AMOR SIN ARGUMENTO
Fue nuestro prólogo un final,
un juego sin realidad ni pudor,
una fusión de ojos para un litoral
de poesía, música y color.
En tus sábanas, aun sin olores,
germinaron palabras para amar
entre lunares y piel de flores
gemidos y acentos por sudar.
Pero fue un hola vacío, sin pronunciar,
un silencio en un irrespirable humedal.
Imágenes y sueños al tararear
mezclados con fuego, aire y sal.
Y creció ese chin al extrañar.
De repente, nos vimos ante una realidad
de abismos y suspiros a la mar,
y es que todo empezó por el final.
Hoy podemos reanudar
esta historia sin nudo lineal
pendiente del camino por trazar
angosto y largo, mas sin amor fraternal.
JL Martinez Hens
29 de enero de 2018