jueves, 14 de febrero de 2013

Interior tren





INTERIOR TREN

1
  
Los racimos de humo en el vagón de fumadores
atraviesan colgados los campos de la bruma.

Una niña en tus brazos un instante,
un cuchillo en el plato para el queso,
una dulce burbuja que, inyectada en la vena,
en su ruta de sangre, podría pararla toda.

2
  
No veo sino dentro:
guiones de la lluvia como espermatozoides
que organizan carreras a través del cristal.
Los bosques fragorosos, el orden de las casas,
los caminos que cruzan y las gentes que esperan
al pie de los andenes, se desdibujan pronto.

También dejas de verte en el reflejo.

Una gota que tiembla en una zeta,
adelanta y engulle a otra más grande.


3

 El chico de los dedos comidos
de betún,
muerde de lado un bocadillo
de carne confitada.
Despuntan en sus ojos,
que mantiene en el prisma
añil del horizonte,
mientras el tren avanza,
las torres de un país que busca el mar
como razón y espuela del silencio,
los albores de un sueño que desbroza el trabajo,
mañana por mañana sin detenerse un punto
y una cortinilla que vela tu mirada
como de no querer, ahora ni nunca,.
sino tan sólo aquello que ha esperado

miércoles, 13 de febrero de 2013

TUS MANOS COMO SUR,


TUS MANOS COMO SUR,
y sobre el campo seco,
la jícara del agua nueva.

Por febrero,
la tierra prometida
del no volverás, el cuello frágil
del corazón
que se vuelve novio
y talismán de la palabra.

Ser tu héroe
que busca toda la lluvia
del universo.

Tanto buscarte
y no verte en cada gota.

martes, 12 de febrero de 2013

Para nadie ciego






Para nadie ciego
Ahora es cuando se produce por fin el eclipse perfecto
y el planeta esplendente oculta el astro opaco
cuerpo de luz descansando en féretro fugaz
ceguera ardiendo en luz
? ya tacto es ver
boca de noche sobre sexo aspirante lamiendo
limo lento lamento cajón nadante

ventana abierta a nada
que esté
está :
nada esta vez está ?
estrella fugaz estallando
cuando
nunca es visión
del revés
del ver reverso de verso perfecto si
un cajón nada por cielos abiertos
cuando
fulgor oculto

negror y cuerpo lumíneo y boca ciega y astro astroso otro
opaco
están

en un cajón de cielo:
entonces
nunca

nadie

ve

nada

lunes, 11 de febrero de 2013

Oración en el jardín



Yo me quiero morir como se muere 
todos los años el jardín, y luego 
renacer de igual modo que renace 
todos los años el jardín. Se han ido 
los pájaros; volaron, pero no tenían alas. 
No me quiero morir como las hojas, 
ni quiero ser el árbol de perenne 
verdor adusto, ni el arbusto dócil 
cortado en seto, sino el árbol libre, 
desnudo atleta que en el suelo ahínca 
las fuertes plantas y en el aire tuerce 
los recios brazos; no el verdor eterno 
sino la fronda renovada, el fruto 
cuando el año lo envíe. Aquí me tienes, 
Señor, desnudo como el árbol. Dame 
tu bautismo de lluvias y tu crisma 
de sol, y dame vestiduras nuevas, 
inmaculadas. El jardín de invierno 
callado está: mi corazón callado. 
Habla tú; luego, vísteme de hojas. 
Algo de tus palabras, al moverse, 
repetirán, como inspiradas lenguas.


domingo, 10 de febrero de 2013

la c de cereza



la c de cereza que aún no es una coma
entre tú y yo y ese sabor anticipado de traducción
dibujada como un arco en la boca
una obsesionante curva que se parecería
a tu vientre, a esas erratas encontradas
en los libros 
ruido de adiós o movimiento de los labios 
el ardor

sábado, 9 de febrero de 2013

ALEGRÍA



Para que haya alegría en los campos
basta un rayo de sol.
Para que haya en el mundo alegría,
sobra un poco de amor.
Para que haya alegría en las almas,
caridad, religión.
Para que haya alegría en los pechos,
un sola canción.
¡Oh qué poco hace falta en la Tierra
para tener alegre el corazón.

viernes, 8 de febrero de 2013

La pelona






La pelona
Cómo has cambiado, pelona

cisco de carbonería

te has vuelto una negra mona

con tanta huachafería.



Te cambiaste las chancletas

por zapatos taco aguja,

y tu cabeza de bruja

la amarraste con peinetas.

Por no engordar sigues dietas

y estás flaca y hocicona.

Imitando a tu patrona

has aprendido a fumar.

Hasta en el modo de andar

cómo has cambiado, pelona.



Usas reloj de pulsera

y no sabes ver la hora.

Cuando un negro te enamora

le tiras con la cartera.

¡Qué...! ¿También usas polvera?

permite que me sonría.

¿Qué polvos se pone usía?:

¿ocre? ¿rosado? ¿rachel?

o le pones a tu piel

cisco de carbonería.



Te pintaste hasta el meñique

porque un blanco te miró.

"¡Francica, botá frifró

que son comé venarique...!"

Perdona que te critique,

y si me río, perdona.

Antes eras tan pintona

con tu traje de percala

y hoy, por dártela de mala

te has vuelto una negra mona.



Deja ese estilo bellaco,

vuelve a ser la misma de antes.

Menos polvos, menos guantes,

menos humo de tabaco.

Vuelve con tu negro flaco

que te adora todavía

Y si no, la policía

te va a llevar de la jeta

por dártela de coqueta

con tanta huachafería.

jueves, 7 de febrero de 2013

Es difícil decirlo





Es difícil decirlo
A Magdalena

Es difícil decirlo,
lo sé con la certeza de un puño que se rompe,
del gesto torrencial que une ciertas estrellas.

Quiero saber por qué a pesar de todo
hay ritmos que se agotan,
en qué consiste el agua,
la delgadez del mundo y el peso del plomo,
o por qué las palabras se han quedado colgando
sonámbulas, inútiles, aisladas y perfectas.
Es difícil decirlo sin morderse por dentro la sonrisa,
sin necesitar la absoluta densidad del cielo.
Sin pedir a gritos un horizonte de agua que nos transmita dulcemente.

A veces extenderse es tan sólo tocar un mundo que no arde,
o un conjunto de dioses que interpretan su música de vidrio
sonando eternamente a girasol ya piedra.
Tu explosión necesaria, tu pulso original
es un acantilado de ternura,
un punto de partida donde volver a hundirse
hacia tu brevedad de mujer de gato.
Porque es inevitable referirte una vez más al agua,
a la perfecta serenidad de tus manos abiertas,
al geométrico crepúsculo de tus dedos transparentes.

Mujer de arcilla y agua, planeta desnudísimo.
Lo demás sólo es cielo.

Déjame hablar,
hundir las lanzas largas de la noche,
ser una arquitectura de ceniza.
Lo demás sólo es cielo, es inútil el mar contra las cosas,
la sal contra las cosas. En las tardes,
inevitablemente nos perdemos de tanto perseguir las longitudes,
de tanto juntar barro con el barro. No te rompas.
Defiende tus espacios, despedaza tu sangre por la tierra.
No hay más que cielo detrás de las batallas.
También la luz a veces se parte como un hueso.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Desde lejos


Desde lejos

Quién ver pudiera, cuando el estío acaba,
el camino -la sierpe tan blanca y sonriente-
y, junto a confiada cala,
pámpanos muertos bajo un pino vivo.

Quién ver pudiera el baile en la era
y una sierra morada allá a lo lejos;
con pimiento silvestre tropezarme,
o, por el pedregal, con el romero.

Más vale que dedique mis cuidados
a estos abedules y mortecinas nieblas.
En mis caminos de otro tiempo hallarse puede
a un ángel triste con torcida espada.

Versión de José Corredor-Matheos

martes, 5 de febrero de 2013

LOS EXTREMOS



LOS EXTREMOS 
Fuera de los muros 
rugen los fantasmas del rescate. 

Con sonido de ironía, 
una madeja de buitres 
vuelve a parir la noche. 

Hay manos en los ecos 
y ojos traicionados 
desaguando el olvido. 

El tiempo 
cuelga un puente minucioso 
entre dos absolutos, 
y la muerte se pasea venenosa. 

Pero la casa es un mausoleo 
al que la ausencia 
le ha amputado los cirios, 
y las flamas 
se marchan al sepulcro 
donde ya nadie duerme. 

Abriré otra vez 
las puertas sin bisagras 
para buscar 
mi huella congelada 
en algún resto de espejo. 

lunes, 4 de febrero de 2013

Por tu pie



Por tu pie, la blancura más bailable, donde cesa en diez partes tu 
hermosura,una paloma sube a tu cintura, baja a la tierra un nardo interminable.

Con tu pie vas poniendo lo admirable del nácar en ridícula estrechura,  y 
donde va tu pie va la blancura, perro sembrado de jazmín calzable.

A tu pie, tan espuma como playa, arena y mar me arrimo y desarrimo y 
al redil de su planta entrar procuro.

Entro y dejo que el alma se me vaya por la voz amorosa del 
racimo:pisa mi corazón que ya es maduro.

domingo, 3 de febrero de 2013

Prealborada



PREALBORADA

El monstruo del confín del mar
Desde la tiniebla vino aquí a buscar
El amanecer del nuevo día,
Del nuevo día aún sin acabar;
Y dijo: «¿Quién duerme en recordar
Que desvendó el Segundo Mundo
Y el Tercero no quiere desvendar?»
Y en la tiniebla el son de su rodar
Malo hace el sueño y triste el soñar.
Rodó y fuese el monstruo siervo
Que a su señor vino aquí a buscar.
Que a su señor vino aquí a llamar
-Llamar a Aquél que está durmiendo
y fuera antaño el Señor del Mar.

sábado, 2 de febrero de 2013

MEMENTO



MEMENTO

Cuando yo me muera,
enterradme con mi guitarra
bajo la arena.
Cuando yo me muera,
entre los naranjos
y la hierbabuena.
Cuando yo me muera,
enterradme, si queréis,
en una veleta.
¡Cuando yo me muera!

viernes, 1 de febrero de 2013

EL DESPRECIO





EL DESPRECIO
Me despreciaste por negro
y yo te quise por blanca
que maldito sea el color
que separó nuestras almas.

Por un instante quise yo
que el sol nublara mis esperanzas
pero la noche no le quiso dar
el color a mi alma.

Y la culpa la tengo yo
porque creí que ese amor
cuando se quiere de veraz
no se fija en el color.

Te burlas de mi porque tengo esta piel negra
que tanto te espanta, que tanto maldices
que tanto desprecias.
Mucho más blanca que tú
tengo el alma y las entrañas.

Por eso te digo mujer
si Dios es más grande del mundo,
porque me desprecias
si tu al lado de Él: no eres nada.

Razón tenía mi madre
cuando supo que te amaba
se compadecía de mi.

Es que sabía la pobre
como queremos los negros
y como los blancos desprecian
el color de nuestras almas.

Mira, aunque mis ojos son tan negros
lloran lágrimas blancas.
Me despreciaste por negro
y yo te quise por blanca

jueves, 31 de enero de 2013

De Por fortunas peores 1991




Uno se queda sólo...
Y quien se rinde al sueño...
¿Y ahora me preguntas...
La que cuenta mi dote no me anda buscando...
Ésta sin arrogancia...
Pues si ahora te dejara mi cansancio...
Fuera de ti la tierra no es distinta...

miércoles, 30 de enero de 2013

GABRIEL ARESTI, 1981



Seis años y tu verbo sigue dentro del mío
precisando las voces de este mundo en acecho.
Padre bronco, me diste la tormenta por techo,
la intemperie por muro y por predio el baldío.

Seis años hasta darte mi epitafio tardío,
largamente fraguado en el hondo despecho.
Sobre el erial cernías el vuelo insatisfecho,
gavilán de tiniebla, centinela sombrío.

Me legaste el destino del lobo solitario,
la desazón extrema, la amargura sin tasa
y la acerba certeza de no ser necesario.

Que en el yermo en cenizas no me falte tu brasa.
Que me acosen los perros por guardar tu expoliario.
Que me encuentre la muerte defendiendo tu casa.

martes, 29 de enero de 2013

Deseos



Deseos
¡Yo quisiera salvar esa distancia,
ese abismo fatal que nos divide,
y embriagarme de amor con la fragancia
mística y pura que tu ser despide!

¡Yo quisiera ser uno de los lazos
con que decoras tus radiantes sienes!
¡Yo quisiera, en el cielo de tus brazos,
beber la gloria que en tus labios tienes!

¡Yo quisiera ser agua y que en mis olas,
que en mis olas vinieras a bañarte,
para poder, como lo sueño a solas,
a un mismo tiempo por doquier besarte!

¡Yo quisiera ser lino, y en tu pecho,
allá en las sombras, con ardor cubrirte,
temblar con los temblores de tu pecho
y morir del placer de comprimirte1

¡Oh, yo quisiera mucho más! ¡Quisiera
llevar en mí, como la nube, el fuego;
mas no, como la nube en su carrera,
para estallar y separarnos luego!

¡Yo quisiera en mí mismo confundirte,
confundirte en mí mismo y entrañarte;
yo quisiera en perfume convertirte,
convertirte en perfume y aspirarte!

¡Aspirarte en un soplo como esencia,
y unir a mis latidos tus latidos,
y unir a mi existencia tu existencia,
y unir a mis sentidos tus sentidos1

¡Aspirarte en un soplo del ambiente,
y así verter sobre mi vida en calma,
toda la llama de tu pecho ardiente
y todo el éter de lo azul de tu alma!

¡Aspirarte mujer... de ti llenarme,
y en ciego y sordo y mudo constituirme,
y ciego, y sordo y mudo, consagrarme
al deleite supremo de sentirte
y a la suprema dicha de adorarte!

lunes, 28 de enero de 2013

Eufemismo




Eufemismo
Es tan terrible decir que te he olvidado
que digo que tengo algodón en la memoria,
para que creas al menos que tu recuerdo me es grato.
Pero nada hay que me lleve a evocarte,
ni el dolor, ni la dicha,
nada.
Rectifico,
me mueve el afán por encontrar un pretexto,
el afán por escribir sobre la palabra eufemismo.
Terrible paradoja
tener que recordarte
para decir amable
que sólo eres algodón en mi memoria

domingo, 27 de enero de 2013

PALABRAS PROFÉTICAS





PALABRAS PROFÉTICAS
Homenaje a San Juan de la Cruz

Arrastrar largamente la cola del desmayo
sin miedo a una posible rebelión de fragancia .
Dejarse florecer durante el mes de mayo
de alelíes las manos los ojos de distancia.

Perdonar a la lluvia su vocación profunda
su amor de las estatuas su modelado egregio
perdonarla aunque luego sepamos que se inunda
de torsos mutilados el jardín del colegio.

Olvidar los perfumes que lloran los colores
merecer los escorzos que renuevan el aire.
Dimitir abdicar coronas y esplendores
corbatas fabulosas perdidas al desgaire.

Porque querido amigo ya todo se compensa
mis deudas tus jazmines trastornos siderales
el muerto que se estira el caracol que piensa
y el ala de la tórtola prolongando hospitales.

sábado, 26 de enero de 2013

Así era





Así era
Canta, me dices. Y yo canto.
¿Cómo callar? Mi boca es tuya.
Rompo contento mis amarras,
dejo que el mundo se me funda.
Sueña, me dices. Y yo sueño.
¡Ojalá no soñara nunca!
No recordarte, no mirarte,
no nadar por aguas profundas,
no saltar los puentes del tiempo
hacia un pasado que me abruma,
no desgarrar ya más mi carne
por los zarzales, en tu busca.

Canta, me dices. Yo te canto
a ti, dormida, fresca y única,
con tus ciudades en racimos,
como palomas sucias,
como gaviotas perezosas
que hacen sus nidos en la lluvia,
con nuestros cuerpos que a ti vuelven
como a una madre verde y húmeda.

Eras de vientos y de otoños,
eras de agrio sabor a frutas,
eras de playas y de nieblas,
de mar reposando en la bruma,
de campos y albas ciudades,
con un gran corazón de música.

viernes, 25 de enero de 2013

EN TORNO AL CASTICISMO



EN TORNO AL CASTICISMO

A Fanny Rubio, que me desaconsejó escribir en la lengua del Imperio.


Uno quiere a su lengua porque es materia y útil
del oficio escogido, pero no, quede claro,
por su más que dudosa belleza. Nunca he sido
amigo de postrarme ante los diccionarios.

Cabreros y ladrones, no monjes cluniacenses,
forjaron sus palabras sin brillo ni eufonía.
¿Qué cabía esperar de un hato miserable,
quemado por los soles, comido por la tiña?

Jamás tuve por cierto aquello del Espíritu,
del Genio de los Pueblos. Si escribo en español,
no es por Volkgeist alguno que en el albor de España
fluyera entre las barbas del Cid Campeador.

Aunque Rodrigo Díaz el de Vivar debía
fablar un castellano más recio que una aldaba.
Oíanlo los moros al pie de la alcazaba,
y no les alcanzaba al cuerpo la chilaba.

Con todo, no era el pobre un pozo de elocuencia.
Al paso de los siglos, afortunadamente,
nos fuimos refinando, pero la poesía,
de sobre está decirlo, no ha sido nuestro fuerte.

No obstante, hay excepciones. Catad: el Arcipreste.
Manrique. Garcilaso. Quevedo no era manco.
Incluso entre los vascos tuvimos una de ellas,
pero eso antes de Franco.

Detesto sobre todo a la canalla rancia
que hace de esta cuestión cuestión de patriotismo.
Nuestro maestro en estro, Jaume el Conqueridor,
es catalán, inglés y un poco filipino.

En cuanto a mí, la tribu de que procedo, dicen,
moraba ya en los flancos del alto Pirineo
allá cuando Caín sembraba cañamones,
y yo, que me lo creo,

no voy a mendigaros un plato de lentejas
ni un sitio junto al fuego. A ver quién se aventura,
hermanos amadísimos, a negarme el derecho
de primogenitura.

Y si de vez en cuando perpetro un vizcainismo,
que a nadie se le ocurra venir a darme vaya,
y menos a vosotros, pecheros del idioma,
que soy hidalgo viejo, del Fuero de Vizcaya.

jueves, 24 de enero de 2013

AMAPOLA TRASTORNO...






AMAPOLA TRASTORNO...
Amapola trastorno,
exaltación morada, disparate.
Salga lo que saliere.
Y qué estruendo de alas, y qué dulce
lastre sentimental sobre la lengua,
y amistad en las manos, ofrecida
sin ponderar, qué arrebatada.

Comulgar en la música aspereza,
junto al estribo ya, de amanecida,
con mujer desolada, y el rasgueo,
y la última vez, y el aguardiente,
y sollozar a frutas.

Salto, furor de gozo, de pataleo
de quien pide encontrarse,
con la prisa amantísima del ánima
que al fin tocó el fraterno
-ay, engañoso; ay, ay, inconvincente-
universal llamado.

Yo ya me voy. Deslúmbrame
el metal decadente de la barca
que habrá de conducirme. Y el camino.
Porque me voy mañana. Yo me parto.
Vengo a decirte adiós para olvidarte.

Lucen de adentro las canciones
que me vienen de afuera. Si me dieran,
al menos, no morir tan lejos.

-Mexicano el acento desgarrado
de plumas claras y de flores
y me enriquece de arrobadas turquesas-.

Yo sé, yo ya me voy; yo reconozco,
como si me doliera, la indudable
armazón altanera
del halo corporal que me circunda.

Propenso al celo ardiente, y al hipérbaton
sanguíneo y los mercados,
y al encabalgamiento de los ojos
viriles en los pares argumentos
de la media naranja; multiplícanse
ternura por fervor, y el resultado
quema entre sangre y piel y piel desnuda.

Tartamudo, efusivo intraducible
entusiasmo del habla. La recámara
suntuaria y sin pesar de la memoria.
Abierta y enjoyada.
También. Contento. Compañera.

Aunque comience y me sujete
por los tobillos este centro
fijo de rueda de molino.

Me columpio, vuelvo a subir, volteo;
aspa de graves órbitas iguales
recorridas de frente, con ronquidos
de ventarrón en las orejas.

Hélice a al mitad, desmorecida,
nauseosa, mecánica,
bajando al fondo del quedar durmiendo

miércoles, 23 de enero de 2013

EN UNA AUSENCIA






EN UNA AUSENCIA
¿Dónde estás que no te encuentro,
dulce amor del alma mía?
¡Maldición eterna el día
que arrancó mi bien de mí!

¿Dónde están aquellas horas
que el amor me dio en tus brazos?
¿Quién rompió los tiernos lazos
con que unido estuve a ti?

Hado bárbaro me sigue,
no hay mudanza en mi fortuna:
infeliz desde la cuna,
infeliz seré al morir.

Dame tregua a la esperanza;
pruebo el bien, más pronto vuela;
si un instante me consuela
luego aumenta mi gemir,

Si ambicioso el pecho mío
dichas mil pidiera al cielo,
bien pudiera el vano anhelo
con dureza castigar.

Más no quiero yo esos bienes:
vierta en otro su tesoro:
sólo pido un bien que adoro
y jamás lo he de gozar.

Retirado a oculto asilo,
denme ¡ay, Dios! que en dulce calma,
embebida en ti mi alma,
viva exento de temor.

¡Qué placer! Allí mi gloria
fuera verte a cada instante,
mi universo tu semblante,
mi ventura solo amor.

Y no amor arrebatado,
pasajero, mal seguro,
sino aquel tranquilo y puro,
hecho sólo a consolar.

Lento fuego, hermosa llama,
cual luz del occidente
que ,al ponerse, aunque no ardiente,
nunca deja de brillar.

Débil choza bastaría
a prestarnos fiel asilo,
que un hogar, cuando es tranquilo,
sobra a un puro corazón.

Guarden ¡ay! esos tiranos
para sí el poder, la gloria,
de ellos sólo en mi memoria
quedará la compasión.

¡Ah! Yo en medio de mis males
sé que tengo quién me llora,
quién en este instante, ahora,
suspirando por mi está.

Ellos ¡míseros! me envidian,
que no saben qué es ternura;
yo más quiero esta amargura
que el placer que el oro da.

martes, 22 de enero de 2013

Boca a boca




Boca a boca
Copa de vida donde quiero y sueño
Beber la muerte con fruición sombría,
Surco de fuego donde logra Ensueño
Fuertes semillas de melancolía.

Boca que besas a distancia y llamas
En silencio, pastilla de locura
Color de sed y húmeda de llamas...
¡Verja de abismos es tu dentadura!

Sexo de un alma triste de gloriosa;
El placer unges de dolor; tu beso,
Puñal de fuego en vaina de embeleso,
Me come en sueños como un cáncer rosa...

Joya de sangre y luna, vaso pleno
De rosas de silencio y de armonía,
Nectario de su miel y su veneno,
Vampiro vuelto mariposa al día.

Tijera ardiente de glaciales lirios,
Panal de besos, ánfora viviente
Donde brindan delicias y delirios
Fresas de aurora en vino de Poniente...

Estuche de encendidos terciopelos
En que su voz es fúlgida presea,
Alas del verbo amenazando vuelos,
Cáliz en donde el corazón flamea.

Pico rojo del buitre del deseo
Que hubiste sangre y alma entre mi boca,
De tu largo y sonante picoteo
Brotó una llaga como flor de roca.

Inaccesible... Si otra vez mi vida
Cruzas, dando a la tierra removida
Siembra de oro tu verbo fecundo,
Tú curarás la misteriosa herida:
Lirio de muerte, cóndor de vida,
¡Flor de tu beso que perfuma al mundo

lunes, 21 de enero de 2013

SONETOS


Oración por la belleza de una muchacha

Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;

esos bultos de nieve, que bullía
al soliviar del lino la tersura
y, prodigios de exacta arquitectura,
dos columnas que cantan tu armonía.

¡Ay, tú, Señor, le diste esa ladera
que en un álabe dulce se derrama
miel secreta en el humo entredorado!

¿A qué tu poderosa mano espera?
Mortal belleza eternidad reclama
¡Dale la eternidad que le has negado!

domingo, 20 de enero de 2013

Carta a usted






Carta a usted
Según dicen ya tiene usted otro amante.
Lástima que la prisa nunca sea elegante.
Yo sé que no es frecuente que una mujer hermosa,
se resigne a ser viuda, sin haber sido esposa.

Y me parece injusto discutirle el derecho
de compartir sus penas sus goces y su lecho
pero el amor señora cuando llega el olvido
también tiene el derecho de un final distinguido

Perdón... Si es que la hiere mi reproche... Perdón
aunque sé que la herida no es en el corazón
Y para perdonarme... Piense si hay más despecho
que en lo que yo le digo, que en lo que usted ha hecho.

Pues sepa que una dama con la espalda desnuda
sin luto en una fiesta, puede ser una viuda.
Pero no como tantas de un difunto señor
sino para ella sola, viuda de un gran amor.

Y nuestro amor recuerdo, fue un amor diferente
al menos al principio, ya no, naturalmente.

Usted será el crepúsculo a la orilla del mar,
que según quien lo mire será hermoso o vulgar.
Usted será la flor que según quien la corta,
es algo que no muere o algo que no importa.

O acaso cierta noche de amor y de locura
yo vivía un ensueño y... y usted una aventura.
Si... usted juró cien veces ser para siempre mía
yo besaba sus labios pero no lo creía.

Usted sabe y perdóneme que en ese juramento
influye demasiado la dirección del viento.
Por eso no me extraña que ya tenga otro amante
a quien quizás le jure lo mismo en este instante.

Y como usted señora ya aprendió a ser infiel
a mí así de repente me da pena por él.

Sí, es cierto... alguna noche su puerta estuvo abierta
y yo en otra ventana me olvidé de su puerta
O una tarde de lluvia se iluminó mi vida
mirándome en los ojos de una desconocida.

Y también es posible que mi amor indolente
desdeñara su vaso bebiendo en la corriente.
Sin embargo señora... Yo con sed o sin sed
nunca pensaba en otra... si la besaba a usted.
.
Perdóneme de nuevo si le digo estas cosas
pero ni los rosales dan solamente rosas.
Y no digo estas cosas por usted ni por mí
sino por... por los amores que terminan así.
.
Pero vea señora... que diferencia había
entre usted que lloraba... y yo que sonreía.
Pues nuestro amor concluye con finales diversos
usted besando a otro... Yo escribiendo estos versos.

sábado, 19 de enero de 2013

LAS OCAS



LAS OCAS


Antzarrak doazi marraskan
donibaneko kalean
Aphez Beltzaren Kanta

En el recuerdo cruzan las estradas de Anglet
sobre el barro invernal.
Iban a la matanza con el marcial empaque
de un batallón de gastadores rusos.

Mayi las degollaba. Margarita
les quitaba las plumas.
La vieja Cathalin apilaba sus cuerpos
debajo del manzano.

Nosotros, los más chicos, nos sentábamos mudos
en un banco de iglesia, junto a la barda, y dicen
que alguna vez lloré de horror.

Pero eso debió ser muy al principio,
porque hoy sólo me queda la extrañeza
ante el desdén glacial con que miraban
el cuchillo de Mayi, la de las manos rojas.

viernes, 18 de enero de 2013

Con nosotros





Con nosotros
En la habitación
de al lado
en la misma
habitación
que hasta hace poco
era mía
rodeada de los mismos
libros en las
mismas librerías
mirando los mismos
cuadros sobre las
paredes mismas
toda asombro
vida ojos
amor manos
alegría
canta y juega
ríe ríe
una niña una
niña.

(del libro Claridad)

jueves, 17 de enero de 2013

A la pintura






A LA PINTURA
A ti, lino en el campo. A ti, extendida
superficie, a los ojos, en espera.
A ti, imaginación, helos u hoguera,
diseño fiel o llama desceñida
.
A ti, línea impensada o concebida.
A ti, pincel heroico, roca o cera,
obediente al estilo o la manera
dócil a la medida o desmedida.
.
A ti, forma; color, sonoro empeño
Por que la vida ya volumen hable,
Sombra entre luz, luz entre sol oscura.
.
A ti, fingida realidad del sueño.
A ti, materia plástica palpable.
A ti, mano, pintor de la Pintura.

miércoles, 16 de enero de 2013

DISPUTA CON LA FORTUNA






DISPUTA CON LA FORTUNA
VII

Pues dame liçençia, mudable Fortuna,
por tal que blasme de ti como devo.
Lo que a los sabios non deve ser nuevo
inoto a persona podrá ser alguna;
e pues que tu fecho así contrapuna,
fas a tus casos como se concorden,
ca todas las cosas regidas por orden
son amigables de forma más una.

martes, 15 de enero de 2013

Del tiempo



Del tiempo
A Fernando de Saavedra

Mira con cuánta priesa se desvia
De nosotros el sol, al mar vecino,
Y aprovecha, Fernando, en tu camino
La luz pequeña de este breve dia.

Antes que en tenebroso noche fria
Pierdas la senda, y de buscarla el tino,
Y aventurado en manos del destino,
Vagues errando por incierta via.

Háganse ajenos casos enseñado,
Y el miserable fin de tantos pueda
Con fuerte ejemplo apercibir tu olvido.

Larga carrera, plazo limitado
Tienes, veloz el tiempo corre, y queda
Solo el dolor de haberlo mal perdido.

lunes, 14 de enero de 2013

Oda (en metro antiguo)



Nunca pensé que un día iba a morirme.
Siempre joven, envuelto en este manto,
Mi mirada soñaba con la estrella
De la soledad.
Cuando, al pronto, viniste un día a mí,
Tú, Sufrimiento, dulce y doloroso…
Y hasta el fondo bebí el mortal deseo
De tanta impiedad.
Ardo vivo en dolor, cual viejo Nesos,
O Hércules con telas venenosas;
Mi fuego no se extingue ni con toda
El agua del mar.
Consumido por mi propia ensoñación,
En mi propia pira me hundo en llamas…
¿Volveré luminoso como el pájaro
Fénix volverá?
¡Marchad muy lejos, ojos turbadores;
Vuelve a mi alma, triste Indiferencia;
Para poder morir tranquilo, a mí
Mismo me darás!

domingo, 13 de enero de 2013

PRELUDIO



Recuerdo que era invierno.
La luna enferma se embozaba en las nubes,
en el aire oscuro se estremecían los pájaros
y en la tierra se erizaba el mundo.
La fiebre delirante arrugaba las sábanas
y mujeres broncas tosían por el sexo
mientras caían estrellas por las aceras haciéndose añicos
y más niños de pecho que nunca gritaban sin consuelo
azules por las sombras del desamor y el frío.
Nadie quiso besarse aquella noche
y cuando se filtró algo de luz por las rendijas
hartos de escupirse unos a otros
se asomaron todos a las ventanas por ver si era verdad que amanecía
o salieron enloquecidos a las calles
con los puños en alto, gritándole al sol que lo esperaban
unos blasfemando, otros llorando
de agradecimiento y alegría, todos ellos,
menos los que habían muerto aquella noche.

(2001)



sábado, 12 de enero de 2013

Adiós para siempre






Adiós para siempre
A. Carolina


Porque no infiel juzguéis a mi memoria,
aunque os digo, «por siempre», al huir de vos,
la eternamente lamentable historia
vais a escuchar de mi primer «adiós».

«Era una niña como vos afable,
lozana, y pura y celestial cual vos».
¡Quién al dejar a un ser tan adorable,
podrá decirle: «¡Para siempre adiós!»

«Partí... y la fama me contó su muerte».
¡Guárdeos el cielo de su suerte a vos!
Y al recordar su abominable suerte,
dejad que os diga: «¡Para siempre adiós!»

Pues siempre, herido de dolor tan fiero,
desde aquel día, como ahora a vos,
a cuantos seres con el alma quiero,
¡«adiós», les digo, «para siempre adiós»!

viernes, 11 de enero de 2013

GRACIA




GRACIA
Van a cantar las aves. Lo siento en mis costados.
Porque me tiemblan alas que nunca vi crecer.
Y súbitos los árboles sacuden sus mensajes
para que yo los coja y lleve por el viento.

Van a brotar más fuertes. Escucho que la tierra
desliza por mis plantas sus tibias humedades;
y un arroyo no nace si una mujer no quiere
que le ciña las piernas con su lienzo delgado.

Sé que vienen jardines. Sé que brincan corceles.
Aprender todo eso me ha costado la vida.
Y os la dejo en el mármol, por si alguno la hallara
y quisiera saber cómo se olvida tanto.