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viernes, 13 de marzo de 2015
LA MUJER ESTABA DESNUDA...
LA MUJER ESTABA DESNUDA...
La mujer estaba desnuda.
Llegó un hombre,
descendió a su sexo.
Desde allí la llamaba
a voces cóncavas,
a empozados lamentos.
Pero ella
no podía bajar
y asomada a los bordes sollozaba.
Después, la voz, más tenue
cada día,
ya se iba perdiendo en remotos vellones.
La mujer sollozaba.
Tendió grandes pañuelos
en las lámparas rotas.
Vino la noche.
Y la mujer abrió de par en par
sus inexhaustas puertas.
jueves, 19 de febrero de 2015
SÉ TÚ MI LÍMITE
SÉ TÚ MI LÍMITE
Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.
Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.
Si tu acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.
Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.
Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.
No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.
martes, 10 de junio de 2014
ANÁLISIS DEL VIENTRE
ANÁLISIS DEL VIENTRE
Aquel vientre era para ser observado con lupa,
pues bajo el cristal cada pequeño pliegue,
cada rugosidad se hacía
multiplicado labio.
pues bajo el cristal cada pequeño pliegue,
cada rugosidad se hacía
multiplicado labio.
El amor, demasiado brutal,
jamás repararía,
el petulante de la viril pasión
que el aire agota de un solo trago inútil
jamás repararía.
jamás repararía,
el petulante de la viril pasión
que el aire agota de un solo trago inútil
jamás repararía.
Mas nosotros, mi amiga, analicemos
con la frialdad habitual a la que sólo
el poema se presta
la difícil pasión de lo menos visible.
con la frialdad habitual a la que sólo
el poema se presta
la difícil pasión de lo menos visible.
domingo, 13 de abril de 2014
NO ME DEJES VIVIR
NO ME DEJES VIVIR
No me dejes vivir.
Ahógame en lo alto.
Sobre tu cuerpo enfurecido.
No me dejes vivir...
Ahógame en lo alto.
Sobre tu cuerpo enfurecido.
No me dejes vivir...
Hay navíos que abaten en el largo descenso
su arboladura amarga.
su arboladura amarga.
domingo, 2 de febrero de 2014
POR DEBAJO DEL AGUA
Por debajo del agua
te busco el pelo,
por debajo del agua,
pero no llego.
te busco el pelo,
por debajo del agua,
pero no llego.
Por debajo del agua
de tu cintura:
tú me llamas arriba
para que suba.
de tu cintura:
tú me llamas arriba
para que suba.
Para que suba al aire
de tu mirada;
mi corazón me enciende,
luego se apaga.
de tu mirada;
mi corazón me enciende,
luego se apaga.
Te busco el pelo
por debajo del agua,
pero no llego.
por debajo del agua,
pero no llego.
domingo, 20 de octubre de 2013
HOY ANDABA
Hoy andaba debajo de mí mismo
sin saber lo que hacía.
sin saber lo que hacía.
Hoy andaba debajo de la pena
con risa inexplicable.
con risa inexplicable.
Hoy andaba debajo de la risa
con todo el llanto a cuestas.
con todo el llanto a cuestas.
Hoy andaba debajo de las aguas
sin que fuese milagro comparable.
sin que fuese milagro comparable.
Hoy andaba debajo de la muerte
y no reconocía sus cimientos.
y no reconocía sus cimientos.
Andaba a la deriva por debajo del cuerpo
confundiendo los dedos con los ojos.
confundiendo los dedos con los ojos.
Hoy andaba debajo de mí mismo
sin poder contenerme.
sin poder contenerme.
viernes, 9 de septiembre de 2011
LA ROSA NECESARIA
La rosa no,
la rosa sólo
para ser entregada.
La rosa que se aísla
en una mano, no;
la rosa
connatural al aire
que es de todos.
La rosa no,
ni la palabra sola.
La rosa que se da
de mano en mano,
que es necesario dar,
la rosa necesaria.
La compartida así,
la convivida,
la que no debe ser
salvada de la muerte,
la que debe morir
para ser nuestra,
para ser cierta.
Plaza,
estancia, casa
del hombre,
palabra natural,
habitada y usada
como el aire del mundo.
José Ángel Valente. " A MODO DE ESPERANZA
lunes, 12 de octubre de 2009
«Serán ceniza...»

Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o de su nada.
Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.
Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.
Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.
sábado, 16 de mayo de 2009
Luces hacia el poniente

Al lento sol que baja hacia la tarde
ceder, abandonarse.
Declinación.
El flujo de vivir
se ha ido deteniendo imperceptible
como el borde del vuelo o la caricia.
Aún dura leve lo que fuera huella
de su tacto tenue.
No sé si salgo o si retorno.
¿Adónde?
El fin es el comienzo.
Nadie
me dice adiós. Nadie me espera.
Entrar ahora en el poniente,
ser absorbido en luz
con vocación de sombra.
Y tú, que me has amado, sacrifica
a las divinidades de la noche
lo más puro de mí
que en tu secreto reino sobreviva.
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