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miércoles, 4 de abril de 2012
XXI DE IMPROMPTU
Castrad, si os place,
los estambres y pistilos
que brotaron
durante el invierno de vuestra llegada;
en los labios del pobre
espero el polen de la resurrección.
sábado, 24 de marzo de 2012
La palabra
Seas quien seas, pasa
y acomódate en mí.
Yo soy el poeta,
no un hacedor de versos,
sino torcedor de palabras.
Las creo y las destruyo.
Es la palabra, Dios.
La eternidad, su tiempo.
El cielo y el infierno una risa de su llanto.
La palabra es mi aliada.
No la pido, la exijo.
No la busco, me encuentra.
No la llamo, se adentra por mis huesos
a manera de tuétano
que salva o mortifica,
según le dé.
A Dios le dio el milagro del “hágase la luz”
La luz fue la palabra
-la palabra será siempre del poeta,
también la luz-
después llegaron los pronombres, los adjetivos,
el hombre, la mujer y la serpiente,
el deseo y la voz.
Has llegado en la noche
disfrazada de sol,
pero sé de tu sombra.
Eres hija del frío
y del mal y del bien.
No conoces pudor
y desatas tu lengua
cuando sabes que frágil
goza el hombre en tu coito.
Esclavo ya de ti, arrodilla su cuerpo
y exclama que eres carne de su carne.
¡Hágase en mí!, pronuncia el siervo,
y te regalas o vendes,
pero siempre tú vences en la puesta
del astrodiós que habita en el hombre,
(De “Sueltos” de José García Pérez)
jueves, 2 de febrero de 2012
HOSTIA ALARGADA
No creas en los versos,
sus palabras construyen la mentira.
Nuestro credo es el beso de septiembre,
el temblor de los cuerpos en la curva sin fin.
El beso es la verdad,
permanece en mis labios
como hostia alargada.
(De “Sueltos” de José García Pérez)
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