
Tos fingida
de alguien -un niño, un viejo,
vampiro ante el espejo-
que busca una salida.
y mientras los demás
duermen, brota ese ruido
anhelando un sonido
que ampare su señal
de insomne en desconsuelo.
Desde el remoto suelo
la luz del día trepa.
Desayuno con poesía.
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