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lunes, 3 de noviembre de 2014

BUENOS DÍAS




BUENOS DÍAS
ciudad desangelada
donde reinan los tontos
y los santos se venden en vidrieras.
Buenos días
mudéjares difuntos,
árabes desolados
y romano-judíos de otros tiempos.
Buenos días
al corazón dulcísimo
del viejo vendedor de cachivaches
que aún me habla
como si fuese un niño
comprándole frambuesas de colores.
Buenos días al río
y a la estepa. A la huerta, salud.
Y a mis conciudadanos
un pago de largueza
frenética
en los amaneceres cruentos
del invierno.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Viejo País




VIEJO PAÍS
Qué te puedo decir,
a ti, viejo País,
que te yergues altivo
sobre tu soledad.
Tú que sabes del mar
por lo que cuenta el viento
y que escuchas las piedras
bajo de ti, crepitar.

Y que el cielo repite,
al final de la tarde
todo el gran horizonte
donde te pierdes tú:
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

Tú que labras las manos
de las gentes antiguas
que ene l campo trabajan
la simiente del pan,
que con ojos cansados
lloran por tanta ausencia
como piedras y trenes
les anuncian que hay.

Y al final de sus vidas
se cobijan ingenuos
en el seno tremendo
de tu vientre ancestral.
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

Qué te puedo decir
a ti, viejo País,
si tu barro me sabe
al recuerdo infantil
de juegos escondidos,
olvidados en ti,
en plazas, en callejas,
en paisajes sin fin.

A tu sed de paloma
de barraca de feria
y a ese secano humilde
que te hace infeliz:
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

Tú que entre tus paredes
guardas restos de historias
con figuras de piedra
sin corona y sin lid,
tú, que aúpas el vientre
de ese Ebro tremendo
que te salva a diario
de dejar de existir.

Y que con ironía
desprecias a los vientos
que de tierras lejanas
te quieren sonreír:
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

ETNOLOGÍA: MUJER




ETNOLOGÍA: MUJER
HACIA QUÉ INFINITO lugar
lanza sus ojos?
En sus manos
cabe toda geografía de la Tierra
y en su gesto
un paisaje lunar
se llena de silencios.
Queda, guarda el recuerdo.
Como una sombra
emerge y huye a la cadiera:
el tiempo ha dibujado
sobre su frágil soledad
la difícil ternura de los hijos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

EL ÁRBOL




EL ÁRBOL
---Permanece en silencio, solitario,
en mitad de la plaza
como un pájaro olvidado
o quizás como una nube amaestrada
por vientos tramontanos
No es ni sombra ni cobijo
de pájaros urbanos. No es, apenas,
el pudor de la tierra
izándose desde la tierra misma
hacia los cielos. Es, tan sólo,
un árbol ciudadano
bajo de mi ventana, más próximo al cemento
que a las grandes praderas
donde están sus hermanos
asentados. Tiene la palidez
de un empleado de banco y la turbia
timidez de los abandonados. Tan sólo
cuando pierde las hojas
recuerdo que es un árbol y lo amo.