domingo, 11 de septiembre de 2011

EL VERSO LLEGA DE LA NOCHE



En la ciudad de bruma la fiesta
De las noches es un bosque
De cabelleras oscuras y de estrellas.
Turbándome con sus pálidos dedos de rocío
Copio entre los amantes sorpresivas palabras,
Su silencio enloquece las plazas solitarias,
Las calles, los ámbitos callados
Por donde pasa el aire misterioso de siempre.
Es el rumor, las alas
Como al anochecer la sombra
De una cabellera en las manos.
Es el rumor vagando entre vientos,
Entre lúgubres vientos
En que sollozan luces
Y espejos de la ciudad nocturna.
Es el rumor, las sílabas
Que nacen y llevan una canción
Al corazón que sueña,
Una canción, las sílabas
Creciendo en medio de la niebla
O tal flor desnuda bajo la lluvia.
(Nunca hemos amado tanto, nadie
Sabrá decir que hemos amado tanto
En una noche.
En nuestro corazón resuenan los horizontes
Y resuena también la vecindad de la tierra.)
El verso silencioso fue en la noche,
El verso claro fue el instinto
Bajo ruda corteza o piel amarga.
El verso, palabras ceñían los cuerpos
Delgados de las mujeres,
Sus claros cuerpos bajo la luna
Suspendidos en la música,
Sílabas ceñían sus cuerpos
Como voces ardientes, como llamas.
En un árbol de lluvia que gime al viento
Sus canciones,
Sube la sangre en río sollozando ligera
Y soporto encendida la tristeza de un grito
Largamente tendido en medio de la noche.
De la noche sedienta, de la innúmera noche,
De la noche que guarda
Los deseos como sombras,
De las dolorosas, mudas sombras amadas,
Sombras de los deseos,
Sombras de un antiguo amargo silencio.
Amargo, sí, errante silencio en que no queda
Sino el poema en la noche,
Como recuerdo herido por el filo de un beso.
Nocturnos y otros sueños, 1949.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cuando me paro a contemplar mi estado

















Cuando me paro a contemplar mi estado,
y a ver los pasos por do me han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado.


Garcilaso

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA ROSA NECESARIA



La rosa no,
la rosa sólo
para ser entregada.


La rosa que se aísla
en una mano, no;
la rosa
connatural al aire
que es de todos.

La rosa no,
ni la palabra sola.

La rosa que se da
de mano en mano,
que es necesario dar,
la rosa necesaria.

La compartida así,
la convivida,
la que no debe ser
salvada de la muerte,
la que debe morir
para ser nuestra,
para ser cierta.

Plaza,
estancia, casa
del hombre,
palabra natural,
habitada y usada
como el aire del mundo.

José Ángel Valente. " A MODO DE ESPERANZA

jueves, 8 de septiembre de 2011

Isla ignorada (fragmento)




Soy como esa isla que ignorada
ate acunada por árboles jugosos
- en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de NADA,
sola solo-.

Hay aves en mi isla relucientes
y pintadas por ángeles pintores,
hay fieras que me miran dulcemente,
y venenosas flores.

Hay arroyos poetas
y voces interiores
de volcanes dormidos.

Quizá haya algún tesoro
muy dentro de mi entraña.
¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña,
o tan sólo un pequeño pedazo de carbón!

Los árboles del bosque de mi isla
sois vosotros, mis versos.

¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene del mar que me rodea

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Genialidad de Machado





Filósofos nutridos de sopa de convento
contemplan implasibles el amplio firmamento.


Antonio Machado

martes, 6 de septiembre de 2011

ESCRITURA


Dejar caer una por una
todas las máscaras
hasta la soledad desnuda
frente al tiempo sin cara.
Buscar en el silencio
donde manan las palabras
su ofendida inocencia,
su vocación de alianza.
Fijar su gracia elocuente
como el fuego y el agua.
Y atravesarlas como un puente
en un cuerpo y un alma.
Líneas de otoño, 1993.

lunes, 5 de septiembre de 2011

ME DICEN QUE NO ESCRIBO VERSOS. CREEN…


Barjola

Me dicen que no escribo versos. Creen
que abandonado por la Poesía
en las noches estériles persigo
un fantasma que es una sombra mía.
¿Quién se atreve al dolor de hablar con alguien
si es uno mismo, tras la luna fría
de un espejo pulido al que se asoma
la imagen fiel de la melancolía?
Toda la soledad de la existencia
con los versos entró en mi casa un día.
Siempre que pude le cerré las puertas
a una visita que me malhería.
El regreso, 2002.