Mostrando entradas con la etiqueta Cunqueiro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cunqueiro. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de febrero de 2025

Puertos

 



  • Puertos

    Sol:
    Cinco ventanas colgadas
    de la misma alba rosa:
    vivas,
    intactas,
    desnudas,
    con anhelos de manos,
    como espejos de mástiles.

    Sombra:
    Cinco ventanas colgadas
    de la misma alba turbia:
    calladas,
    llanas,
    duras,
    sin afanes de presencia,
    sin afanes de huida.

    Siempre:
    Cinco ventanas: sólo.

domingo, 1 de febrero de 2015

Quita a pucha, amigo,





Quítate el sombrero, amigo,
que ya el ruiseñor
está cantando en el bosque
herido de amor.

Está cantando en el bosque:
¿quién a tal vivirá?
Las lágrimas que vierte
mojan su cantar.

Quítate la montera, amigo,
que ya el ruiseñor
dijo: ¡qué temprano la luna!,
herido de amor.



Quita a pucha, amigo,
que xa o reiseñor
vai cantando no bosque
ferido de amor.

Vai cantando no bosque:
¿quén atal vivirá?
As bágoas que verque
mollan o seu cantar.

Quita a monteira, amigo,
que xa o reiseñor
dixo: qué cedo a lúa!,
ferido de amor.

miércoles, 28 de enero de 2015

Polos teus ollos quen pasóu, amiga



Polos teus ollos quen pasóu, amiga,
deixóu unha ollada de amore perdida.
Nos ollos teus.

Deixóu de amore perdida unha ollada
polos teus ollos quen pasóu, amada.
Nos ollos teus.

Cinza levás nos ollos, amiga,
daquela ollada de amore perdida.
Nos ollos teus.

Borrallo nos ollos levás, amada,
que non miraches a quen te ollaba.
Nos ollos teus.

Álvaro Cunqueiro
(Cantiga nova que se chama riveira, 1933)


Versión en castellano

Por tus ojos quien pasó, amiga,
dejó una mirada de amor perdida.
En tus ojos.

Dejó de amor perdida una mirada
por tus ojos quien pasó, amada.
En tus ojos.

Ceniza llevas en los ojos, amiga,
de aquella mirada de amor perdida.
En tus ojos.

Rescoldo en los ojos llevas, amada,
que no miraste a quien te miraba.
En tus ojos.

sábado, 12 de octubre de 2013

Poema 4



Ella andaba al lado de su ventana, ¡tan cursi!,
que tenía naranjas verdes y un abanico con pájaros.
-¿Qué vidrio nació en aquella gotera que toda la música
le suena a vals?
Ella tenía un alma sencilla llena de puntas de dedos
y en el blanco de los ojos llevaba un horizonte de tangos de
acordeón.


Ella estaba enamorada.

miércoles, 1 de mayo de 2013

También el mar, hoy...



También el mar, hoy,
tiene el alma llena de madurez.
-Se le oye la adolescencia
en el vidrio del aire
llena de fragmentos de vísperas
y de intactas navegaciones oscuras.-
Así. Más allá. Ahora de la sombra:
¿No te duele el canto,
-redondez tibia de beso preciso-
del sol en la sombra?

viernes, 3 de febrero de 2012

Le dije a la tórtola

Díaz Caneja




Le dije a la tórtola: ¡Pase mi señora!
Y se fue por el medio y medio del otoño
por entre los abedules, sobre el río.
Mi ángel de la guardia, con las alas bajo el brazo derecho,
en la mano izquierda la calabaza de agua,
mirando a la tórtola irse, comentó:
-Cualquier día sin darte cuenta de lo que haces
dices: ¡Pase mi señora!
y es a tu alma a quien despides como un ave
en una mañana de primavera
o en un atardecer de otoño.


De "Herba aquí ou acolá" 1980
Versión de César Antonio Molina

miércoles, 10 de agosto de 2011

Cantiga nova que se chama ribeira.




No niño novo do vento
hai unha pomba dourada,
meu amigo!
Quén poidera namorala!
 
Canta ao luar e ao mencer
en frauta de verde olivo.
Quén poidera namorala,
meu amigo!
 
Ten aires de frol recente,
cousas de recén casada,
meu amigo!
Quén poidera namorala!
 
Tamén ten sombra de sombra
e andar primeiro de río.
Quén poidera namorala,
meu amigo! 

Alvaro Cunqueiro