El poema del lunes. El título se lo quedó el mar.
Es cierto,
entre el mar y el tiempo
hay más de un lazo.
Todas las olas tienen
los mismos recuerdos
y todos los minutos
la misma impaciencia,
la misma sangre
de jilguero.
Es indudable,
todas las formas del agua
guardan la misma afinidad
con los espejos.