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martes, 30 de septiembre de 2014
La poesía sirve para todo
La poesía sirve para todo: reemplaza a la anestesia
donde el dentista, y no produce efectos secundarios.
En dosis muy concentradas (p. ej. Keats + Vallejo) puede dar escalofríos en
[la médula espinal,
estremecimientos, palidez
y una sensación de pisar en el vacío.
En esos casos se recomienda dejar una flor seca entre las hojas
señalando al culpable –hasta que otra alma piadosa
de aquí a cien años
arriesgue el pellejo en la aventura.
sábado, 21 de junio de 2014
VIDA RETIRADA
Nada tengo para vosotros, nada.
¿Estos versos, quizá? No son ya míos y no se puede dar lo que no es propio. Qué son los versos sino la manera de engañarnos a solas, de decirnos que fuimos inmortales como dioses en un reino guardado en la memoria. No quise escribir versos porque oigo en cada uno el nombre de una lágrima, el nombre de una pérdida, el sonido de una voz que deseo, como un eco que juega con nosotros y responde desde lejos, desde el lugar contrario donde estuve seguro de encontrarla. Pero una tarde me dejaron solo con el dolor oscuro de una herida que no podía restañar. No estaba visible en parte alguna de mi carne, pero sé dónde están las cicatrices: en estos versos sin deseo escritos en suaves palabras que no curan |
lunes, 5 de septiembre de 2011
ME DICEN QUE NO ESCRIBO VERSOS. CREEN…
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Barjola |
Me dicen que no escribo versos. Creen
que abandonado por la Poesía
en las noches estériles persigo
un fantasma que es una sombra mía.
que abandonado por la Poesía
en las noches estériles persigo
un fantasma que es una sombra mía.
¿Quién se atreve al dolor de hablar con alguien
si es uno mismo, tras la luna fría
de un espejo pulido al que se asoma
la imagen fiel de la melancolía?
si es uno mismo, tras la luna fría
de un espejo pulido al que se asoma
la imagen fiel de la melancolía?
Toda la soledad de la existencia
con los versos entró en mi casa un día.
Siempre que pude le cerré las puertas
a una visita que me malhería.
con los versos entró en mi casa un día.
Siempre que pude le cerré las puertas
a una visita que me malhería.
El regreso, 2002.
jueves, 1 de septiembre de 2011
ARIA DE BRAVURA
Yo no quise la turbia
soledad de los versos,
sino la vida clara
sin reflejarla en ellos.
soledad de los versos,
sino la vida clara
sin reflejarla en ellos.
Conocer las desdichas
por los libros ajenos
en la plaza y el retiro
de mis días benévolos.
por los libros ajenos
en la plaza y el retiro
de mis días benévolos.
No pude. Aparecía
un pájaro siniestro
y yo le hacía frente
con las armas que tengo.
un pájaro siniestro
y yo le hacía frente
con las armas que tengo.
Las tardes, 1988.
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