor?
—Tomadla, Albertos, tomadla,
matadme con ella vos,
que esta muerte, buen conde,
bien os la merezco yo.