sábado, 17 de noviembre de 2012

Poeta




Lo he sentido en la música del viento,
y en las voces del mar que me llamaba.
Lo he visto en el velero que arrullaba
la espuma de mi sueño. En el tormento

de esconder el amor y el sentimiento
por lo que más se quiere. Cuando hablaba
la mano en el teclado. Cuando alzaba
los ojos, con rubor, mi amor contento.

Cuando la puerta se abre sola y gira
una mano en la llave, y alguien mira
y se acerca hacia mí volcando rosas

bajo la luna de la noche inquieta.
No los hombres, mujer, sino estas cosas
me dicen que he nacido y soy poeta.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Imágenes de arte del blog de un poeta

Copiado del blog del poeta Chencho Ríos

jueves, 15 de noviembre de 2012

miércoles, 14 de noviembre de 2012

EL DESCONCIERTO



Improvisación
Anda que güena t´espera;
´üeno está tu padre, güeno
p´arrimate tres zurrios
y no dejate i^pa´l pueblo
enjamás. ¿Onde has andao?
Dime ¿Qué diablos t´has jecho
toita la noche de Dió
sin acudir y sabiendo
que tós aquí t´aguardaban
como al santo venimiento
muertos de jambre?

- ¡Qué corcio!,
yo estuve en el desconcierto,
es decí, yo estuve juera,
que los que estaban por dentro
eran tós los señoracos,
la gente gorda der pueblo.

¡Vaya mozas peripuestas!
¡Vaya jembras de lo güeno!
¡vaya Marcos Reóndo
qu´estaba que pa coméselo!
Pos ¿y aquel del organillo?
¡no era naide con los deos!

Asín son las juegas, madre,
de los señores der pueblo,
asín da gusto, ¡qué contri!,
y no como aquí jacemos,
siempre empinando la bota,
cantando siempre lo mesmo.

Aquellos eran cantares
con tó lo suyo, por cierto
qu´a mi me páece mentira
qu´aquel mocino tan nuevo,
tan delgaino, cantara
tan juerte y con tanto genio.

¡Vaya un vozarrón, mi madre!,
retumbaba com´un trueno,
y endispués s´iba apagando
tiritando en el galguero,
jaciendo unos gorgoritos,
jormando un feligranero,
apretando y aflojando,
bajando y después subiendo,
destirajando la clopla
y queándose un momento
con un son d´esos mu juertes,
que los llaman dos de pecho,
lo mesmito que los mícales
jacen parás en el cielo.

¡Mecachi en dies, vaya un tio!
¿Onde l´enseñaron eso?
Pa mí que no es en España,
porque en España yo creo
que l´enseñan a uno
na más qu´a cantá flamenco.

Lo qu´a mí me da coraje
es qu´a lo mejó no entiendo
la letra de las tonás
que se canta con más genio.
Cúchili, fáchili, mochi
¡Anda, verigua tú eso!
Pos asín se las gastaban
las coplas del desconcierto.

Lo qu´es ´pa´l cante no hay otro
no pué ser que llegue haberlo
como ese Marcos, tan flaco,
tan delgaino, tan tieso,
que canta más qu´una máquina
cantaöra, ¡ya lo creo!

Y pa cuestíon de la música,
pa dal de prisa a los deos
no pué habel otro en el mundo
que maneje el estrumento
mejó, ni con tanto garbo,
con más gracia y más salero
como ese señor Echániz
qu´es un tio de cuerpo entero.

Y ya lo sabes tó, madre,
tó lo que pasa pol pueblo,
y da gracias a las gracias
que s´acabó el desconcierto,
que si no, manque m´hubiera
padre escachurroa los sesos
endispués, esta presona
no güerve pal rastrojeo,
no güerve con los avios,
ni güerve con los aperos,
y os saldrían relañas
en el estómago mesmo.

¡Vivan los Marcos Reóndos!
¡Vivan los músicos güenos!
¡Vivan las cars bonitas
de las muchachas del pueblo!

Y dile a padre que venga,
que no m´importa un pimiento
que m´atice tres zurrios
y me retuerza el pescuezo.

martes, 13 de noviembre de 2012

EL PARQUE DE MARIA LUISA

Villegas


Escuche usté amigo,
usté ha estao en Sevilla.
¿Ha visto usté el parque de María Luisa?
¿Que no lo conoce?, ¿que no ha estao usté allí?
¡Pos usté no sabe lo que es un jardín!
¡No señó, no lo sabe usté, se lo digo yo!

El parque, el paraíso,
está a la orilla del río más juncá y más cañí
que quizo Dios par lucirse jaciendo río:
el Guadarquibí,
el río de la gracia y del salero
que en eso da lecciones hasta al mar.

Porque el mar es más grande
y tié más agua, pero menos sal.
Un cachito de tierra, un cachito de gloria
se puso a echà flores, se puso a echá rosas
claveles y azahares y nardos y aromas.
Vamos, que las plantas se volvieron locas.

Y salió aquel Parque... ¡ay Jesú qué cosa!
como el regalo de una reina mora,
o para que los ángeles tuvieran alfombra;
un mantón de manila con mil bordados,
donde los pajarillos no son pintados sino de veras.
¡Hay ruiseñores que cantan por petenera!

Un mantón que deslumbra con su reflejo
donde las rosas nacen entre azulejo.
Y por hermosas también corren
la fuente sobre la rosa.
¿Quién bordó ese pañuelo de pedrerìa?
¡El sol, el sol bendito de Andalucía!

Pañuelo moro, al que dio por flecos sus rayos de oro.
En fin que es un Parque necto, serrano, andalú
con jechura, juncal, gitano, la maravilla
el pañolón... de flores de mi Sevilla.
Pos mié usté una cosa que no va a creer
a ese jardiniyo lo giso un francé.

¿Qué tendrá esa tierra, yo me jago cruces,
que hasta los franceses los guerve andaluces?
¿Qué dirá el gabacho cuando vaya al Roa?
Esto es cualquier cosa, pa jardìn allá.
Y querrá de fijo si se va a París
gacer otro Parque como lo guiso aquí.

Y no va a salirle, ¡qué le va a salir!,
si el sol de su tierra parece un candil
y las jembras dicen, madam... por gachí
que vengan primero si quieren lucí
a aprender el Sena del Guadarquibí.

Los claveles del Parque de mi Sevilla
se suben ellos sola a la mantilla
con los que en mayo nacen en su lindero
hay pa cubrir de rosas el mundo entero.
Ca naranjiyo tiene diez ruiseñores
y es aquello una orgía de luz y flores.

Cuando entre los rosales que besa el río
pasa dándoles celos el mujerío
aquello es gloria pura que Dios envía,
vamos, ¡la borrachera de la alegría!
¿Y usté no ha estao nunca en el Parque aquel?
Pues usté no sabe lo que es un vergel.
No señó, no lo sabe usté, se lo digo yo.

lunes, 12 de noviembre de 2012

domingo, 11 de noviembre de 2012

Pensionistas

Una tenía quince años, la otra dieciséis Y ambas dormían en la misma pequeña habitación Esto sucedió una sofocante noche de Septiembre Quebrantables asuntos! Ojiazules y con mejillas de marfil Para refrescar sus delicados cuerpos, se despojaron De las exquisitas camisas perfumadas de ámbar La más joven levantó sus manos inclinándose hacia atrás Y su amiga, con sus manos en sus pechos, la besó. Entonces bajó a sus rodillas, y, en un arrebato Pegó a la pierna de la otra su mejilla, y su boca Acarició el dorado oro entre las grises sombras Y durante todo ese tiempo la mas joven contaba Con sus queridos dedos los prometidos valses Y sonrojándose, inocentemente sonreía.

sábado, 10 de noviembre de 2012

SIN LLAVES Y A OSCURAS



Era uno de esos días en que todo sale bien.
Había limpiado la casa y escrito
dos o tres poemas que me gustaban.
No pedía más.
Entonces salí al pasillo para tirar la basura
y detrás mío, por una correntada,
la puerta se cerró.
Quedé sin llaves y a oscuras
sintiendo las voces de mis vecinos
a través de sus puertas.
Es transitorio, me dije;
pero así también podría ser la muerte:
un pasillo oscuro,
una puerta cerrada con la llave adentro
la basura en la mano.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Cuando todo suceda





Digo: comience el sendero a serpear
delante de la casa. Vuelva el día
vivido a transportarme
lejano entre los chopos.

Allí te esperaré.
Me anunciará tu paso el breve salto
de un pájaro en ese instante fresco y huidizo
que determina el vuelo,
y la hierba otra vez como una orilla
cederá poco a poco a tu presencia.

Te volveré a mirar, a sonreír
desde el borde del agua.
Sé lo que me dirás. Conozco el soplo
de tus labios mojados:
tardabas en llegar. Y luego un beso
repetido en el río.

De nuevo en pie siguiendo tu figura
regresaré a la casa lentamente
cuando todo suceda.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Aldaba de noviembre




Una tristeza dulce y anterior
al suspiro y las lágrimas,
anterior al idilio de la tarde
azul y el jacaranda,
invade la memoria con su música,
su brisa, su nostalgia:
Es la tristeza de mirar el cielo
cautivo entre las ramas.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

El miedo




Todos me piden que dé saltos,
que tonifique y que futbole,
que corra, que nade y que vuele.
Muy bien.

Todos me aconsejan reposo,
todos me destinan doctores,
mirándome de cierta manera.
Qué pasa?

Todos me aconsejan que viaje,
que entre y que salga, que no viaje,
que me muera y que no me muera.
No importa.

Todos ven las dificultades
de mis vísceras sorprendidas
por radioterribles retratos.
No estoy de acuerdo.

Todos pican mi poesía
con invencibles tenedores
buscando, sin duda, una mosca,
Tengo miedo.

Tengo miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable.

Por eso en estos cortos días
no voy a tomarlos en cuenta,
voy a abrirme y voy a encerrarme
con mi más pérfido enemigo.

martes, 6 de noviembre de 2012

Melancolía



Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno...
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan... Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía... Historias
que tienen casi blancos mis cabellos.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Cosas en común



Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
La radiante, aunque cruel
promesa del deseo.
La cicatriz de la melancolía
y el viejo afecto con el que entendemos
los motivos del lobo.
[...]
Los poemas, que son cartas anónimas
escritas desde donde no imaginas
a la misma muchacha que un otoño
conocí en aquel tren que iba vacío.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Otra edad




OTRA EDAD
Se me pasó la edad de ser poeta
porque todo se pasa, es ley de vida;
aunque siga, por vicio o por querencia,
hablándole a un papel, la poesía
ya no es mi patria, ni mi territorio.
Sólo regreso a veces, de visita,
como quien vuelve a donde fue dichoso.
Los mejores años, 1991.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Alma ausente



El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Despedida al pie de un rosa


Si no hay conocimientos en las cenizas
dejémoslas caer en la belleza frágil
de este rosal que tiembla en el otoño.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Poema 6



Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
[...]
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Nada



Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito "¡Todo!" y el eco dice "¡Nada!"
Grito "¡Nada"! y el eco dice "¡Todo!"
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que no fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada. 

martes, 30 de octubre de 2012

Coplas





Encinas de alma mía,
que me arrancaban el alma
al arrancaros sentía.

lunes, 29 de octubre de 2012

Venecia




Dejaré los encantos memorables.
No quiero detenerme en los palacios
ni en el canal abierto a la laguna.
Quiero dejar la casa de los dogos,
la plaza de San Marcos, los Suspiros.
Me adentraré por puentes ignorados,
por antorcha la sombra de la tarde,
para oír el silencio de Venecia
brotar de las ventanas interiores
como un grito de muerte en las fachadas 



Francisco Ruiz Noguera.

domingo, 28 de octubre de 2012

Al recibir mi retrato




Al verte, ¡oh grave pintura!
entrar en mis lares hoy
con mi edad y mi finura,
no sé que vaga tristura
siento al decir:- "Así soy".

Tal vez pienso que mañana,
cuando de mi edad lozana
rastros queden solo en ti,
dirá mi vejez ufana
a mis hijos:- "así fui".

Tal vez pienso que algún día
(cuando Dios llamarme quiera)
buscará tu compañía
esta dulce esposa mía,
para decir:- "¡Así era!".

Tal vez pienso que quizá,
al cabo de muchos años,
nadie te conocerá,
y un extraño a otros extraños
dirá al verte:- "¿Quien será?".

Y que al comprarte, atraído
por lo antiguo de tu traje
o por tu buen colorido,
les dirá:- "Este personaje
no debe haber existido".

sábado, 27 de octubre de 2012

La torre vigía





" Algún tiempo aún discutieron mi madre y las mujeres sobre si debieron obligar a la anciana a presenciar el suplicio de la hija, antes de sufrir el propio, o a la inversa. Las solteras inclinábanse a lo último, y las casadas con hijos, a lo primero. Pues, según aseveraciones exhaladas por entre los fruncidos labios maternos, ninguna otra cosa en el mundo, por mala que sea, puede compararse al tormento de una madre que ve morir, o padecer, al fruto de sus entrañas. Oyéndola hablar así, mientras cardaba lana, hilaba o desgranaba legumbres, sentía mucha extrañeza de ser un fruto suyo. Y me imaginaba a mí mismo como uno de aquellos higos secos y arrugados que conservaba en melaza, con destino a endulzarnos las frías noches de invierno... "

Ana María Matute.

viernes, 26 de octubre de 2012

La letra menuda

           




         Por más que el tiempo arrase palmo
         a palmo lo que atraparan los días
         de la infancia y sepa que ha de quitarme
         todo, sin prisa o a traición, espero,
         hasta que el cuerpo aguante, que nunca
         me someta. Y aun entonces, si fuese factible,
         abandonarme, no reconocerme en nada
         de lo que me pertenezca, Ser por siempre,
         al olor de la mies mojada, canto de alondra
         en rastrojera, dejándose llevar 

                  

jueves, 25 de octubre de 2012

Aforismo





              "  Lo frívolo es la suficiencia de la inmediatez "

miércoles, 24 de octubre de 2012

Al otro lado

              



        Te digo que esta vez lo digo en serio.
        No consigo dormir, me asusta el tiempo
        que tengo que pasar sin ver tu risa
        liviana apoderada de la casa.
        Noche tras noche vienes y me dejas
        más sólo que la luna. Ese recuerdo
        me basta para hacer un melodrama
        del día que me espera, sin un beso
        que llevarme a la boca. Mi mujer
        no sospecha de ti; sólo pregunta
        de dónde ese aire huérfano, esa leve
        sonrisa que me vuelve transparente
        me llegan
                       y hacia dónde me conducen.
        Yo no voy a fingir. Hoy es el día.
         Esta noche nos vemos para siempre.
         Cruzaré en un descuido la pantalla.
         Me quedaré contigo al otro lado 

martes, 23 de octubre de 2012

Rima X



X
Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada,
oigo flotando en olas de armonías
rumor de besos y batir de alas,
mis párpados se cierran... ¿Qué sucede?
—¡Es el amor que pasa!

lunes, 22 de octubre de 2012

Adelfos




A Miguel de Unamuno


Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron
—soy de la raza mora, vieja amiga del Sol—,
que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
Tengo el alma de nardo del árabe español.

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna...
De cuando en cuando, un beso y un nombre de mujer.

En mi alma, hermana de la tarde, no hay contornos...;
y la rosa simbólica de mi única pasión
es una flor que nace en tierras ignoradas
y que no tiene aroma, ni forma, ni color.

Besos ¡pero no darlos! Gloria.... ¡la que me deben!
¡Que todo como un aura se venga para mí!
¡Que las olas me traigan y las olas me lleven,
y que jamás me obliguen el camino a elegir!

¡Ambición! No la tengo. ¡Amor! No lo he sentido.
No ardí nunca en un fuego de fe ni gratitud.
Un vago afán de arte tuve... Ya lo he perdido.
Ni el vicio me seduce ni adoro la virtud.

De mi alta aristocracia dudar jamás se pudo.
No se ganan,se heredan,elegancia y blasón...
Pero el lema de casa, el mote del escudo,
es una nube vaga que eclipsa un vano sol.

Nada os pido. Ni os amo ni os odio. Con dejarme,
lo que hago por vosotros, hacer podéis por mí...
¡Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir! ...

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
¡El beso generoso que no he de devolver!

domingo, 21 de octubre de 2012

Aria de antaño

Lucen vagamente las teclas del piano a la luz del suave crepúsculo rosa, y bajo los finos dedos de su mano un aire de antaño canta y se querella en la diminuta cámara suntuosa en donde palpitan los perfumes de Ella. Un plácido ensueño mi espíritu mece mientras que el teclado sus notas desgrana; ¿por qué me acaricia, por qué me enternece esa canción dulce, llorosa e incierta que apaciblemente muere en la ventana a las tibias auras del jardín abierta...?

sábado, 20 de octubre de 2012

Hacia las cumbres iba...





Primer acorde. Alhambra

Hacia las cumbres iba,
hacia las verdes cumbres, su deseo.
Allí aprendió que la melancolía,
cuerpo lento del tiempo,
cuerpo del agua frágil detenida
en los vasos secretos,
a conformar empieza la memoria.

Lleno de suaves algas y de pétalos
sumergidos, de platas indecisas
y de leves luceros,
allí esperó que la frescura nítida
y los blandos oreos
condujesen su sed, su amor, su dicha
sin nombre hasta los cielos,
las visiones perfectas, la precisa
iniciación del vuelo
y supo allí que la belleza efímera
es de toda verdad fuente y espejo.

viernes, 19 de octubre de 2012

Humoradas



Busqué la ciencia, y me enseño el vacío.
Logré el amor, y conquisté el hastío.
¡Quién de su pecho desterrar pudiera,
la duda, nuestra eterna compañera!.
¿Qué es preciso tener en la existencia?
Fuerza en el alma y paz en la conciencia.
No tengáis duda alguna:
felicidad suprema no hay ninguna.
Aunque tú por modestia no lo creas,
las flores en tu sien parecen feas.
Te pintaré en un cantar
la rueda de la existencia:
Pecar, hacer penitencia
y, luego, vuelta a empezar.
En este mundo traidor,
nada es verdad, ni mentira,
Todo es según el color
del cristal con que se mira.

jueves, 18 de octubre de 2012

Si guardas en tu puesto




Si guardas en tu puesto, la cabeza tranquila,
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca, las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.
Si engañado, no engañas,
Si no buscas mas odio, que el odio que te tengan…
Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres,
Si al hablar no exageras lo que sabes y quieres.
Si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo.
Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si tropiezas el triunfo, si llega tu derrota,
y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofismo del orbe encanallado.
Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría,
tus ganancias de siempre, a la suerte de un día,
y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.
Si logras que tus nervios y el corazón te asistan,
aun después de su fuga, de tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo cuando no quede nada,
porque tu lo deseas y lo quieres, y mandas.
Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.
Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llegue a hacerte la herida,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa.
Si llenas un minuto envidiable y cierto,
de sesenta segundos que te lleven al cielo….
Todo lo de esta tierra, será de tu dominio,
y mucho mas aún,
serás hombre, hijo mío.

miércoles, 17 de octubre de 2012

CHAU NÚMERO TRES



Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo derrotando imposibles
segura sin seguro
te dejo frente al mar descifrándote
sola sin mi pregunta
a ciegas sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas a pie juntillas todo
no creas nunca creas este falso abandono
estaré donde menos lo esperes
por ejemplo en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano horizonte
sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar de tu sueño
en la red esperando tus ojos
y mirándote.

martes, 16 de octubre de 2012

Cuando estuve en el mar...




Cuando estuve en el mar era marino 
este dolor sin prisas. 
Dame ahora tu boca: 
me la quiero comer con tu sonrisa. 

Cuando estuve en el cielo era celeste 
este dolor urgente. 
Dame ahora tu alma: 
quiero clavarle el diente. 

No me des nada, amor, no me des nada: 
yo te tomo en el viento, 
te tomo del arroyo de la sombra, 
del giro de la luz y del silencio, 

de la piel de las cosas 
y de la sangre con que subo al tiempo. 
Tú eres un surtidor aunque no quieras 
y yo soy el sediento. 

No me hables, si quieres, no me toques, 
no me conozcas más, yo ya no existo. 
Yo soy sólo la vida que te acosa 
y tú eres la muerte que resisto.

lunes, 15 de octubre de 2012

A un árbol




El día en que yo vi la luz primera,
plantó mi padre en su risueño huerto
ese árbol que admiráis en primavera,
de tiernas hojas y de flor cubierto.

Yo entré en la sociedad, donde hoy batallo,
con la esperanza audaz de los mancebos,
cuando él ennoblecía el fuerte tallo
cada nueva estación con ramos nuevos.

Yo abandoné, buscando horas felices,
mi pobre hogar por la mansión extraña,
y él, inmutable, ahondaba sus raíces
junto al arroyo que sus plantas baña.

Hoy, rugosa la frente y seca el alma,
cuando hasta el eco de mi voz me asombra,
vengo a encontrar la apetecida calma
del tronco amigo a la propicia sombra.

Y evoco las memorias indecisas
de la edad juvenil, sueños perdidos,
mientras juegan sus ramas con las brisas
y al alegre rumor cantan los nidos.

Mi vida agosta ese dolor interno
con que los ojos y la frente enluto:
él abre en mayo su capullo tierno
y da en octubre el aromado fruto.