domingo, 4 de septiembre de 2011

CÓDIGO LABORAL



No seas deshonesto, poeta,
ensayista, novelista.
La deshonestidad traza un breve camino
centelleante,
que no va a ningún sitio.
No jures por la luna, hombre de letras.
Asume tu destino
que, digan lo que digan,
estás hablando para siempre
y tus palabras
van a quedar escritas sobre piedra.
Si no vives con la verdad,
guarda tu pluma;
si tienes que mentir,
busca otro oficio.
Para salir del siglo XX, 1994.

sábado, 3 de septiembre de 2011

La nana del Vaporcito


                                               


Se hundió lo más bonito
sumergió el Vaporcito

¿Que haremos sin el barquito?
¿Cómo iremos despacito?

Los motores se apagaron
las mareas lo agotaron.

Dicen que fue una avería
también lo es mi poesía.

Un juguete parecía,
mas el tesoro se hundía.

Te gustarán sus canciones
y los cuentos de Quiñones

De Alberti leerás poesías
vendrán coplas y elegías

Comparsas de Carnaval
llenarán el cantoral.

Nadie dejará de amar
al abuelito del mar.

Y cuéntale a tu angelito
que allí di el primer besito

A una niña que quería
y se llamaba María


Fuengirola 3 de septiembre de 2011
José Luis Martínez Hens


viernes, 2 de septiembre de 2011

Mañana al alba






Mañana al alba, cuando clarea la campaña,
partiré. Mira, sé que tú me esperas ahí.
Iré por el bosque, iré por la montaña.
No puedo permanecer ya más lejos de ti.



Caminaré con los ojos en mi mente clavados,
sin ver nada más allá, sin escuchar ruido,
solo, las manos juntas, ignoto y encorvado,
triste, y con el día en noche convertido.



No miraré ni el oro de la tarde que tumba,
ni las velas lejanas, con viento de babor.
Y cuando al fin arribe, pondré sobre tu tumba
un ramo de acebo verde, y de brezo en flor.


3 de septiembre de 1847


VICTOR HUGO



ORIGINAL:


Demain, dès l'aube

Demain, dès l'aube, à l'heure où blanchit la campagne,
Je partirai. Vois-tu, je sais que tu m'attends.
J'irai par la forêt, j'irai par la montagne.
Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps.

Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées,
Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit,
Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées,
Triste, et le jour pour moi sera comme la nuit.

Je ne regarderai ni l'or du soir qui tombe,
Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur,
Et quand j'arriverai, je mettrai sur ta tombe
Un bouquet de houx vert et de bruyère en fleur.

jueves, 1 de septiembre de 2011

ARIA DE BRAVURA


Yo no quise la turbia
soledad de los versos,
sino la vida clara
sin reflejarla en ellos.
Conocer las desdichas
por los libros ajenos
en la plaza y el retiro
de mis días benévolos.
No pude. Aparecía
un pájaro siniestro
y yo le hacía frente
con las armas que tengo.
Las tardes, 1988.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Vaporcito encantado





 En este blog no suelo hacer comentario alguno para respetar a los maestros, pero en la tarde de ayer, nna vía de agua, al chocar con unas piedras en la entrada del puerto, fue la causa del naufragio de uno de los símbolos poéticos de Andalucía.  Algo se nos va con este símbolo de la Bahía gaditana. D.E.P. junto a Quiñones, Alberti, Paco Alba y tantos otros que perdemos para siempre...



Vengo a verte pasar todos los días,


Vaporcito encantado siempre lejos…

Tus ojos son dos rubios capitanes;

Tu labio es un brevísimo pañuelo

Rojo que ondea en un adiós de sangre!



Vengo a verte pasar; hasta que un día,

Embriagada de tiempo y crueldad,

Vaporcito encantado siempre lejos,

La estrella de la tarde partirá!



Las jarcias; vientos que traicionan;

Vientos de mujer que pasó!

Tus fríos capitanes darán orden; y quien habrá

Partido seré yo…!



César Vallejo (peruano?), 1918





martes, 30 de agosto de 2011

La sangre al río



LA SANGRE AL RÍO




Llegó la sangre al río.
Todos los ríos eran una sangre,
Y por las carreteras
De soleado polvo
—O de luna olivácea—
Corría en río sangre ya fangosa
Y en las alcantarillas invisibles
El sangriento caudal era humillado
Por las heces de todos.
Entre las sangres todos siempre juntos,
Juntos formaban una red de miedo.
También demacra el miedo al que asesina,
Y el aterrado rostro palidece,
Frente a la cal de la pared postrera,
Como el semblante de quien es tan puro
Que mata.
Encrespándose en viento el crimen sopla.
Lo sienten las espigas de los trigos,
Lo barruntan los pájaros,
No deja respirar al transeúnte
Ni al todavía oculto,
No hay pecho que no ahogue:
Blanco posible de posible bala.
Innúmeros, los muertos,
Crujen triunfantes odios
De los aún, aún supervivientes.
A través de las llamas
Se ven fulgir quimeras,
Y hacia un mortal vacío
Clamando van dolores tras dolores.
Convencidos, solemnes si son jueces
Según terror con cara de justicia,
En baraúnda de misión y crimen
Se arrojan muchos a la gran hoguera
Que aviva con tal saña el mismo viento,
Y arde por fin el viento bajo un humo
Sin sentido quizá para las nubes.
¿Sin sentido? Jamás.

No es absurdo jamás horror tan grave.
Por entre los vaivenes de sucesos

—Abnegados, sublimes, tenebrosos,
Feroces—
La crisis vocifera su palabra
De mentira o verdad,
Y su ruta va abriéndose la Historia,
Allí mayor, hacia el futuro ignoto,
Que aguardan la esperanza, la conciencia
De tantas, tantas vidas.

JORGE GUILLEN

lunes, 29 de agosto de 2011

El regionalismo de Machado





De aquellos que dicen ser gallegos, catalanes, vascos, extremeños, castellanos, etc., antes que españoles, desconfiad siempre. Suelen ser españoles incompletos, insuficientes de quienes nada grande puede esperarse.


- Según eso, amigo Mairena - habla Tortólez en un café de Sevilla-, un andaluz andalucista será también un español de segunda clase.

- En efecto - respondía Mairena -: un español de segunda y un andaluz de tercera.

Antonio Machado