domingo, 27 de noviembre de 2011

MÁS ALLÁ DE LAS ÁVIDAS BOCAS SE ENGENDRA EL POEMA



Más allá del sentimiento de lo humano y lo inhumano
se engendra el poema:
antigua criatura
hecha con el humor del mundo; visible
en todo cuanto existe; escrita
sobre un espejo de agua
con lápiz que trasuda
el semen del cielo y los infiernos
que moja las piernas ancestrales de la noche.
El poema
ambigua criatura gestada
más allá de las ávidas bocas
de la ardiente realidad
en la que todos actuamos desesperadamente
con los labios resecos.
Hojarasca, 2005

sábado, 26 de noviembre de 2011

POEMA AL MAR




Oh mar! oh mito! oh largo lecho!
Y sé por qué te amo. Sé que somos muy viejos.
Que ambos nos conocemos desde siglos.
Sé que en tus aguas veneradas y rientes ardió la aurora de la Vida.
(En la ceniza de una tarde terciaria vibré por primera vez en tu seno).
Oh proteico, yo he salido de ti.
¡Ambos encadenados y nómadas;
Ambos con una sed intensa de estrellas;
Ambos con esperanzas y desengaños;
Ambos, aire, luz, fuerza, obscuridades;
Ambos con nuestro vasto deseo y ambos con nuestra grande miseria

Borges

viernes, 25 de noviembre de 2011

POETAS DE HOY


Ferrán García Sevilla


El inglés tan razonable, filólogo de harmonía.
El alemán delicado, soledad de la elegía.
Seguro de su poder
el francés, el matemático, perfecciona su manía.
La gracia del español
por sus sentidos vapora aromas de Andalucía
o apasionado combate
entre la fe y la razón –pelotari en agonía;
o en sus sueños mexicanos
matiza nocturna magia, palabra de idolatría.
(Como el hombre, la poesía)
Sueño y poesía, 1952.

jueves, 24 de noviembre de 2011

A VENECIA




Allí está, Venecia, la dueña opulenta
De antiguos, y nobles, y libres blasones,
Venecia la hermosa, la villa que cuenta
Que a sueldo tenía soberbias naciones,
Señora del mar.

Que cuenta que un día imperios y reyes
Su gala envidiaron, su nombre temieron,
Y el mar y la tierra besaron sus leyes,
-Y enviáronla buques, soldados la dieron;
Porque ella supiera batirse y triunfar.

Un día a sus ojos la tierra callaba,
Un día su nombre la tierra llenaba:
Pasaron los días, Venecia pasó.
Hoy es una viuda y hermosa Sultana,
Que tiene su corte ridícula y vana
Allá en un palacio que el Sultán la dió.

¡Venecia la encantadora,
La de los pardos pilares,
De las ciudades señora,
La señora de los mares,
La corona de jardines
Colgada sobre canales!
No son tu gala y festines
Los que valen lo que vales.
Hechizo de Italia, sí,
Mas del poeta la lira
No es por ti por quien suspira,
No, Venecia, no es por ti.

¿Qué valen tus gondoleros,
Y tus regatas vistosas,
Tus republicanos fueros,
Tus máscaras revoltosas,
Y tus timbres altaneros,
Sin los ojos hechiceros
De tus hermosas?

¡Ay, que tus días pasaron!....
Venecia, la maravilla,
A quien monarcas doblaron
Otro tiempo la rodilla,
Tus timbres ¡ay! se borraron,
Tus señores olvidaron
La hermosa villa.

Antigua reina del mar,
Mal encubres tu caída
Tus bodas al celebrar
Con la posesión perdida.
Llora, Venecia, sí, llora,
Haz duelo en amargo llanto,
Que tus esclavos, señora,
Escupen sobre tu manto.
Reina, tu Adriático brama
Lejos ya de tus confines,
Olvídale, noble dama,
Entre danzas y festines.

Tu patrono ha encanecido,
Tu raudo león no vuela,
Sobre sus garras dormido,
Por tu grandeza no vela;
Brioso alazán herido,
Su caballero ha perdido
Freno y espuela.

Un capricho que pasó,
Matrona opulenta, fuiste;
Tu Príncipe te olvidó;
Hermosa, ya envejeciste
Y tu tez se marchitó:
¡No pienses, Venecia, no,
En lo que fuiste!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Polvo para morder

III
Bésale las piernas a la poesía
aunque diga que no que aquí nos pueden ver.
Bésale las palabras, hurga su lengua hasta
que abra los brazos y diga ¡Santo Dios!
o hasta que santodios abra los brazos de escándalo.
Bésale a la poesía a la loba
aunque diga que no que hay mucha gente que aquí
nos pueden ver. Bésale las piernas las palabras
hasta que no de más, hasta que pida más
hasta que cante.

martes, 22 de noviembre de 2011

FEDRA DIO REGLA Y MANDA QUE EN AMOR…



SONETO VII
Fedra dio regla y manda que en amor,
cuando la lengua no se halle osada
a demostrar la pena o el dolor
que en el ánimo afflicto es enplentada,
la pluma escriva e muestre el ardor
que diluye la mente fatigada;
pues osa, mano mía, y sin temor
te faz ser vista fiel enamorada;
y no te pienses que tanta belleza
y sincera claror casi divina
contenga en sí la feroçe crueza,
nin la nefanda soberbia maligna;
pues vaya lejos inútil pereza
y no se tema de imagen benigna.
Sonetos fechos al itálico modo, 1438-1458.

lunes, 21 de noviembre de 2011

A Federico García Lorca




Sal tú, bebiendo campos y ciudades,
en largo ciervo de agua convertido,
hacia el mar de las albas claridades,
del martín-pescador mecido nido;

que yo saldré a esperarte, amortecido,
hecho junco, a las altas soledades,
herido por el aire y requerido
por tu voz, sola entre las tempestades.

Deja que escriba, débil junco frío,
mi nombre en esas aguas corredoras,
que el viento llama, solitario, río.

Disuelto ya en tu nieve el nombre mío,
vuélvete a tus montañas trepadoras,
ciervo de espuma, rey del monterío.


Alberti