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lunes, 19 de octubre de 2015

Goya (El sueño de la razón produce monstruos)






Huye de las celadas de la mente.
Ay de aquel que perdido en laberintos
de su aliento a caducas reflexiones
y pábulo a los monstruos engendrados
por sueños de razón.

Mata el empeño ciego por indagar la sombra,
o ver ascua de nieve en medio de la noche.
Bástete con la muda presencia de lo oscuro
velando tu mirada.

Por lo demás, qué importa
si es la vida quien cruza los umbrales del tiempo
o está inmóvil la vida y el tiempo la traspasa.

La luz de amanecida, que ignora estos asuntos,
no olvida, en cambio, su costumbre, y filtra
su viva impertinencia por entre la persiana.

Así, el tiempo y la vida, de la mano
-con desprecio por todos tus terrores-,
se aprestan a ofrecer un nuevo día:
otro umbral u otra espada entre la niebla.

sábado, 3 de octubre de 2015

Presencia del mar II





Es la imagen de un mar en lejanía
la primera que vive en la memoria
unida a la quietud de la enramada
en los días de agosto.

Era un mar parcelario, entre las lomas,
como senos cuajados de olivares,
contemplaba el edén de nuestro mundo
alzando su presencia.

De aquel mar silencioso y alejado
nunca se oyó la voz, sólo en la noche
el zumbar de los barcos de traíñas
remontando cañadas.

lunes, 29 de octubre de 2012

Venecia




Dejaré los encantos memorables.
No quiero detenerme en los palacios
ni en el canal abierto a la laguna.
Quiero dejar la casa de los dogos,
la plaza de San Marcos, los Suspiros.
Me adentraré por puentes ignorados,
por antorcha la sombra de la tarde,
para oír el silencio de Venecia
brotar de las ventanas interiores
como un grito de muerte en las fachadas 



Francisco Ruiz Noguera.

viernes, 22 de mayo de 2009

PRESENCIA DEL MAR

















XIV

Sigue el mar ante mí,
igual que la manzana se me ofrece,
y a pesar de la huida,
no duda la esperanza que hallaremos
una puerta de luz
entre los laberintos de la niebla.