domingo, 22 de enero de 2012

No rechaces los sueños por ser sueños.

Pérez Villalta
No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
”Yo soy el sol, los cielos, el amor.”
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.
Pedro salinas

sábado, 21 de enero de 2012

Memoria

Seguí


Si hubiera nacido espejo
haría el amor con la luz.
Con la humedad del dedo
me dibujaría una sonrisa.
Esperaría un aliento.

viernes, 20 de enero de 2012

Uno partido





Zanahorias heladas. Café frío.
La fracción llega al mínimo
y aún no es simple.

La piel es un fragmento del instante
el corazón recuerda que es un órgano
que se recicla azul.

Habla uno y alguien oye.
La paradoja de algo
sin otro.
Uno partido
por espejos que dudan de su imagen.

jueves, 19 de enero de 2012

Caprichosa


Todo empezó de niña.
La abuela te sacaba de la mano
por Gran Vía, con los leotardos nuevos,
inmune a todo frío. Casi todo.
Siempre te detenías frente al escaparate
de las muñecas caras, imposibles.
Y entonces, la punzada. Las ganas de gritar,
desgarrarles los trajes de princesa,
mía-o-de-nadie-se-mira-pero-no-se-toca.
Pegabas tus dos guantes al cristal, suplicabas,
rezabas, suplicabas.
Sólo una vez, Jesús,
sus bucles pelirrojos, una vez.
Pero jamás llorabas. Eso no.
Que los ojos prohibidos
nunca vean tu llanto, no sepan de tu fiebre.
Amar a quien no puedes conseguir.

Martha Asunción Alonso



miércoles, 18 de enero de 2012

Polvo enamorado

No le temo a la vida ni a la muerte
cuando siento en mi pecho palpitar tu corazón,
no hay poder en el mundo que consiga
doblegarme por la fuerza a su razón
cuando eres tierra,
cuando soy agua.
No hay misterio que oculte su secreto
cuando siento en tu cuerpo que el principio es el final,
que la vida es el sueño que me acuna
Por tu vientre más allá del bien y el mal
cuando eres tierra,
cuando soy agua.
Y si al fin no somos mas que polvo,
seamos polvo, seamos polvo nada más...
mas polvo enamorado.
No hay becerros de oro suficientes,
ni perfumes de incienso ni coronas de laurel
que consigan sembrarme ni la duda
de alejarme un sólo instante de tu piel
cuando eres tierra,
cuando soy agua.
No me importa instalarme en la locura,
ese infierno divino donde Dios y Lucifer
inventaron al ángel y al demonio
que conviven en tu cuerpo de mujer
cuando eres tierra,
cuando soy agua.
Aute

martes, 17 de enero de 2012

Para vivir no quiero...

Hdez Pijuan


Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
       
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».


La voz a ti debida, Pedro Salinas

lunes, 16 de enero de 2012

Velas

Peinado










Días por llegar están delante nuestro.
como una fila de velas encendidas...
doradas, cálidas y vívidas velas.

Días pasados caen detrás nuestro,
una lóbrega fila de velas consumidas;
todavía humean las más próximas,
frías, fundidas y torcidas.

No quiero mirarlas: sus formas me entristecen,
me entristece recordar su luz original.
miro adelante mis velas encendidas.

No quiero girarme, no quiero ver, aterrado,
con qué rapidez esa oscura fila se alarga,
con qué rapidez una nueva vela muerta sigue a otra.