miércoles, 15 de abril de 2015

Nathalie




Nathalie 
en la distancia 
tu recuerdo 
vive en mi 
yo que fuí 
tu amor del alma 
y a tu vida 
tanto dí. 

¿Qué será de ti? 
¿dónde estás? que ya 
a mi atardecer 
ya no has vuelto más 
¿Quién te cuidará? 
vivirá por ti 
¿Quién te esperará?, 
Nathalie. 

Nathalie 
ayer mi calma 
hoy cansado 
de vivir, 
de vivir 
sin la esperanza 
de que vuelvas 
junto a mi. 

¿Qué será de ti? 
¿dónde estás? que ya 
el amanecer 
no oye tu cantar 
¿Qué será que a ti? 
no te importa ya 
que yo sufra así, 
Nathalie. 
Tomado de AlbumCancionYLetra.com
¿Quién te cuidará? 
vivirá por ti 
¿Quién te esperará?, 
Nathalie. 
¿Qué será que a ti? 
no te importa ya 
que yo sufra así, 
Nathalie, Nathalie, Nathalie

martes, 14 de abril de 2015

Trece líneas para vivir





Trece líneas para vivir


1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo. 
2. Ninguna persona merece tus lágrimas y quien las merezca no te hará llorar. 
3. Solo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser. 
4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón. 
5. La peor forma de extrañar a alguien, es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener. 
6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa.
7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo. 
8. No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo. 
9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.
10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió. 
11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser más cuidadoso en quien confías dos veces. 
12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quién eres, antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quién eres. 
13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas. 

lunes, 13 de abril de 2015

AGATA OJO DE GATO






Argónida

En esa franja costera, al medio día, el cielo se blanquea en tal grado que se abren puntos ciegos en el horizonte, como túneles de luz que atraviesan las aves migratorias, dejando las charcas en penumbra. En tanto que de noche los esteros se cubren con una pesada negrura a ras de tierra, cual lenta marea de caparazones de artrópodos y ceniza que se enrosca en las piernas de los viandantes errabundos; algunos han contado que al cruzar aquel desértico paraje no eran capaces de distinguir los cordones de sus alpargatas, aunque eso no les impidiera divisar las estrellas.



(Ágata ojo de gato -- Jose Manuel Caballero Bonald)



domingo, 12 de abril de 2015

HAY DÍAS DE DOMINGO, DE LLUVIA O QUÉ SÉ YO








HAY DÍAS DE DOMINGO, DE LLUVIA O QUÉ SÉ YO
que parecen gozar en revolver mi vida,
y encuentran, a pesar de mi desorden,
tal vez en un cajón o en el bolsillo de alguna prenda vieja,
unos recuerdos fuera de contexto, cierto dolor sin lógica,
tan sólo algunos nombres pero un largo etcétera de ausencias.
Hay días, lo repito, que insisten en leerme las líneas de la mano,
y sale mi pasado a relucir, así, tan fácilmente,
como entender mi letra en un diario.

Y sin embargo existe,
escrito en una parte de mí que no conozco,
un trozo de papel indescifrable.
Yo no sé lo que arrastro, es la tristeza de aquel patio a las seis,
campanas a lo lejos, el olor de la tierra mojada,
una tarde de fiebre sin colegio
y un confuso amasijo de voces que me llevan
allí hasta donde puede dar de sí la memoria.
Pero también las dudas y los miedos,
una extraña ansiedad, el nerviosismo de mitad de septiembre
y esa especie de vértigo cuando miro hacia atrás
y esa niebla del tiempo que lo humedece todo.

Y es que apenas me sirve el cumplir años,
tener más experiencia, creerme que ya sé
cómo quedar a salvo de los escalofríos,
si luego llega un día y me demuestra
que aquí estoy yo, el de siempre, todavía,
que jamás cambiaré, que llevo dentro un sabor a imposible,
un puñado de sombras, unos sueños a medias
y estos tristes recuerdos que seguirán conmigo
cuando ya no me quede de la vida otra cosa.

sábado, 11 de abril de 2015

viernes, 10 de abril de 2015

PARTIDA





Regresa de los vientos del otoño

El niño en la ventana de hospital
recuerda el día en que lo aislaron,
desde el octavo piso
les mostró a sus hermanos
el cartel de un ratón.

Último día en casa,
su espalda dormitaba
en agua tibia.

La madre llegó tarde
con su frasco,
el alivio bendito
del templo de las llagas.

Usamos el rosario para dejarlo ir.
La casa oscureció.
Pasaban el fariseo y el morboso
a contemplar al muerto,
a tomar café,
a bendecir lo que no habían perdido.

Aquella tarde
dejé una bolsa de dulces
en el brazo de mi hermano.

El viaje hacia la luz
podría ser la ensoñación
de un caramelo

jueves, 9 de abril de 2015

YO NO SÉ POR QUÈ SERÁ...(Pensó la Virgen María)







Hoy, ya me siento completa.
No me duele, esposo mío,
mi rosa recién abierta.
Sólo me duele ese olor,
ese olor alto a madera.

miércoles, 8 de abril de 2015

LIBRO DE CUENTOS







Sobre la antigua mesa de juegos infantiles
el volumen de cuentos escogidos.
El sol, igual que entonces,
derrama su promesa de luz inagotable sobre las viejas páginas.
Hoy vuelvo a ver, con dedos asombrados,
el paisaje de mis primeros sueños.
El corazón se comba bajo el peso del tiempo como una flor nevada.
Hubo un día que soñé con palacios de oro detenidos
al borde de un estanque. Con diamantes
lloviendo sobre el barro. Con montañas sonámbulas, con dragones domésticos.
Los años han pasado con esa exactitud impertinente.
Ahora,
ya conozco el sabor
-agridulce y perplejo-
de la hierba que crece al otro lado.
Y no siempre es más verde.
He visto transformarse muchas veces
sueños en calabazas,
promesas en harapos,
palabras en ratones asustados.
Quien cruza una frontera, apuñala las horas.
Ahora,
en este tiempo del que huyen las respuestas,
cuando vuelan los pájaros
tras comerse las migas derramadas sobre el musgo del bosque.

¿Cómo encontrar de nuevo el camino de regreso?

martes, 7 de abril de 2015

MEDEA







No sé lo que vio en mí cuando, atrevida,
jugándoselo todo a carta fija,
arriesgando prestigio, posición, riquezas, trono,
decidió que yo era aquel espejo que había estado buscando estérilmente.
Extraña su osadía al rescatarme de las garras fatídicas del monstruo
y seguirme la pista sin desmayo para que ni sirenas ni traiciones
pudieran evitar que yo alcanzara el sagrado destino.

Mira que tuvo que sufrir la pobre viendo con qué torpeza
manejaba los remos y entregaba mi rumbo sin recato.

Puedo certificar que algunas veces las más sabias mujeres se equivocan
y adoran a un amante inadaptado y mal dotado para celebrarlas.

Algunas veces, digo, les puede la pasión y, ya sin ojos,
se lanzan protectoras a unos brazos inútiles y blandos.

Persisten en su afán sin darse cuenta de que sólo unos pocos elegidos
estarán a la altura que demandan sus sublimes espíritus.
Yo sigo aquí agarrado a lo que queda de aquel barco magnífico.
Más me hubiera valido ser un rey.

lunes, 6 de abril de 2015

SUCEDE






Sucede que un buen día
te miras al espejo
y un niño jubiloso
eleva una cometa.

Sucede que otro día
ya no aparece el niño
sino un mozo fornido
que abraza a una muchacha.

Sucede que más tarde
el espejo muestra un hombre
con la cara batida
por la feroz edad.

Sucede que, por último,
no puedes verte más:
Espejos y fantasmas
no conciertan jamás.

Sucede que un buen día
te miras al espejo...

domingo, 5 de abril de 2015

A LA DERIVA






Su barco es un colchón tan fatigado
que apenas puede el agua
servirle de camino.

Desde su anciana proa
el hombre mira y mira la corriente
buscando bajo el líquido
la maraña del tiempo,
como si fuese la mirada
un sedal con anzuelo
donde prender al pez de los recuerdos.

Qué fue de aquella noche de cómplices palabras,
de susurros bordados en los gestos,
donde no hubo rincón
que no bañase la saliva
cuando incubó sus huevos el ave del amor.

De todo aquel naufragio
el hombre sólo pudo conservar
un gabán de dolor sobre la herida,
el retazo de cama
donde creyó sentirse amado
y que tan sólo fue el extremo
del hilo que enredaba la mujer.

Cuando ella dijo adiós,
el supo que era nave a la deriva.

sábado, 4 de abril de 2015

DE BARRO






Dios con pellas de barro formó al hombre.
Si soy hombre soy barro. Barro con sangre dentro.
Un barro que derecho se sostiene
con el andamio de oro que es mi alma.
¿Qué me importa ser barro y que me quiebre
si hay tanta tierra buena para reconstruirme,
y hay un agua tan pura para lavar la herida
de mi carne de barro ya tantas veces rota?
Miro la amante tierra con mis ojos
más hondos del amor.
La tierra que de rojo tiñe la atardecida.
La tierra donde están las raíces del parto.
La tierra donde vuelve la muerte a renacer
alimentando nuevas esperanzas.
La tierra que sostuvo mi principio
para ser algún día ceniza de final.
¿Y el agua? Cuando corre por el estrecho cauce
de un río de montaña que mi descanso arrulla;
cuando se extiende como un manto
de plata azul y verde sobre el mar;
cuando suena en el roce de la acequia domada;
cuando cae con la lluvia regalada del cielo
mis calenturas aplacando,
es el fluir fundamental que inunda
mi corazón sediento con su corriente viva.
Tierra y agua hermanadas en mi larga andadura
me han demostrado el privilegio
de haber sido formado por la mano de Dios,
ya que del agua y de la tierra juntas
nace el barro que es hombre.

(La Pájara Pinta 25, 2006)

viernes, 3 de abril de 2015

REDONDILLAS





Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?

Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

jueves, 2 de abril de 2015

FINJAMOS QUE SOY FELIZ






Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá prodréis persuadirme,
aunque yo sé lo contrario,
que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.

Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso, 
y no siempre esté el ingenio
con el provecho encontrado.
Todo el mundo es opiniones
de pareceres tan varios,
que lo que el uno que es negro
el otro prueba que es blanco.

A unos sirve de atractivo
lo que otro concibe enfado;
y lo que éste por alivio,
aquél tiene por trabajo.

El que está triste, censura
al alegre de liviano;
y el que esta alegre se burla
de ver al triste penando.

Los dos filósofos griegos
bien esta verdad probaron:
pues lo que en el uno risa,
causaba en el otro llanto.

Célebre su oposición
ha sido por siglos tantos,
sin que cuál acertó, esté 
hasta agora averiguado.

Antes, en sus dos banderas
el mundo todo alistado,
conforme el humor le dicta,
sigue cada cual el bando.

Uno dice que de risa
sólo es digno el mundo vario;
y otro, que sus infortunios
son sólo para llorados.

Para todo se halla prueba
y razón en qué fundarlo;
y no hay razón para nada,
de haber razón para tanto.

Todos son iguales jueces;
y siendo iguales y varios,
no hay quien pueda decidir
cuál es lo más acertado.

Pues, si no hay quien lo sentencie,
¿por qué pensáis, vos, errado,
que os cometió Dios a vos
la decisión de los casos?

O ¿por qué, contra vos mismo,
severamente inhumano,
entre lo amargo y lo dulce,
queréis elegir lo amargo?

Si es mío mi entendimiento,
¿por qué siempre he de encontrarlo
tan torpe para el alivio,
tan agudo para el daño?

El discurso es un acero
que sirve para ambos cabos:
de dar muerte, por la punta,
por el pomo, de resguardo.

Si vos, sabiendo el peligro
queréis por la punta usarlo,
¿qué culpa tiene el acero
del mal uso de la mano?

No es saber, saber hacer
discursos sutiles, vanos;
que el saber consiste sólo
en elegir lo más sano.

Especular las desdichas
y examinar los presagios,
sólo sirve de que el mal
crezca con anticiparlo.

En los trabajos futuros,
la atención, sutilizando,
más formidable que el riesgo
suele fingir el amago.

Qué feliz es la ignorancia
del que, indoctamente sabio,
halla de lo que padece,
en lo que ignora, sagrado!

No siempre suben seguros
vuelos del ingenio osados,
que buscan trono en el fuego
y hallan sepulcro en el llanto.

También es vicio el saber,
que si no se va atajando,
cuando menos se conoce
es más nocivo el estrago;
y si el vuelo no le abaten,
en sutilezas cebado,
por cuidar de lo curioso
olvida lo necesario.

Si culta mano no impide
crecer al árbol copado,
quita la sustancia al fruto
la locura de los ramos.

Si andar a nave ligera
no estorba lastre pesado,
sirve el vuelo de que sea
el precipicio más alto.

En amenidad inútil,
¿qué importa al florido campo,
si no halla fruto el otoño,
que ostente flores el mayo?

¿De qué sirve al ingenio
el producir muchos partos,
si a la multitud se sigue
el malogro de abortarlos?

Y a esta desdicha por fuerza
ha de seguirse el fracaso
de quedar el que produce,
si no muerto, lastimado.

El ingenio es como el fuego,
que, con la materia ingrato,
tanto la consume más
cuando él se ostenta más claro.

Es de su propio Señor
tan rebelado vasallo,
que convierte en sus ofensas
las armas de su resguardo.

Este pésimo ejercicio,
este duro afán pesado,
a los ojos de los hombres
dio Dios para ejercitarlos.

¿Qué loca ambición nos lleva
de nosotros olvidados?
Si es para vivir tan poco,
¿de qué sirve saber tanto?
¡Oh, si como hay de saber,
hubiera algún seminario
o escuela donde a ignorar
se enseñaran los trabajos!

¡Qué felizmente viviera
el que, flojamente cauto,
burlara las amenazas
del influjo de los astros!

Aprendamos a ignorar,
pensamiento, pues hallamos
que cuanto añado al discurso,
tanto le usurpo a los años.

miércoles, 1 de abril de 2015

IDILIO SALVAJE





¿Por qué a mi helada soledad viniste
cubierta con el último celaje
de un crepúsculo gris?... Mira el paisaje,
árido y triste, inmensamente triste.

Si vienes del dolor y en él nutriste
tu corazón, bien vengas al salvaje
desierto, donde apenas un miraje
de lo que fue mi juventud existe.

Mas si acaso no vienes de tan lejos
y en tu alma aún del placer quedan los dejos,
puedes tornar a tu revuelto mundo.

Si no, ven a lavar tu ciprio manto
en el mar amarguisimo y profundo
de un triste amor o de un inmenso llanto.