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lunes, 22 de junio de 2009

























Es el sonido de las gotas de agua
que se precipitan a un estanque.

El crujir de una rama minúscula
que se quiebra en el aire.

El olor de las hojas verdes de los árboles,
tiritando de miedo en la mañana
por desprenderse del rocío.

El vuelo elegante de las aves
que se alejan sin mirar nunca hacia atrás.

Un tren parado en el andén,
sin despedidas, ni lágrimas,
un tren vacío que no va a ninguna parte.

Es como el invierno,
intensamente frío.

Como la mar cada noche,
terriblemente infinita,
eternamente negra.

Una mirada furtiva,
escapada de unos ojos
que imploran pecar.

Es como el cadáver que por fin descansa,
un muerto que se ríe por encontrar la paz.

Es como el llanto de un niño perdido,
un ser pequeño y desprotegido.

Como su miedo,
espeso, compacto, firme.
Es una sensación en un instante.

lunes, 20 de abril de 2009

¿Recuerdas...



















¿Recuerdas la alberca verde y serena
de terciopelo tacto y amor ciego,
allí donde tu cuerpo fue mi fuego
y no tenerte, mi amor, fue mi pena?

Miradas y sonrisas que se fueron
difuminando en aquella tarde eterna
anclándome por siempre en la condena,
el lugar donde triste me pusieron.

Mi torpe corazón en ti incidía
ajeno a la razón y a mi cabeza
luchando por tu amor sin cobardía.

Quererte ha sido siempre mi firmeza
mi sueño, mi ambición y mi osadía
y no tenerte ha sido mi tristeza.