lunes, 15 de abril de 2013
HOLOGRAMA
HOLOGRAMA
En componer mi vida me he esforzado
como si de un poema se tratara:
caen callando sus versos esta clara
madrugada de agosto en Vinogrado.
Las calles que he seguido y evitado,
el amor que me acoge y desampara
han copiado los rasgos de mi cara
en el otro que marcha a mi costado.
He trazado torpísimos renglones
y para enderezarlos he torcido
la vida que escribí con tanto empeño.
Ya la borran las torvas estaciones
y estos días de plomo derretido
que atraviesan mis párpados sin sueño.
domingo, 14 de abril de 2013
BALCÓN
BALCÓN
La Lola
canta saetas.
Los toreritos
la rodean,
y el barberillo,
desde su puerta,
sigue los ritmos
con la cabeza.
Entre la albahaca
y la hierbabuena,
la Lola canta
saetas.
La Lola aquella,
que se miraba
tanto en la alberca.
sábado, 13 de abril de 2013
Don del poema
Don del poema
¿A quién sino a ti diré
la hora llorada en la soledad invisible,
amor, donde crece y calla el ansia imposible,
donde es incierto el astro, nocturno el verde es,
donde sed de más sed hace el ansia imposible?
¡Me llamas, real amor vero!
Puedo huir: todo lazo arde en tu llama púrpura;
puedo morir: ¡el fruto me es dado en tu dulzura!
Pero resto en tu vida, nazco a lo que más quiero
desde el centro secreto de tu propia dulzura.
Vivo, y no por antiguos sueños,
amor, yo te traeré el inefable poema,
sino por la hora tuya, pura en su rama extrema,
o por pobres trabajos de mis manos empeño
por imitar la flor -¡oh inefable poema!
Versión de José Agustín Goytisolo
viernes, 12 de abril de 2013
ESPERA...
ESPERA...
eres el aliento, el íntimo
aire que revive, el vértigo
de saberte tras el humo
de mis brazos.
El justo dolor que acosa
por quererte.
El pájaro que sobrevuela
la espesura y la resina
en la distancia.
El son de mis palabras
que murieron
por las violetas
que no te supe. Tú eres
mis versos, tan tristes.
El sino inescrutable
de la vida y las mimosas
de este invierno
como tú: transparente y frío.
Están lejos tus párpados
como semillas floridas.
O tus labios que desconfían
de tanto amor.
Y esa mañana, levísima,
que me prestas
desde tan largo regreso.
Y tuyo es el salitre.
Y tuyo el vuelo de las gaviotas.
eres el aliento, el íntimo
aire que revive, el vértigo
de saberte tras el humo
de mis brazos.
El justo dolor que acosa
por quererte.
El pájaro que sobrevuela
la espesura y la resina
en la distancia.
El son de mis palabras
que murieron
por las violetas
que no te supe. Tú eres
mis versos, tan tristes.
El sino inescrutable
de la vida y las mimosas
de este invierno
como tú: transparente y frío.
Están lejos tus párpados
como semillas floridas.
O tus labios que desconfían
de tanto amor.
Y esa mañana, levísima,
que me prestas
desde tan largo regreso.
Y tuyo es el salitre.
Y tuyo el vuelo de las gaviotas.
jueves, 11 de abril de 2013
EXPRESAR EN LENGUAJE VIGOROSO…
EXPRESAR EN LENGUAJE VIGOROSO…
Expresar en lenguaje vigoroso
deseo, afán, placeres; fácilmente,
versificar al son del amoroso
y loco corazón lo que se siente.
deseo, afán, placeres; fácilmente,
versificar al son del amoroso
y loco corazón lo que se siente.
Y –¡letargo feliz!– ser dadivoso
con el ente carnal; no hacia el ausente
y su sombra, veraz; y voluptuoso,
entregarse a la vida plenamente.
con el ente carnal; no hacia el ausente
y su sombra, veraz; y voluptuoso,
entregarse a la vida plenamente.
Aprender a sufrir sin desmayar
y a amar sin esperar; de audaz talante,
del tedio huir y al náufrago ayudar.
y a amar sin esperar; de audaz talante,
del tedio huir y al náufrago ayudar.
Viviendo el hoy, mirar hacia delante.
De lo claro y lo oscuro practicante,
y ante orates y sabios razonar.
De lo claro y lo oscuro practicante,
y ante orates y sabios razonar.
Solo y dolido, 1947. Traducción de Manuel Longares.
miércoles, 10 de abril de 2013
A Jesús crucificado
Delante de la cruz, los ojos míos
Señor, así cuando queráis me muera.
martes, 9 de abril de 2013
Cantora nocturna
Cantora nocturna
Joe, macht die Musik von damals nacht...
La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.
Adentro de su canción hay un vestido azul, hay
un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado
con los ecos de los latidos de su corazón
muerto.
Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.
lunes, 8 de abril de 2013
Rima I
RIMA I
Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora,
y estas páginas son de ese himno
cadencias que el aire dilata en las sombras.
Yo quisiera escribirle, del hombre
domando el rebelde, mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar, que no hay cifra
capaz de encerrarle; y apenas, ¡oh, hermosa!,
si, teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera, al oído, cantártelo a solas.
domingo, 7 de abril de 2013
ABRIL FLORECÍA
ABRIL FLORECÍA
Abril florecía
frente a mi ventana.
Entre los jazmines
y las rosas blancas
de un balcòn florido
vi las dos hermanas.
La menor cosía;
la mayor hilaba...
Entre los jazmines
y las rosas blancas,
la más pequeñita,
risueña y rosada
—su aguja en el aire—,
mirò a mi ventana.
La mayor seguía,
silenciosa y pálida,
el huso en su rueca
que el lino enroscaba.
Abril florecía
frente a mi ventana.
Una clara tarde
la mayor lloraba
entre los jazmines
y las rosas blancas,
y ante el blanco lino
que en su rueca hilaba.
—¿Qué tienes—le dije—,
silenciosa pálida?
Señalò el vestido
que empezò la hermana.
En la negra túnica
la aguja brillaba;
sobre el blanco velo,
el dedal de plata.
Señalò la tarde
de abril que soñaba,
mientras que se oía
tañer de campanas.
Y en la clara tarde
me enseñò sus lágrimas...
Abril florecía
Frente a mi ventana.
Fue otro abril alegre
y otra tarde plácida.
El balcòn florido
solitario estaba...
Ni la pequeñita
risueña y rosada,
ni la hermana triste,
silenciosa y pálida,
ni la negra túnica,
ni la toca blanca...
Tan sòlo en el huso
el lino giraba
por mano invisible,
y en la oscura sala
la luna del limpio
espejo brillaba...
Entre los jazmines
y las rosas blancas
del balcòn florido
me miré en la clara
luna del espejo
que lejos soñaba...
Abril florecía
frente a mí ventana.
sábado, 6 de abril de 2013
Canción del río indiferente
- Cuando las soledades metálicas de las ruedas hicieron
Vibrar tu cabeza rasgada por estrellas
-Rápido, señorial, antiguo,
Inmutable, prisionero por las islas de arena-,
Reposaste fluyendo, en la noche, en la muerte.
Cuando la punta yerta de la flecha se hundió en tierra,
Y el cuerpo sigiloso del conquistador, vencido, cayó en tierra
Haciéndose igualmente hueso: tú entrabas en el mar,
Te detenías huyendo, en la noche, en la muerte.
Cuando todo sea olvidado (porque todo será olvidado);
Cuando no recordemos quiénes fuimos bajo ese árbol que ha de ser una mesa,
Y cuando la mesa se transforme en el fuego,
Y cuando todo se restituya en ti -¡oh madre tierra!-, en tu terrón amargo:
Tú fluirás cantando, seguramente cantando
En la noche, en la muerte.
viernes, 5 de abril de 2013
Soneto de la rima pobre
- Me das tu pan en tu mano amasado,
Me das tu pan en tu fogón cocido,
Me das tu pan en tu piedra molido,
Me das tu pan en tu pilón pilado.
Me das tu rancho en tu palma arropado,
Me das tu lecho en tu rincón sumido,
Me das tu sorbo, a tu sed exprimido,
Me das tu traje, en tu sudor sudado.
Me das, oh Juan, tu dame de mendigo,
Me das, oh Juan, tu toma de pobrero,
Tu clara fe, tu oscuro desabrigo,
Y yo te doy, por lo que dando espero,
El oscuro esperar con que te sigo
Y el claro corazón con que te quiero.
jueves, 4 de abril de 2013
Verdores innatos
Verdores innatos
Amiga mía eres tierna hasta el delirio
aquí está la hierba que sube por tus piernas
qué llama ligera
puesto que en cada oreja una anémona
la tierra jamás escucha las palabras que uno quisiera
hagamos nacer mariposas suscitando inquietudes
suscitando caléndulas para huir a no importa dónde
no demasiado pero sin embargo
¿no es así?
miércoles, 3 de abril de 2013
ABRIL
| ABRIL |
Con sus nieves y aguas mil
al invierno el sol destierra; suspira alegre la tierra y ese suspiro es abril. ¡Abril!, el primer albor de la mañana en el cielo; ¡abril!, el primer anhelo; ¡abril!, la primera flor. El primer ímpetu ardiente de la vida, antes en calma; el primer grito en el alma; el primer sueño en la frente. Abril es por maravilla flor de eterna juventud; abril es fuerza y salud; abril sabe a manzanilla. Abril es aura que cruza entre flores a escoger; abril es una mujer, y una mujer andaluza. Abril ama, sueña, engríe canta, bulle y alborota; abril es clavel que brota, abril es boca que ríe. ¡Abril! ¿A quién no has dejado el recuerdo de un amor y las hojas de una flor en el libro más preciado? |
martes, 2 de abril de 2013
Un libro, un vaso, nada
Un libro, un vaso, nada
Todas las noches dejo
mi soledad entre los libros, abro
la puerta a los oráculos,
quemo mi alma con el fuego
del salmista.
Qué contraria
voluntad de peligros me desvela,
quiebra la vigilante
sed de vivir de mi palabra.
Todas las noches junto inútilmente
los residuos del día, recupero
las horas muertas de la indefensión,
consisto en lo que he sido.
(Una mano olvidada entre las sábanas
rompe papeles, incinera
los escombros del sueño.)
Oh posesión sin nadie, ¿para qué
tantas páginas vanas, tantos
himnos vacíos? Mira
a tu alrededor, ¿qué queda?
Solos
estamos: toda la ausencia cabe
entre la realidad y el sueño. Aquí
mi obstinación es mi alegría:
un libro, un vaso, nada.
lunes, 1 de abril de 2013
Que hei de fazer de mim,... (s/ título)
Que hei de fazer de mim, neste quarto sozinho
Apavorado, lancinado, corrompido
A solidão ardendo em meu corpo despido
E em volta apenas trevas e a imagem do carinho!
Defendido, a me encher como um rio contido
E eu só, e eu sempre só! ó miséria, ó pudor!
Vem, deita comigo, branco e rápido amor
Risca de estrelas cruéis meu céu perdido!
Lança uma virgem, se lança, sobre este quarto
Fála
que monte no teu sórdido inimigo
E que o asfixie sob o seu púbis farto
Mas que prazer é o teu, pobre alma vazia
Que a um tempo ordenhas lágrimas contigo
E outras enxugas, fiéis lágrimas de agonia!
domingo, 31 de marzo de 2013
Aires da miña terra
Escribir nada máis pra unha provincia,
ou, como os pobos árcades fixeron,
escribir sobre a casca dos cortizos,
case que todo vén a ser o mesmo.
A nosa voz, na soledá perdida,
morrerá sen deixar sequera ese eco
que a brisa melancólica do outono
deixa na copa azul dos ameneiros.
Non pode ser tampouco doutra sorte:
pasaron xa, pra non volver, os tempos
en que a linguaxe era unha cifra máxica
fácile sólo ó sacerdote hebreo.
As xentes tristes que no verbo humano
procuran os ideales que entreveron,
cando ó vate interrogan, novo oráculo,
queren revelaciós, que non misterios.
E escribir nunha lingua coñecida
daqueles só que onda nós naceron,
¿que é se non responder esas preguntas
en revesgados xeroglifos pérsicos?
Todo tende á unidá, lei de entre todas
a máis inexorable do progreso;
e el, que de cen nacións un pobo fixo,
un idioma fará de mil dialectos.
Como paran no mar tódolos ríos,
como os raios do sol paran nun centro,
tódalas linguas han de parar nunha,
que hemos de falar todos, tarde ou cedo.
¿Por que botar ó público este libro
se a división dialéctica condeno?,
diredes, con razón, os que leades,
se as ledes, estas páxinas. Diréivolo:
Cando tódalas linguas o fin topen
que marca a todo o providente dedo,
e cos vellos idiomas extinguidos
sola unha fala universal formemos,
esa fala pulida, idioma único,
máis ca hoxe enriquecido e máis perfecto,
resume das palabras mais sonoras
que aquelas nos deixaran como en herdo,
ese idioma, compendio dos idiomas,
como unha serenata pracenteiro,
como unha noite de luar docísimo,
será, ¿que outro se non?, será o galego.
Fala de miña nai, fala harmoniosa
en que o rogo dos tristes sube ó ceo
i en que descende a plácida esperanza
ós afogados e doridos peitos;
fala dos meus avós, fala en que os parias,
de tréboa e polvo e de suor cubertos,
piden á terra o gran da cor do sangue
que ha de cebar á besta do laudemio...
Lingua enxebre, en que as ánimas dos mortos
nas negras noites de silencio e medo
encomendan ós vivos as obrigas
que, ¡malpocados!, sen cumprir morreron.
Idioma en que garulan os paxaros,
en que falan os ánxeles ós nenos,
en que as fontes saloucan e murmuran
entre as follosas árbores os ventos.
Non, ti non morrerás, céltica musa
nada da Suevia nos chouzales pechos,
último amor do pálido Macías
atravesado o corazón cun ferro;
fecundo nume do único rei sabio
que no solio de España tivo asento,
arpa inmortal da doce Rosalía,
do infortunado Añón himno postreiro;
ti non podes morrer... ¡Iso quixeran
os desleigados que te escarneceron!
¡Mais ti non morrerás, Cristo das linguas,
non, ti non morrerás, ouh Nazareno!
Apóstol teu, anque o máis ruín de todos,
pra onde quer levarei teu Evanxeo,
o fatelo vestindo da ignominia
que pra mofa nas costas che puxeron.
No teu nome, por terras e por mares,
ofrecerei paz e salú ós enfermos,
falareilles da patria ós desterrados,
de liberdade e redención ós servos.
Anunciarei o día do teu triunfo
por cidades e vilas e desertos,
e se por te anunciar me apedrearen,
¡inda ó morrer te mentarán meus beizos!
sábado, 30 de marzo de 2013
Estancia-club
Estancia-club
El poeta es aquel que se embadurna de aceite
Antes de haber usado las máscaras de supervivencia
Ayer por la tarde el mundo era dócil,
Soplaba una brisa sobre las radiantes palmeras
Y yo estaba a la vez en otra parte y en el espacio,
Conocía el Sur y las tres direcciones
En el cielo empobrecido se dibujaban estelas,
Me imaginaba a los ejecutivos sentados en sus aviones
Y los pelos de sus piernas, muy similares a los míos
Y sus valores morales, y sus amantes hindúes
El poeta es aquel, casi igual a nosotros,
Que menea la cola en compañía de los perros.
Me habría podido pasar tres años junto a la piscina
Sin llegar a distinguir el cuerpo de los veraneantes,
La agitación de los cuerpos atraviesa mi retina
Sin despertar en mí ningún vivo deseo.
viernes, 29 de marzo de 2013
Nel Bosco
Ti penso
ad unghia ad
unghia, mia
piatta di
biscotto, sei
di sfoglia, di
rosso marmellata,
sei burro che
non ingrassa, sei
l’impasto di
ogni mio
pane
Pienso en ti
uña a
uña, mi
llana de galleta, eres
de hojaldre, de
rojo mermelada,
eres mantequilla que
no engorda, eres
la masa de
todos mis
panes.
jueves, 28 de marzo de 2013
Amanece lloviendo.
LXIII
Amanece lloviendo. Bien peinada
la mañana chorrea el pelo fino.
Melancolía está amarrada;
y en mal asfaltado oxidente de muebles hindúes,
vira, se asienta apenas el destino.
Cielos de puna descorazonada
por gran amor, los cielos de platino, torvos
de imposible.
Rumia la majada y se subraya
de un relincho andino.
Me acuerdo de mí mismo. Pero bastan
las astas del viento, los timones quietos hasta
hacerse uno,
y el grillo del tedio y el jiboso codo inquebrantable.
Basta la mañana de libres crinejas
de brea preciosa, serrana,
cuando salgo y busco las once
y no son más que las doce deshoras.
miércoles, 27 de marzo de 2013
AUTO DE TERMINACIÓN
AUTO DE TERMINACIÓN
Una larga sequía
bebe los ríos de la patria mía.
Salgo de casa y miro cómo pasa
la gente. Cómo vive.
Cómo mueren algunos este invierno
(Carlos, Dámaso, Jaime). Tristemente
miro los ríos de la patria mía
que van a dar a la melancolía.
martes, 26 de marzo de 2013
Sobre las palabras
No se puede salir con las palabras, siempre te comprometen.
Hay palabras que tratadas convenientemente acaban por adquirir el brillo único de esos cristales que son como luces abandonadas a la orilla del mar.
Algunas vienen envueltas en la niebla que entorna la melancolía. Se comenta de ellas que nacen en la soledad de los puertos al amanecer.
La palabra nace – afirma Herbert Conway – cuando en el silencio, en el primer silencio, un hombre imita a un papagayo.
El invento de la palabra pez supuso grandes dificultades. La palabra escama (surgió de inmediato) hizo aún más difícil la captura de aquélla. Alguien, tiempo después, dijo: Mereció la pena tanto esfuerzo. Sin embargo, una muchacha se sonrojó ante las imágenes sugeridas por aquella palabra.
Muy estricta en sus gustos, y gran conocedora del poder persuasivo de los sofismas, Gemma Steven declara sin mucho convencimiento: Primero es la palabra, después la rosa.
Nunca escribas estas palabras en una misma línea: tigre y paloma, pues es fácil que la primera devore a la segunda.
lunes, 25 de marzo de 2013
La semana adelantada
La semana adelantada |
Un tío enfermo y en edad anciana
casó con su sobrina (¡muy mal hecho!), doncella alegre, joven y lozana, pronta a cobrar el marital derecho. Díjola el novio: «Te prevengo, Juana, ya que vas a estrenar el nupcial lecho, que yo sólo una vez cada semana podré servirte en algo de provecho.» Conformose la ninfa; y recibiendo en singular aquel tributo frío, repetía entre sí: «Peor es nada.» Mas llamado el anciano reverendo le instaba humilde: «Vaya, tío mío, siquiera una semana adelantada.» |
domingo, 24 de marzo de 2013
ME DESTIERRO...
ME DESTIERRO...
Me destierro a la memoria,
voy a vivir del recuerdo.
Buscadme, si me os pierdo,
en el yermo de la historia,
que es enfermedad la vida
y muero viviendo enfermo.
Me voy, pues, me voy al yermo
donde la muerte me olvida.
Y os llevo conmigo, hermanos,
para poblar mi desierto.
Cuando me creáis más muerto
retemblaré en vuestras manos.
Aquí os dejo mi alma?libro,
hombre?mundo verdadero.
Cuando vibres todo entero,
soy yo, lector, que en ti vibro.
sábado, 23 de marzo de 2013
viernes, 22 de marzo de 2013
ROSA DE MELANCOLIA
ROSA DE MELANCOLIA
Era yo otro tiempo un pastor de estrellas,
y la vida, como luminoso canto.
Un símbolo eran las cosas más bellas
para mí: la rosa, la niña, el acanto.
Y era la armoniosa voz del mundo,
una onda azul que rompe en la playa de oro,
cantando el oculto poder de la luna
sobre los destinos del humano coro.
Me daba Epicuro sus ánforas llenas,
un fauno me daba su agreste alegría,
un pastor de Arcadia, miel de sus colmenas.
Pero hacia el ensueño navegando un día,
escuché lejano canto de sirenas
y enfermó mi alma de Melancolía.
jueves, 21 de marzo de 2013
El abrigo de Gógol
El abrigo de Gógol
Vago con el abrigo de Gógol y no me canso de leer los puentes.
Oigo al gélido fantasma de Europa correr a zancadas por el
hielo. Es la áspera libertad y su frío de rigor. Así miras sintiéndote
responsable los árboles fustigados ayer, en los zapatos los pies
cada vez más pesados. Así piensas sintiéndote responsable en
la basura que es marca del otoño. En el fango que es la historia
de las nubes. No temas al fantasma que reclama tu abrigo. Suele
estar congelado. Y tú deberías pensar que la muerte es un general
alemán que ahora deposita su ojo azul en la mesa y se marcha
cojeando. Es la áspera libertad.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Meditación en Lagunitas
Meditación en Lagunitas
El nuevo pensamiento es todo pérdida.
En eso se parece al antiguo pensamiento.
La idea, por ejemplo, de que cada particular borra
la luminosa claridad de una idea general.
Que el pájaro carpintero cara de payaso
que escudriña el esculpido tronco muerto
de aquel abedul es, por su sola presencia,
alguna trágica caída de un mundo primigenio
de luz indivisa. O la otra noción que dice
que, como en este mundo no hay una sola cosa
que corresponda al arbusto de la zarzamora,
una palabra es la elegía de lo que significa.
De esto hablamos anoche ya tarde y en la voz
de mi amigo había un delgado hilo de pena,
un tono casi de queja. Un rato después entendí
que, al hablar así, todo se disuelve:
justicia, pino, cabello, mujer, tú y yo.
Una vez hice el amor a una mujer y recuerdo cómo,
al tomar sus pequeños hombros entre mis manos,
sentí un violento asombro ante su presencia,
una sed de sal, sed del río de mi niñez
con sus cauces insulares, tonta música del barco
del placer, charco donde atrapamos aquel pececillo
naranja y plata llamado semilla de calabaza.
Apenas si tenía que ver con ella. Anhelo, decimos,
porque el deseo está lleno de distancias infinitas.
A ella yo le daba igual seguramente.
Pero cómo recuerdo la manera en que sus manos partían el pan,
lo que su padre le dijo para herirla, lo que soñaba.
Hay momentos en que el cuerpo es tan luminoso como las palabras,
días que son la carne buena prolongándose.
Una ternura tal, aquellas tardes y noches
repitiendo zarzamora, zarzamora, zarzamora
There are moments when the body is as numinous
as words, day that are the good flesh continuing.
Such tenderness, those afternoons and evenings,
saying blackberry, blackberry, blackberry.
martes, 19 de marzo de 2013
lunes, 18 de marzo de 2013
En el estudio del pintor
Para Ahmed el-Yahainy
Todas las tardes
regreso a casa
tras dejar,en el taller,
mi rostro sobre el lienzo.
A la noche
me desprendo del marco de madera
y mis ojos escrutan las galerías de la sala:
los colores duermen en sus palestras,
los pinceles reposan en sus cuencos de aceite
y los cuadros dormitan.
Yo vigilo el lugar.
Mi cometido:
proteger las mortajas de los faraones
con las que el pintor
envolvió las momias de los antepasados,
de blanco;
protegerlas de los caprichos del azul, el verde y el marrón
para que lo blanco siga siendo blanco,
como la historia.
Y al alba,
vuelvo al bastidor
y cierro los ojos un instante
para echar una cabezada
antes de que el rostro impreso en la tela,
que es el mío,
se someta, una vez más, al pincel
de Ahmed el Yanayni.
domingo, 17 de marzo de 2013
Cebo
Cebo
La poesía nunca puede hablar de mí,
ni yo de la poesía.
Yo estoy solo, el poema está solo,
y el resto es de los gusanos.
Me detuve en las calles donde viven las palabras,
libros, cartas, informes,
y esperé.
Siempre supe esperar.
Las palabras, con sus formas claras u oscuras,
me volvieron más oscuro o más claro.
Los poemas me alcanzaron
y se reconocieron como objetos.
Yo pude verlo y verme.
No tiene fin esta adicción.
Escuadrones de poemas están buscando sus poetas.
Vagan sin mando por el amplio
territorio de las palabras
y aguardan el cebo de su perfecta,
hermética, condensada, acabada
e irreductible
forma.
sábado, 16 de marzo de 2013
Oracion
Señor,
Los que lo tienen todo no son felices.
Haz que no tengan nada
Para que sepan lo que es felicidad.
Medardo Fraile en Cuadernos del matemático
viernes, 15 de marzo de 2013
Un amor más allá del amor...
Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos.
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos.
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