NUESTRA VOZ |
Para que los pasos no me lloren,
canto. Para tu rostro fronterizo del alma que me ha nacido entre las manos: canto. Para decir que me has crecido clara en los huesos amargos de la voz: canto. Para que nadie diga: tierra mía!, con toda la decisión de la nostalgia: canto. Por lo que no debe morir, tu pueblo: canto. Me lanzo a caminar sobre mi voz para decirte: tu, interrogación de frutas y mariposas silvestres, no perderás el paso en los andamios de mi grito, porque hay un maya alfarero en su corazón, que bajo el mar, adentro de la estrella, humeando en las raíces, palpitando mundo, enreda tu nombre en mis palabras. Canto tu nombre, alegre como un violín de surcos, porque viene al encuentro de mi dolor humano. Me busca del abrazo del mar hasta el abrazo del viento para ordenarme que no tolere el crepúsculo en mi boca. Me acompaña emocionado el sacrificio de ser hombre, para que nunca baje al lugar donde nació la traición del vil que ato su corazón a la tiniebla inegándote! |
viernes, 7 de febrero de 2014
jueves, 6 de febrero de 2014
Ciudad Caledonia
"Todo en este país, él y la tierra donde se asienta, parece inconcluso, como si Dios lo hubiera dejado a medio hacer, recelando de la obra. Y tal el país, la ciudad. Esta ciudad ha sido cárcel tuya varios años, excepto para el trabajo, inútiles en tu vida, agostando y agostando la juventud que aún te quedaba, sin recreo ni estímulo exterior, igual aridez en los seres y las cosas. Como la ciudad es, fachadas rojas manchadas de hollín, repitiéndose menudas en la perspectiva, cofre chino que en su cofre encerrara otro, y éste otro, y éste otro, así los seres que ellos habitan: monotonía, vulgaridad, repelente en todo ¿Cómo llenar las horas de esta existencia sin fondo?
Divinidad de dos caras, utilitarismo, puritanismo, es aquella a que puede rendir culto tales gentes, para quienes pecado resulta cuanto no devenga en provecho tangible. La imaginación les es tan ajena como el agua al desierto, incapaces de toda superfluidad generosa y libre, razón y destino mismo de la existencia. Y allá en el fondo de tu ser , donde yacen instintos crueles, hayas que no sabrías condenar un sueño: la destrucción de este amontonamiento de estos nichos administrativos. Acaso fuese ello acción bienechora, retribución justa a la naturtaleza y la vida que así desconocido, insultado y envilecido."
Texto de Luis Cernuda – Ocnos
miércoles, 5 de febrero de 2014
Felix con guitarra
En el bar, la rancia morenez de les gitanos
mendigos de propinas por su toque y por su cante
quedó pasmada al ver los fragilísimos dedos
del filiforme Félix mimoseando en la guitarra.
Bares son en los que el pescador no pesca: simples
radas marginales que enajenan al marino,
caldo de cultivo para el ciudadano harto,
desfogue del administrativo emancipado,
de la hija de papá y del forastero ávido,
de protésicosviajanteslocosymecánicos,
de todo aquel, en fin, ansioso de desbordar
los límites hirientes de sus callosas manos,
su rígida espalda curva en la cerviz un clavo
o el molde circunstancial de su conciencia ahormada.
Entonces las entrañas maduran gritos, canciones
que las oes boquiabiertas hacen solidarias
en un vuelco incierto de galáxicas miradas.
Cuando el silencio cundió un parto del cansancio
como si fueran los zorros pasos de una araña,
Félix capturó la sumisión de los gitanos
porque sus dedos sapientísimos no tocaban,
sino que dúctilmente acariciaban, besaban,
amorosaban eso las cuerdas de la guitarra
martes, 4 de febrero de 2014
A Guido
A Guido |
Tú Guido, y yo con Lapo desearía
que fuésemos por alto encantamiento puestos en un bajel que a todo viento a nuestra voluntad bogara y mía. Y ni mal tiempo o tempestad bravía nos pudiese causar impedimento, antes creciese en el común contento el deseo de estar en compañía. Y allí el encantador condescendiente también pudiese a nuestras damas bellas, Beatriz, Juana y la que Safo adora: ¡Y hablando allí mi amor eternamente, tan satisfechas cual nosotros ellas, se nos huyese un siglo como una hora! |
lunes, 3 de febrero de 2014
El sembrador
EL SEMBRADOR |
Es la hora solemne del crepúsculo.
Bajo la parra del portal sentado, miro el fulgor postrero que ilumina los últimos afanes del trabajo. . En la tierra, que tornan renegrida la sombra nocturnal y el corvo arado, conmovido contemplo a un achacoso sembrador que á los surcos lanza el grano. . Sobre el mudo horizonte se destaca el escueto perfil de aquel anciano, que deja ver, al rayo del poniente, sombra en sus ojos y en su cuerpo harapos. . Y siento, al ver cuál lanza la futura mies bendecida entre los surcos anchos, la fe, la fe profunda que él abriga en el útil transcurso de los años. . Recorre la llanura ilimitada, pasa, vuelve, prosigue. Los puñados lanza, y torna á lanzar, de la simiente entre la vaga oscuridad del llano. . Y yo, mudo testigo, lo contemplo y medito á la vez...La noche en tanto confunde, al empañar los horizontes, la negra tierra con el negro espacio. . Y parece que el viejo pensativo, al extender con majestad la mano, arroja al infinito la semilla que en el surco del cielo son los astros. |
domingo, 2 de febrero de 2014
POR DEBAJO DEL AGUA
Por debajo del agua
te busco el pelo,
por debajo del agua,
pero no llego.
te busco el pelo,
por debajo del agua,
pero no llego.
Por debajo del agua
de tu cintura:
tú me llamas arriba
para que suba.
de tu cintura:
tú me llamas arriba
para que suba.
Para que suba al aire
de tu mirada;
mi corazón me enciende,
luego se apaga.
de tu mirada;
mi corazón me enciende,
luego se apaga.
Te busco el pelo
por debajo del agua,
pero no llego.
por debajo del agua,
pero no llego.
sábado, 1 de febrero de 2014
El pie ligero
Salvar tiempo y distancia
-moroso empeño siempre a la fatiga-,
milagro es en vosotros de elegancia,
¡oh, pies alados de la dulce amiga!
Pies alados, pies breves,
aquí de mis querellas:
¿cómo pisáis tan frágiles y breves
si dejáis al pisar tan hondas huellas?
viernes, 31 de enero de 2014
Casilda de la alta madrugada
Cuando te acuerdes de mi cuerpo
y no puedas dormir
y te levantes medio desnuda
y camines a tientas por tus habitaciones
borracha de estupor y de rabia
en algún lugar de la Tierra
yo andaré insomne por algún pasillo
careciendo de ti toda la noche
oyéndote ulular muy lejos y escribiendo
estos versos degenerados.
jueves, 30 de enero de 2014
La cabellera cortada
La cabellera cortada |
¿Son éstos los rubísimos cabellos
que ya bajando en trenzas elegantes, ya llovidos de perlas y diamantes, ya al aura sueltos, eran siempre bellos? ¡Ah! ¿Quién los pudo separar de aquellos vivos marfiles que ceñían antes, del más bello de todos los semblantes, de sus hermanos más felices que ellos? Médico indocto, ¿fue el remedio solo que hallaste, el arrancar con vil tijera tan rico pelo de tan noble frente? Pero sin duda te lo impuso Apolo para que así no quede cabellera que con la suya competir intente. |
miércoles, 29 de enero de 2014
A si mismo
A sí mismo |
Ahora reposarás y para siempre,
cansado corazón. Murió el engaño que eterno imaginé. Murió. Y advierto que en mí, de lisonjeras ilusiones con la esperanza, aun el anhelo ha muerto. Para siempre reposa; basta ya de palpitar. No existe cosa digna de tus latidos; ni la tierra un suspiro merece: afán y tedio es la vida, no más, y fango el mundo. Cálmate, y desespera por última vez: a nuestra raza el Hado sólo otorgó el morir. Por tanto, altivo, desdeña tu existencia y la Natura y la potencia dura que con oculto modo sobre la ruina universal impera, y la infinita vanidad del todo. |
martes, 28 de enero de 2014
Orfeo y Eurídice
Orfeo por su mujer,
dicen que bajo al Infierno;
y por su mujer no pudo
bajar a otra parte Orfeo.
Dicen que bajó cantando
y por sin duda lo tengo,
pues en tanto que iba viudo,
cantaría de contento.
Montañas, riscos y piedras
su armonía iban siguiendo,
y si cantara muy mal
le sucediera lo mesmo.
Cesó el penar en llegando
y en escuchando su intento,
que pena no deja a nadie
quien es casado tan necio.
Al fin pudo con su voz
persuadir los sordos reinos;
aunque el darle a su mujer
fue más castigo que premio.
Diéronsela lastimados,
pero con Ley se la dieron:
que la lleve y no la mire,
ambos muy duros preceptos.
Iba el delante guiando,
al subir; porque es muy cierto
que al bajar son las mujeres
las que nos conducen, ciegos.
Volvió la cabeza el triste;
si fue adrede, fue bien hecho;
si acaso, pues la perdió,
acertó esta vez por yerro.
Esta conseja nos dice
que si en algún casamiento
se acierta, ha de ser errando,
como errarse por aciertos.
Dichoso es cualquier casado
que una vez quedó soltero;
mas de una mujer dos veces,
es ya de la dicha extremo
lunes, 27 de enero de 2014
Era en invierno...
Era en invierno. Estábamos, ya tarde,
sentados junto al fuego, muy turbados, y con hablar de tiempo, enrojecíamos cual niños de colegio enamorados. Sus ojos al bordado ella inclinaba y al techo los tenía yo clavados; no se dijera que ambos observásemos sino que ambos éramos observados. Pensaba yo: "Por sólo una sonrisa le daría la sangre de mis venas, y de las flores de mi ingenio el ramo". Cuando de pronto, alzose ella muy pálida, sus manos escondió entre mis cabellos y "Escucha -dijo susurrante-: "Te amo". |
domingo, 26 de enero de 2014
¿Dónde se oculta el sol?
¿Dónde se oculta el sol?
¿Quién está amenazando
con su espada
lo que aún tiene vida
por morir?
¿Qué nueva luz alumbra
el horizonte?
¿Qué nueva soledad
nos ha cubierto
con su manto de hierro?
Nos queda por romper
una única rosa
de cristal.
Una única rosa.
sábado, 25 de enero de 2014
EL VASO
Siéntate
a la mesa. Bebe un vaso de agua. Saborea cada trago. Y piensa en todo el tiempo que has perdido. El que estás perdiendo. El tiempo que te queda por perder. |
viernes, 24 de enero de 2014
Alma tú que diversas cosas tantas
Alma, tú, que diversas cosas tantas
ves, oyes, hablas, lees, piensas y escribes; vos ojos, y sentido, tú, que vives para al pecho llevar sus voces santas; ¿después o antes quisisteis andar cuantas sendas tan mal andáis por mil declives, sin hallar ni ojos suyos, ni arrequives, ni huellas adoradas de sus plantas? Hoy con tan clara luz y signos tales no debería errar en el vïaje que me encumbra a moradas celestiales. Esfuérzate en llegar, flaco coraje, por niebla de desdén y dulces males, siguiendo el paso y luz de su visaje. |
jueves, 23 de enero de 2014
Guimel
GUIMEL |
Con los pies torpes aún del sueño, con el alma aún velada por las tinieblas que en el sueño
se acumulan, he intentado alargar mi paseo por las calles con aire juvenil. Y he marchado tras las muchachas jóvenes, para alegrar mi corazón. Pero tras de sus pasos ligeros me he sentido tan cansado y me he sentido tan extraño a ellas, con mi corazón amargo de experiencia, que bien pronto las he dejado perderse entre la multitud y he seguido yo solo mi camino. Y he vagado, sin rumbo y sin objeto, ante los reverberos, viendo pasar ante mí la vida, la vida lejana y esquiva, la vida que se aleja para siempre del hombre que ya perdió su juventud y duerme en pleno día. |
miércoles, 22 de enero de 2014
PADRE
PADRE |
Esta tarde en el campo piafaban las bestias.
Y yo me quedé quieta, porque padre roncaba como cuando, zagal, dormíamos en la era. Me tiró sobre el pasto de un golpe, sin palabras. Y aunque hubiera podido a sus brazos mi fuerza, no quise retirarlo, porque padre era padre: él sabría qué hiciera. Tampoco duró mucho. Y piafaban las bestias. |
martes, 21 de enero de 2014
DESPUÉS DE LA DERROTA
DESPUÉS DE LA DERROTA |
Los vencidos se fueron calle abajo.
No siempre los vencidos son grandes perdedores. Bajo el brazo llevaban el recuerdo del triunfo que supone aceptar la derrota. |
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