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sábado, 25 de enero de 2025

PASIÓN Y MUERTE DEL UNICORNIO

 

Hay una luz para la vida y una estrella para la muerte. Los astros marcan - y él lo sabe- el punto final de la aventura amorosa del Unicornio. Surge esta estrella en las noches que preceden al invierno, y sólo quienes han merecido ser bordados en tapices y reposteros, o aquellos que hacen guardia a orillas de escudos y blasones, pueden soportar la tristeza y se salvan. Mas cuantos hicieron de su vida una gesta amorosa, perecerán sin duda. Y la niña, que aún distraída escuchaba esta leyenda, comentó emocionada: "Yo prefiero a estos últimos.

https://youtu.be/z4HvWIJp62U

 

martes, 2 de febrero de 2016

Cardos





Junto a la vía muerta, cubierta ya de yedra, las
sillas remueven las aneas.
La madre, con el pecho estirado que termina
en pezón o pasa malagueña, busca ansiosa la boca que 
le revuelva toda.
El hombre, sudoroso, jadeante arranca los ras-
trojos. Las axilas le sudan y hacen estalactitas en la
negra camisa.
La guerra ha terminado y un albor de cartillas,
cupones, de cucharas ancladas a la calle del Ancla,
anuncian las palomas sin laureles en picos.
La madre se rebulle, canta, la voz se le ha 
sumido y adentro en las cavernas las tripas gorgo-
jean.
El niño escupe leche y la abeja vencida rebusca
las vivencias vertidas de la madre.
La madre no es mujer, ni árbol, ni apenas
paisaje. Atada está al terruño secano, esclavizada
toda, como si fuera nada.
Las estrellas se rompen frente a un mar tarta-
mudo.
Las barcas hacen sombra y los viejos marinos
arañan a las redes.
El viento seca el pecho vencido, agotado. Y en
la camisa negra el sudor se hace gris y la sal deja
huella.
Por fin, la gota sale, blanquecina, las grietas se
revientan y un gozoso lamento enternece a los 
cardos.

viernes, 29 de enero de 2016

EL CORTIJO




EL CORTIJO
(Demolido hoy)
Está lleno de blanco y de nostalgia. La casa apenas se parece a sí misma en los años.
El emparrado tibio, se quemó en el verano, la madera huesuda, patinada en colores, caprichos de otros dueños.
Las macetas cubren el enlosado, imitando jarrones pre románicos o arbustos esmaltados.
En la entrada, junto al gato de loza, en la puerta mejor, la niña corretea y persigue milanos.
Más lejos, cortando tanto blanco, un alarido, con sus enormes ojos, el pacífico da color al cortijo. Debajo, la hamaca enguatada en color, marca en su centro el centro de otros huecos humanos.
El periódico se une al paisaje -otoño que se hace- las hojas impresas de noticias se vuelven gorriones, pajaritas de anuncios y raros linimentos. Apenas se remontan y remueven, barriendo, las huellas de los perros.
Y perdido, dejado, abandonado, significando siempre lo que es, el pozo se defiende de la enorme piqueta, de tanto apartamento como se le imagina, y repite de nuevo a aquellos que lo saben, los nombres de otros días: Manuel, Maty, Adrián, Carmen, Rafael, Flor, Jazmín, Amor y sólo…eso.


Málaga 1968, Libro: Valle de los Galanes




sábado, 26 de diciembre de 2015

DEL ÁLBUM FAMILIAR




DEL ÁLBUM FAMILIAR

La tarde en que murió mi padre,
la canaria malinoise,
a causa de frecuentes estertores,
tal vez sorprendida por el tráfico inusitado
o por el poder del llanto reprimido,
perdió la nidada y también murió.
Días más tardes resucité en el vientre
de una hermosa muchacha.
Quizás también ella distrae
la unidad del recuerdo.
Cuando murió mi padre,
la religiosa que de rodillas
invocaba a los Ángeles
y cantaba la dicha de los Bienaventurados,
añadió su nombre al infinito
número de los Santos.
Y yo, que era sólo un muchacho, me quedé
en el inicio de las lágrimas.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Poética





Escribir o levitar.
El poema es sólo el espejismo del poema que soñamos.
Hondo, al final de la llaga está el poema.

martes, 22 de diciembre de 2015

Para la Navidad ...




PARA LA NAVIDAD DE UN DÍA MALAGUEÑO EN EL QUE LOS AGRICULTORES EN CRISIS REPARTIERON LIMONES POR LA CIUDAD

Hoy, 22 de diciembre de 1986
la lotería y los limones.
Agrios limones
como pechos de nodrizas ictéricas
necesariamente amarillos
como pétalos de rosas elegíacas.
Limones corriendo por las calles,
adornando los abrazos de los jóvenes amantes,
haciendo oro en los números sagrados
de la lotería,
perturbando el rosa de los ángeles.
Senos y globos de gas dorados,
infinitas metáforas hepáticas,
amarillos huidizos.
Limones entre senos limones
escapados, aún tiernos,
de la reciente matanza de los campos.

martes, 13 de mayo de 2014

El bibliotecario





El bibliotecario, dando una palmada, llamó rijoso:
¡Libros, al salón!

lunes, 7 de octubre de 2013

Sombras



Sombras

Los amantes exactos tienen una sola sombra.

La sombra más transparente es la que producen las nubes sobre la superficie del mar.

En el Gran Concilio de Córdoba, los Padres de la Iglesia discutieron violentamente la cuestión de si al morir el cuerpo muere también la sombra.

Narciso se enamoró de su sombra y, para que no se escapase, se hizo tapiar con ella en una habitación en tinieblas.

Cuenta Plinio el Joven de un país poblado por sombras de hombres.

La sombra de la palabra es el eco.

Tiemblan los amantes cuando en las noches sus sobras se confunden.



martes, 28 de mayo de 2013

De la naturaleza de los ángeles




Los ángeles son plurales y equívocos.

Los ángeles son anarquistas y especialmente antipáticos con la Ley de Newton.

El ángel del puerto hace trenzas con el humo de los barcos.

Cree el ángel en su inocencia que hay hombres de la guarda.

Tres ángeles orinando hacen una galaxia.

Los niños, a la salida del colegio, se intercambian los ángeles repetidos.

La niña Louise Arden de Touluse, la mañana del 8 de marzo de 1907, aseguró vehementemente que los labios de los ángeles saben a violetas.





martes, 26 de marzo de 2013

Sobre las palabras



Sobre las palabras

No se puede salir con las palabras, siempre te comprometen.

Hay palabras que tratadas convenientemente acaban por adquirir el brillo único de esos cristales que son como luces abandonadas a la orilla del mar.

Algunas vienen envueltas en la niebla que entorna la melancolía. Se comenta de ellas que nacen en la soledad de los puertos al amanecer.

La palabra nace – afirma Herbert Conway – cuando en el silencio, en el primer silencio, un hombre imita a un papagayo.

El invento de la palabra pez supuso grandes dificultades. La palabra escama (surgió de inmediato) hizo aún más difícil la captura de aquélla. Alguien, tiempo después, dijo: Mereció la pena tanto esfuerzo. Sin embargo, una muchacha se sonrojó ante las imágenes sugeridas por aquella palabra.

Muy estricta en sus gustos, y gran conocedora del poder persuasivo de los sofismas, Gemma Steven declara sin mucho convencimiento: Primero es la palabra, después la rosa.

Nunca escribas estas palabras en una misma línea: tigre y paloma, pues es fácil que la primera devore a la segunda.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Poetica





Escribir o levitar.
El poema es sólo el espejismo del poema que soñamos.
Hondo, al final de la llaga está el poema.

sábado, 25 de julio de 2009

Zinnias, verbenas, petunias
















Zinnias, verbenas, petunias
y una mariquita como una gota
de sangre ensombrecida
por el seis doble del dominó.

martes, 19 de mayo de 2009

Pienso, luego existo

























Pienso, luego existo;
y me respondió el objetual:
Los objetos existen,
luego piensan.
Y para redundar en lo dicho
empujé al suelo el jarrón utilizado
de pretexto hasta entonces:
Y sufren — añadí —
en silencio.