miércoles, 10 de diciembre de 2014

Los dones




Los dones


Todo me lo ha dado la Poesía:                                                 
el paisaje, la Luna, los vientres de las hembras más hermosas                 
dulcemente paridas por el húmedo vientre de la patria.
                      
Todo me lo ha obsequiado:                                                     
la música más honda de la Música                                             
y las huellas de oro                                                         
en el ojo de oro de la Imaginación.  
                                        
Todo me lo ha ofrecido la Poesía.                                             
Incluso las arterias del Tiempo                                               
y el sentido del mundo (Ah... el sentido del mundo):                         
Nacimiento, Vida, Muerte, Amor                                               
y Permanencia.        
                                                      




Todo me ha regalado la Poesía:                                               
la Tierra, el Agua, el Fuego, el Viento,                                     
la Mujer.     
                                                               
Ya apestaba el cadáver de la Razón.                                           
Ya perfumaba el aire                                                         
el azahar de la Poesía                                                       
que me ha brindado todo:                                                     
mis bienes terrenales                                                         
y el hambre que ha crecido                                                   
en el hombre que soy.  
                                                      
Todo me lo ha otorgado:                                                       
la manzana y el membrillo,                                                   
la sal y el ácido,                                                           
el bálsamo y la herida,                                                       
el ojo y el paisaje,                                                         
el olfato y el café.                                                         
Mi admiración por el Águila                                                   
y mi agradecimiento a la Lombriz
                                            
Todo me lo dio la Poesía:                                                     
el sol, las flores, el silencio y la lluvia.                                 
Y yo no supe qué hacer con todo aquello                                       
además de asombrarme.                                                         
Y cantar.                                                                     
Y agradecer.

martes, 9 de diciembre de 2014

Mi amante el mar (fragmento)






Mi amante el mar (fragmento)

 
" Sólo el afán de un náufrago podría
remontar este infierno que aborrezco.
Crece mi furia y ante mi furia crezco
y solo junto al mar espero el día. "

lunes, 8 de diciembre de 2014

AVENUE OF THE AMERICAS





AVENUE OF THE AMERICAS


Podemos elegir entre estar juntos 
y hacernos mutuamente desgraciados.


O separarnos ahora y ser también 
cada uno por su lado desgraciados. 

domingo, 7 de diciembre de 2014

De la vigilia estéril







IV

Antes, para exaltarme, bastaba decir madre.
Antes dije esperanza. Ahora digo pecado.
Antes había un golfo donde el río se liberta.
Ahora sólo hay un muro que detiene las aguas.

sábado, 6 de diciembre de 2014

BALLET






BALLET

Para B. H.



El último vagón ha matado al cisne…

Su mayor enemigo fue la mancha de barro
y he aquí que hoy sus estertores anegan
de suciedad los trajes de los traseúntes.

Los niños ríen y traen varitas agudas
para rematarlo a estocadas.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Vengo de un reino extraño,






Vengo de un reino extraño,
vengo de una isla iluminada,
vengo de los ojos de una mujer.
Desciendo por el día pesadamente.
Música perdida me acompaña.

Una pupila cargadora de frutas
se adentra en lo que ve.

Mi fortaleza,
mi última línea,
mi frontera con el vacío
ha caído hoy.

jueves, 4 de diciembre de 2014

El exiliado






El exilado deplora las patrias. Rehuye divisiones. Se encamina hacia el instante. Comienza a ver. Cuanto lo rodea recobra su fuerza. Las cosas se avivan de día en día. Se adhiere a su cuerpo buscando el molde antiguo. Se reconoce enigma. Despide la irrealidad.

Ve su cara en el estanque y la olvida.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Te enterraré en un verso...





Te enterraré en un verso
que no he encontrado aún,
maniatada con tinta
en una zanja escrita a tu medida,
en un renglón de abismo
cavado para ti.
Te haré pedazos, letras.
Desmembrada. Y así
todos podrán leerte
y nadie, escúchame,
nadie
descubrirá tu cuerpo.

martes, 2 de diciembre de 2014

SANGRIENTO DÍA DE LLUVIA






Ah, sangriento día de lluvia  
qué haces en el alma de los desamparados,  
sangriento día de voluntad apenas entrevista:  
detrás de la cortina de juncos, en el barrizal,  
con los dedos de los pies agarrotados en el dolor  
como un animal pequeño y tembloroso:  
pero tu no eres pequeño y tus temblores son de placer,  
día revestido con las potencias de la voluntad,  
aterido y fijo en un barrizal que acaso no sea  
de este mundo, descalzo en medio del sueño que se mueve  
desde nuestros corazones hasta nuestras necesidades,  
desde la ira hasta el deseo: cortina de juncos  
que se abre y nos ensucia y nos abraza.

lunes, 1 de diciembre de 2014

LAS MUJERES NO ME DAN SOSIEGO





Las mujeres no me dan sosiego
por eso mi vida siempre ha ido mal
cuando va bien va peor
siempre ha ido muy mal
la que me toca apenas se queda esperando
ver mi corazón volar hecho pedazos
algún día será de otro modo
Sísilo hermano de la costa
Filibustero
aún no hemos perdido nada
nos quedan las manos es un prodigio
el sinfín de cosas que se pueden hacer
yo sólo pido que me dejen usarlas
meterlas en la candela
nunca como esta noche tantas mujeres en la calle
me niego a dormir parece comienzo de mundo.

domingo, 30 de noviembre de 2014

LA RAMA






LA RAMA en el ojo,
como en el árbol, desnuda,
que el viento bambolea.
Sube y baja con el viento,
azota, misteriosamente
se la ve desde un sótano,
al pie de una escalera.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Cruzando el agua






Cruzando el agua



Lago negro, bote negro, dos personas recortadas en papel negro.
¿Adónde van los árboles negros que beben aquí?
Sus sombras deben cubrir Canadá.

Entre las flores acuáticas se filtra algo de luz
Sus hojas no desean apurarnos:
son redondas, planas y están llenas de avisos oscuros.

Del remo se sacuden mundos fríos.
El espíritu de la negrura está en nosotros, en los peces.
Un tronco levanta una mano pálida para decir adiós.

Las estrellas se abren entre los lirios.
¿No te encandilan sirenas tan inexpresivas?
Este es el silencio de las almas absortas.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Vago






XXX


Aquel que anda sangrante
entre los hombres
vestirá una sonrisa como un traje.
con los codos gastados,
una sonrisa como un farol de calle descompuesto
que iluminara noche y día.
Aquel que anda entre los hombres
con sonrisa encendida.

jueves, 27 de noviembre de 2014

MANUAL DEL MARINERO





MANUAL DEL MARINERO

Llevados varios días de navegación
y por no tener nada que hacer
estando la mar en calma
los recuerdos vigilantes
por no poder dormir,
por llevarte en la memoria
por no poder olvidar la forma de tus pies
el suave movimiento de ancas a estribor
tus sueños iodados
peces voladores
por no perderte en la casa del mar
me puse a hacer
un manual del marinero,
para que todos supieran cómo amarte, en caso de naufragio,
para que todos supieran cómo navegar
en caso de maniobras
y por si acaso
hacer señales
llamar con la o que es roja y amarilla
llamarte con la i
que tiene un círculo negro como un pozo
llamarte desde el rectángulo azul de la ese
suplicarte con el rombo de la efe
o los triángulos de la zeta,
tan ardientes como el follaje de tu pubis.
Llamarte con la i
hacer señales
alzar la mano izquierda con la bandera de la ele,
subir ambos brazos para dibujar
-en el relente nocturno-
las dulzuras lúgubres de la u.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

INADAPTACIÓN





INADAPTACIÓN

Mi brazo de mar no cabe en la cocina mi otra mano del Golfo de México tiene una fosforescencia de travesía y un garfio de estibador clavado en la palma y se abre como un delta para derramar su reguero de luciérnagas y estremecimientos

Maldito sea y tampoco mis labios tienen conducta ni sentido como una herida desesperada que mezcla en la sombra todas las brazas del ocio y de la noche
y tan ávidos
que bajo sus besos suelen dormir bellos cuerpos inciertos ¡tantas llamas exhalando el destello de la demencia y el olor de las dársenas!

También mi cabeza es inapta como un hormiguero usado como velador como una esperanza en este lugar de desencuentros como un indicador de caminos en este país de élitros rotos y de insectos aplastados por la luz
Estéril como un médano de mi lengua saborea el mar ponderando la delicia de la alimaña que orina en un cáliz
A cada paso pueden cortarme los pies pueden clavarme como a un murciélago sobre la puerta dorada del día
¡Y yo no tengo costumbres ni abuelos porque bebo mi vino y lo injurio para bendecir sus grandes resortes secretos que levantan en vilo el peso muerto de la tierra!

martes, 25 de noviembre de 2014

Cronicas de muertes dudosas








Maestro de simulacros el mar
con su furia y su agua verde.

Apoyada en la baranda de pino del Mimosa
Catherine Roberts - Davies
ve las colinas de Llandrillo
donde sólo hay abismo lento.
Pero en las colinas de Llandrillo
los muertos no se hunden:
flotan a ras de tierra 
en sus pequeñas barcas de madera
con una cruz por mástil
y una plegaria por velamen.
En las colinas de su pueblo
los muertos tienen domicilio fijo
una astilla en la piel de tierra
un polo magnético
hacia donde giran 
todas las agujas del dolor.


En el mar los muertos 
no se quedan quietos
se hunden
se hacen mancha borrosa
caen y caen en agua verde
y después en agua negra.
Algún  marinero le ha dicho
que allá abajo hay extraños peces luminosos.
Catherine Roberts – Davies
piensa en su hijo John
muerto a los once meses
en medio de la mar atlántica
y en su viaje vertical
y en su escolta de fosforescencias 
y en el manto blanco en que iba envuelto
y en el ruido sordo de la dentellada
con que el mar se lo tragó.

Ahora mira la foto,
la única de John y sus hermanos.
A la luz de la vela se esfuerza
por distinguir los rasgos de su hijo menor.
Esa mancha borrosa es todo lo que queda.
No es que el bebé se ha movido
- como insistía el fotógrafo -
es la muerte que ya comenzado a sumergirlo,
es la falsa transparencia del mar,
es un cruel reverbero del sol,
es un rostro que ya se aleja 
a lo hondo y a lo oscuro. 
- ¿Cómo no me di cuenta 
- dice Catherine -
que esa máquina  infame
que esa blasfemia química
que ese ojo del diablo
ya estaba viendo tu futuro?

Parada sobre la arena húmeda de New Bay
Catherine mira a su hombre y a sus hijos
arrancando tablas de lo queda de un barco.
Donde antes hubo naufragio
ahora hay canciones y alegría
que Catherine ya no entiende.
Sus hijos llevan cantando
la madera de pino hasta los refugios 
tallados en la roca blanda de la costa.
Dentro de veinte días
una de las tablas será la tapa de su féretro.


Inmóvil para todos los vientos
salvo el de los años,
mínimo naufragio en las costas del presente,
una barca de pino nos ha  traído
unos huesos
un botón
unos clavos oxidados
un anillo de oro
y la duda de un nombre fosforescente 
que se hunde, borroso,
en la falsa transparencia del tiempo.