sábado, 15 de febrero de 2014

MUSA TRAVIESA





MUSA TRAVIESA
¿Mi musa? Es un diablillo
Con alas de ángel.
¡Ah, musilla traviesa,
Qué vuelo trae!

Yo suelo, caballero
En sueños graves,
Cabalgar horas luengas
Sobre los aires.
Me entro en nubes rosadas
Bajo a hondos mares,
Y en los senos eternos
Hago viajes.
Allí asisto a la inmensa
Boda inefable,
Y en los talleres huelgo
De la luz madre;
¡Y con ella es la oscura
Vida, radiante,
Y a mis ojos los antros
Son, nidos de ángeles!
Al viajero del cielo,
¿Qué el mundo frágil?;
Pues ¿no saben los hombres
Qué encargo traen?
¡Rasgarse el bravo pecho,
Vaciar su sangre,
Y andar, andar heridos,
Muy largo el valle,
Roto el cuerpo en harapos,
Los pies en carne,
Hasta dar sonriendo
—¡No en tierra!— exánimes!
Y entonces sus talleres
La luz les abre,
Y ven lo que yo veo:
¿Qué el mundo frágil?
Seres hay de montaña,
Seres de valle,
Y seres de pantanos
lodazales.

De mis sueños desciendo,
Volando vanse,
Y en papel amarillo
Cuento el viaje.
Contándolo me inunda
Un gozo grave;
Y cual si el monte alegre,
Queriendo holgarse,
Al alba enamorando
Con voces ágiles,
Sus hilillos sonoros
Desanudarse,
Y salpicando riscos,
Labrando esmaltes,
Refrescando sedientas
Cálidas cauces,
Echáralos risueños
Por falda y valle;
Así al alba del alma
Regocijándose,
Mi espíritu encendido
Me echa a raudales
Por las mejillas secas
Lágrimas suaves.
Me siento cual si en magno
Templo oficiarse;
Cual si mi alma por mirra
Vertiese al aire;
Cual si en mi hombro surgieran
Fuerzas de Atlante,
Cual si el sol en mi seno
La luz fraguase;
Y estallo, hiervo, vibro;
¡Alas me nacen!

Suavemente la puerta
Del cuarto se abre,
Y éntranse a él gozosos
Luz, risas, aire.
Al par da el sol en mi alma
¡Por la puerta se ha entrado
Y en los cristales:
Mi diablo ángel!
¿Qué fue de aquellos sueños,
De mi viaje,
Del papel amarillo,
De llanto suave?
Cual si de mariposas,
Tras gran combate,
Volaran alas de oro
Por tierra y aire,
Así vuelan las hojas
Do cuento el trance.
Hala acá el travesuelo
Mi paño árabe;
Allá monta en el lomo
De su incunable;
Un carcax con mis plumas
Fabrica y átase;
Un sílex persiguiendo
Vuelca un estante,
Y ¡allá ruedan por tierra
Versillos frágiles,
Brumosos pensadores.
Lópeos galanes!
De águilas diminutas
Puéblase el aire:
¡Son las ideas, que ascienden,
Rotas sus cárceles!
Del muro arranca, y cíñese,
Indio plumaje:
Aquella que me dieron
De oro brillante,
Pluma, a marcar nacida
Frentes infames,
De su caja de seda
Saca, y la blande;
Del sol a los requiebros
Brilla el plumaje,
Que baña en áureas tintas
Su audaz semblante.
De ambos lados el rubio
Cabello al aire,
A mi súbito viénese
A que lo abrace.
De beso en beso escala
Mi mesa frágil;
¡Oh, Jacob, mariposa,
Ismaelillo, ¡árabe!
¿Qué ha de haber que me guste
Como mirarle
De entre polvo de libros
Surgir radiante,
Y, en vez de acero, verle
De pluma armarse,
Y buscar en mis brazos
Tregua al combate?
Venga, venga. Ismaelillo:
¡La mesa asalte,
Y por los anchos pliegues
Del paño árabe
En rota vergonzosa
Mis libros lance,
Y siéntese magnífico
Sobre el desastre,
Y muéstrese sonriendo,
Roto el encaje,
—¡Qué encaje no se rompe
En el combate!—
Su cuello, en que la risa
Gruesa onda hace!
¡Venga, y por cauce nuevo
Mi vida lance,
Y a mis manos la vieja
Péñola arranque,
Y del vaso manchado
La tinta vacié!
¡Vaso puro de nácar:
Dame a que harte
Esta sed de pureza
Los labios cánsame!
¿Son éstas que lo envuelven
Carnes, o nácares?
La risa, como en taza
De ónice árabe,
En su incólume seno
Bulle triunfante:
¡Hete aquí, hueso pálido,
Vivo y durable!
¡Hijo soy de mi hijo!
¡Él me rehace!

¡Pudiera yo, hijo mío,
Quebrando el arte
Universal, muriendo,
Mis años dándote,
Envejecerte súbito,
La vida ahorrarte!
Mas no ¡que no verías
En horas graves
Entrar el sol al alma
Y a los cristales!
Hierva en tu seno puro
Risa sonante;
Rueden pliegues abajo
Libros exangües;
Sube, Jacob alegre,
La escala suave;
Ven, y de beso en beso
Mi mesa asaltes:
¡Pues ésa es mi musilla,
Mi diablo ángel!
¡Ah, musilla traviesa,
Qué vuelo trae!

viernes, 14 de febrero de 2014

Soneto




Porque dejaste el mundo de dolores
buscando en otro cielo la alegría
que aquí, si nace, sólo dura un día,
y eso entre sombras, dudas y temores.

Porque en pos de otro mundo y de otras flores
abandonaste esta región sombría,
donde tu alma gigante se sentía
condenada a continuos sinsabores.

Yo vengo a decir mi enhorabuena
al mandarte la eterna despedida
que de dolor el corazón me llena;

que aunque cruel y muy triste tu partida,
si la vida a los goces es ajena,
mejor es el sepulcro que la vida.

jueves, 13 de febrero de 2014

A una mujer




SI fuese rey, hermosa, ¡con qué placer daría
mi cetro, mi corona, mi pueblo fiel de hinojos,
mis termas, mis carrozas, mi regia pedrería,
mi flota que las ondas del mar fatigaría,
por contemplar tus ojos!
.
Si fuese Dios, daría la tierra y sol fecundos,
el ángel, los espíritus en dura cárcel presos,
del espantoso caos los ámbitos profundos,
el éter, lo infinito, los cielos y los mundos,
¡por uno de tus besos!

miércoles, 12 de febrero de 2014

Renunciamiento.





Renunciamiento.
Perdonadme, Señor, mi semblante afligido;
bajo la feliz frente colocasteis las lágrimas:
de tus dones, Señor, es el que no he perdido.

Don menos codiciado, quizá sea el mejor.
Yo ya no he de morir en vínculos de encanto;
os los devuelvo todos, ¡ay, adorado Autor
para mí sólo tengo la sal que deja el llanto!

A los niños las flores, a la mujer la sal;
para que limpiéis mi vida he de entregaros,
cuando esta sal, Señor, lave mi alma, lustral,
volvedme el corazón, para siempre adoraros.

Toda extrañeza mía del mundo de ha extinguido
y se despidió el alma dispuesta a volar
para alcanzar el fruto, al misterio cogido,
que la púdica Muerte sólo ha de cosechar.

Señor, con otras madres sé tierno mientras tanto,
por la tuya y por lástima de esta pena que ves...
Bautízales los hijos con nuestro amargo llanto
y levanta a los míos caídos a tus pies.

martes, 11 de febrero de 2014

EL REGISTRO





EL REGISTRO
No podía dormirme, oía
como un fragor de manos tanteando
en los cristales, como un advenimiento
furtivo de peligro. Al fondo
de la casa, en los arcones
que nadie registró, crujían
los papeles prohibidos, delataban
su oculta furia al borde
de la noche infantil, entrechocando
con las trémulas sábanas.

¿Todavía
vendrán, irán golpeando
con el fusil los muebles, la ceniza
de las últimas letras desterradas?
¿Vendrán ahora, cuando
ya no podemos encender
más que una sola luz
entre tanta invasión de andar a tientas?

Altas banderas, himnos
de victoriosos fraudes, confundían
sus odios con mi miedo, me marcaban
con no sé qué inminencia
de huérfana verdad.

¿Quién llamaba a las puertas, desatando
iras azules contra las reliquias
clandestinas del sueño,
contra el vituperable
delito de ser libre? (María,
Rafael, ¿estáis dormidos?)

Pero ya resonaban las pisadas
cerca del corredor, ya se sentían
llegar entre una fétida
bocanada de vino
fermentado y subrepticia pólvora.

Oh qué voraces grietas de madera
familiar destruida, qué iracundos
papeles borbotando a chorros
desde el brocal de los arcones.
(María, Rafael, que ya es la hora:
ya todo terminó, ya somos tiempo.)

lunes, 10 de febrero de 2014

En el exilio






EN EL EXILIO
En el exilio...
¡cuántas palabras bastan
para formar un muro transparente
contra el olvido!
¡Cuántas imágenes viviendo en sus mentes
el esplendor de un momento!
¡Cuántas noches de alcohol para no pensar
en los dispersos huesos insepultos!

Y por tu patria y por tus héroes
viste yacer tantos muertos en las calles,
viste las tumbas de tu gente empolvadas,
de aquellos que engendraron en ti un ideal,
aquellos que murieron sin aviso,
sin réplica ni traba;
aquellos que ni la cárcel, ni la muerte, ni el exilio
podrán su voz callar;
aquellos que como tú vivirán en el exilio
y aprenderán a calentarse el corazón tan solo de recuerdos
de una patria que nunca volverán a mirar.

domingo, 9 de febrero de 2014

Hoy que amontona fiestas y alegrías...



Hoy que amontona fiestas y alegrías
la madre más fecunda y la más santa,
dando a sus buenos hijos toda cuanta
honra les dio partida en muchos días,

subid, deseos y esperanzas mías,
donde se goza lo que aquí se canta,
sin temer la grandeza que os espanta
de aquellas celestiales jerarquías.

Penetrad los palacios soberanos
hasta el trono do asiste el Rey que juzga
y gobierna y sustenta a los mortales;

y ved si entre sus nobles cortesanos
habrá por gran favor quien me introduzca
siquiera en el zaguán o en sus umbrales.

sábado, 8 de febrero de 2014

El descenso








Sí, esta tarde no es imagen, 
las nubes son rosas, sí, 
las rosas son vida, sí. 

Esta tarde tú eres tú, 
no es nube el amor en mí, 
es vida la rosa en mí.

viernes, 7 de febrero de 2014

NUESTRA VOZ






NUESTRA VOZ
Para que los pasos no me lloren,
canto.
Para tu rostro fronterizo del alma
que me ha nacido entre las manos:
canto.
Para decir que me has crecido clara
en los huesos amargos de la voz:
canto.
Para que nadie diga: tierra mía!,
con toda la decisión de la nostalgia:
canto.
Por lo que no debe morir, tu pueblo:
canto.
Me lanzo a caminar sobre mi voz para decirte:
tu, interrogación de frutas y mariposas silvestres,
no perderás el paso en los andamios de mi grito,
porque hay un maya alfarero en su corazón,
que bajo el mar, adentro de la estrella,
humeando en las raíces, palpitando mundo,
enreda tu nombre en mis palabras.
Canto tu nombre, alegre como un violín de surcos,
porque viene al encuentro de mi dolor humano.
Me busca del abrazo del mar hasta el abrazo del viento
para ordenarme que no tolere el crepúsculo en mi boca.
Me acompaña emocionado el sacrificio de ser hombre,
para que nunca baje al lugar donde nació la traición
del vil que ato su corazón a la tiniebla inegándote!

jueves, 6 de febrero de 2014

Ciudad Caledonia


"Todo en este país, él y la tierra donde se asienta, parece inconcluso, como si Dios lo hubiera dejado a medio hacer, recelando de la obra. Y tal el país, la ciudad. Esta ciudad ha sido cárcel tuya varios años, excepto para el trabajo, inútiles en tu vida, agostando y agostando la juventud que aún te quedaba, sin recreo ni estímulo exterior, igual aridez en los seres y las cosas. Como la ciudad es, fachadas rojas manchadas de hollín, repitiéndose menudas en la perspectiva, cofre chino que en su cofre encerrara otro, y éste otro, y éste otro, así los seres que ellos habitan: monotonía, vulgaridad, repelente en todo ¿Cómo llenar las horas de esta existencia sin fondo?
Divinidad de dos caras, utilitarismo, puritanismo, es aquella a que puede rendir culto tales gentes, para quienes pecado resulta cuanto no devenga en provecho tangible. La imaginación les es tan ajena como el agua al desierto, incapaces de toda superfluidad generosa y libre, razón y destino mismo de la existencia. Y allá en el fondo de tu ser , donde yacen instintos crueles, hayas que no sabrías condenar un sueño: la destrucción de este amontonamiento de estos nichos administrativos. Acaso fuese ello acción bienechora, retribución justa a la naturtaleza y la vida que así desconocido, insultado y envilecido."
Texto de Luis Cernuda – Ocnos

miércoles, 5 de febrero de 2014

Felix con guitarra



En el bar, la rancia morenez de les gitanos
—mendigos de propinas por su toque y por su cante—
quedó pasmada al ver los fragilísimos dedos
del filiforme Félix mimoseando en la guitarra.

Bares son en los que el pescador no pesca: simples
radas marginales que enajenan al marino,
caldo de cultivo para el ciudadano harto,
desfogue del administrativo emancipado,
de la hija de papá y del forastero ávido,
de protésicos—viajantes—locos—y—mecánicos,
de todo aquel, en fin, ansioso de desbordar
los límites hirientes de sus callosas manos,
su rígida espalda curva —en la cerviz un clavo—
o el molde circunstancial de su conciencia ahormada.
Entonces las entrañas maduran gritos, canciones
que las oes boquiabiertas hacen solidarias
en un vuelco incierto de galáxicas miradas.

Cuando el silencio cundió —un parto del cansancio—
como si fueran los zorros pasos de una araña,
Félix capturó la sumisión de los gitanos
porque sus dedos sapientísimos no tocaban,
sino que dúctilmente acariciaban, besaban,
amorosaban —eso— las cuerdas de la guitarra

martes, 4 de febrero de 2014

A Guido






A Guido
Tú Guido, y yo con Lapo desearía
que fuésemos por alto encantamiento
puestos en un bajel que a todo viento
a nuestra voluntad bogara y mía.


Y ni mal tiempo o tempestad bravía
nos pudiese causar impedimento,
antes creciese en el común contento
el deseo de estar en compañía.


Y allí el encantador condescendiente
también pudiese a nuestras damas bellas,
Beatriz, Juana y la que Safo adora:


¡Y hablando allí mi amor eternamente,
tan satisfechas cual nosotros ellas,
se nos huyese un siglo como una hora!

lunes, 3 de febrero de 2014

El sembrador




EL SEMBRADOR
Es la hora solemne del crepúsculo.
Bajo la parra del portal sentado,
miro el fulgor postrero que ilumina
los últimos afanes del trabajo.
.
En la tierra, que tornan renegrida
la sombra nocturnal y el corvo arado,
conmovido contemplo a un achacoso
sembrador que á los surcos lanza el grano.
.
Sobre el mudo horizonte se destaca
el escueto perfil de aquel anciano,
que deja ver, al rayo del poniente,
sombra en sus ojos y en su cuerpo harapos.
.
Y siento, al ver cuál lanza la futura
mies bendecida entre los surcos anchos,
la fe, la fe profunda que él abriga
en el útil transcurso de los años.
.
Recorre la llanura ilimitada,
pasa, vuelve, prosigue. Los puñados
lanza, y torna á lanzar, de la simiente
entre la vaga oscuridad del llano.
.
Y yo, mudo testigo, lo contemplo
y medito á la vez...La noche en tanto
confunde, al empañar los horizontes,
la negra tierra con el negro espacio.
.
Y parece que el viejo pensativo,
al extender con majestad la mano,
arroja al infinito la semilla
que en el surco del cielo son los astros.

domingo, 2 de febrero de 2014

POR DEBAJO DEL AGUA






Por debajo del agua
te busco el pelo,
por debajo del agua,
pero no llego.
Por debajo del agua
de tu cintura:
tú me llamas arriba
para que suba.
Para que suba al aire
de tu mirada;
mi corazón me enciende,
luego se apaga.
Te busco el pelo
por debajo del agua,
pero no llego.

sábado, 1 de febrero de 2014

El pie ligero


Salvar tiempo y distancia
-moroso empeño siempre a la fatiga-,
milagro es en vosotros de elegancia,
¡oh, pies alados de la dulce amiga!
Pies alados, pies breves,
aquí de mis querellas:
¿cómo pisáis tan frágiles y breves
si dejáis al pisar tan hondas huellas?

viernes, 31 de enero de 2014

Casilda de la alta madrugada




Cuando te acuerdes de mi cuerpo
y no puedas dormir
y te levantes medio desnuda
y camines a tientas por tus habitaciones
borracha de estupor y de rabia

en algún lugar de la Tierra
yo andaré insomne por algún pasillo
careciendo de ti toda la noche
oyéndote ulular muy lejos y escribiendo
estos versos degenerados.

jueves, 30 de enero de 2014

La cabellera cortada







La cabellera cortada
¿Son éstos los rubísimos cabellos
que ya bajando en trenzas elegantes,
ya llovidos de perlas y diamantes,
ya al aura sueltos, eran siempre bellos?


¡Ah! ¿Quién los pudo separar de aquellos
vivos marfiles que ceñían antes,
del más bello de todos los semblantes,
de sus hermanos más felices que ellos?


Médico indocto, ¿fue el remedio solo
que hallaste, el arrancar con vil tijera
tan rico pelo de tan noble frente?


Pero sin duda te lo impuso Apolo
para que así no quede cabellera
que con la suya competir intente.

miércoles, 29 de enero de 2014

A si mismo



A sí mismo
Ahora reposarás y para siempre,
cansado corazón. Murió el engaño
que eterno imaginé. Murió. Y advierto
que en mí, de lisonjeras ilusiones
con la esperanza, aun el anhelo ha muerto.
Para siempre reposa;
basta ya de palpitar. No existe cosa
digna de tus latidos; ni la tierra
un suspiro merece: afán y tedio
es la vida, no más, y fango el mundo.
Cálmate, y desespera
por última vez: a nuestra raza el Hado
sólo otorgó el morir. Por tanto, altivo,
desdeña tu existencia y la Natura
y la potencia dura
que con oculto modo
sobre la ruina universal impera,
y la infinita vanidad del todo.

martes, 28 de enero de 2014

Orfeo y Eurídice




Orfeo por su mujer,
dicen que bajo al Infierno;
y por su mujer no pudo
bajar a otra parte Orfeo.
Dicen que bajó cantando
y por sin duda lo tengo,
pues en tanto que iba viudo,
cantaría de contento.
Montañas, riscos y piedras
su armonía iban siguiendo,
y si cantara muy mal
le sucediera lo mesmo.
Cesó el penar en llegando
y en escuchando su intento,
que pena no deja a nadie
quien es casado tan necio.
Al fin pudo con su voz
persuadir los sordos reinos;
aunque el darle a su mujer
fue más castigo que premio.
Diéronsela lastimados,
pero con Ley se la dieron:
que la lleve y no la mire,
ambos muy duros preceptos.
Iba el delante guiando,
al subir; porque es muy cierto
que al bajar son las mujeres
las que nos conducen, ciegos.
Volvió la cabeza el triste;
si fue adrede, fue bien hecho;
si acaso, pues la perdió,
acertó esta vez por yerro.
Esta conseja nos dice
que si en algún casamiento
se acierta, ha de ser errando,
como errarse por aciertos.
Dichoso es cualquier casado
que una vez quedó soltero;
mas de una mujer dos veces,

es ya de la dicha extremo

lunes, 27 de enero de 2014

Era en invierno...




Era en invierno. Estábamos, ya tarde,
sentados junto al fuego, muy turbados,
y con hablar de tiempo, enrojecíamos
cual niños de colegio enamorados.

Sus ojos al bordado ella inclinaba
y al techo los tenía yo clavados;
no se dijera que ambos observásemos
sino que ambos éramos observados.

Pensaba yo: "Por sólo una sonrisa
le daría la sangre de mis venas,
y de las flores de mi ingenio el ramo".

Cuando de pronto, alzose ella muy pálida,
sus manos escondió entre mis cabellos
y "Escucha -dijo susurrante-: "Te amo".

domingo, 26 de enero de 2014

¿Dónde se oculta el sol?



¿Dónde se oculta el sol? 
¿Quién está amenazando 
con su espada 
lo que aún tiene vida 
por morir? 
¿Qué nueva luz alumbra 
el horizonte? 
¿Qué nueva soledad 
nos ha cubierto 
con su manto de hierro? 
Nos queda por romper 
una única rosa 
de cristal. 
Una única rosa. 

sábado, 25 de enero de 2014

EL VASO






 
Siéntate
a la mesa.
Bebe un vaso
de agua. Saborea
cada trago.
Y piensa
en todo el tiempo
que has perdido.
El que estás perdiendo.
El tiempo
que te queda por perder.

viernes, 24 de enero de 2014

Alma tú que diversas cosas tantas




Alma, tú, que diversas cosas tantas
ves, oyes, hablas, lees, piensas y escribes;
vos ojos, y sentido, tú, que vives
para al pecho llevar sus voces santas;

¿después o antes quisisteis andar cuantas
sendas tan mal andáis por mil declives,
sin hallar ni ojos suyos, ni arrequives,
ni huellas adoradas de sus plantas?

Hoy con tan clara luz y signos tales
no debería errar en el vïaje
que me encumbra a moradas celestiales.

Esfuérzate en llegar, flaco coraje,
por niebla de desdén y dulces males,
siguiendo el paso y luz de su visaje.

jueves, 23 de enero de 2014

Guimel





GUIMEL
Con los pies torpes aún del sueño, con el alma aún velada por las tinieblas que en el sueño
se acumulan, he intentado alargar mi paseo por las calles con aire juvenil. Y he marchado
tras las muchachas jóvenes, para alegrar mi corazón.
Pero tras de sus pasos ligeros me he sentido tan cansado y me he sentido tan extraño a ellas, con mi corazón amargo de experiencia, que bien pronto las he dejado perderse entre la multitud y he seguido yo solo mi camino.
Y he vagado, sin rumbo y sin objeto, ante los reverberos, viendo pasar ante mí la vida,
la vida lejana y esquiva, la vida que se aleja para siempre del hombre que ya perdió su juventud
y duerme en pleno día.

miércoles, 22 de enero de 2014

PADRE





PADRE
Esta tarde en el campo piafaban las bestias.
Y yo me quedé quieta, porque padre
roncaba como cuando,
zagal, dormíamos en la era.
Me tiró sobre el pasto
de un golpe, sin palabras. Y aunque hubiera podido
a sus brazos mi fuerza,
no quise retirarlo, porque padre
era padre: él sabría qué hiciera.
Tampoco duró mucho.

Y piafaban las bestias.

martes, 21 de enero de 2014

DESPUÉS DE LA DERROTA



DESPUÉS DE LA DERROTA
Los vencidos se fueron calle abajo.
No siempre los vencidos son grandes perdedores.
Bajo el brazo llevaban el recuerdo
del triunfo que supone
aceptar la derrota.

lunes, 20 de enero de 2014

PROFECÍA




PROFECÍA
Algún día vendrás, sabes que miento,
que no puedo ya más tender la seda
lunar de la esperanza. Algún día
vendrás como una horca, el fiero
corazón guardando la armadura
y los labios en flor como limones
sangrados para el beso.
Peregrino lo sé, sé que algún día
recabarás aquí tu singladura
y yo te aguardaré, aguardaré
tu oído del vacío, sé que miento,
que no oiré nunca más
tu caracola niña. Puede ser
que vengas algún día
de otoño o una noche
de fuego en las ventanas, algún día
puede ser, pero sabes
que miento, yo no sé
si algún día.

domingo, 19 de enero de 2014

En otra profesión




En otra profesión
¡Oh Libertad! ¡Oh de héroes madre santa,
y de los hombres principal derecho
que está grabado en todo noble pecho
y nuestra parte superior levanta!


¿Pues cómo así con atrevida planta
te deja incauta virgen y su techo
nativo trueca por el claustro estrecho
y eterno cautiverio no la espanta?


Mas no; que, aunque parece que te huella
al hierro dando su dorado pelo,
quien más te busca, Libertad, es ella;


más libre la hace su ceñido velo,
porque la misma servidumbre es bella
si eterna Libertad nos da en el cielo.

sábado, 18 de enero de 2014

CÓMO COMER SIN TI?




¿Cómo comer sin ti, sin la piadosa
costumbre de tus alas
que refrescan el aire y renuevan la luz?
Sin ti, ni el pan ni el vino,
ni la vida, ni el hambre, ni el jugoso
color de la mañana
tienen ningún sentido ni para nada sirven.
Allá fuera está el mar.
Allá fuera, en el mundo, estás tú.
Comiendo tú sin mí:
tu hambre, tu pan, tu vino y tu mañana.
Yo aquí, ante los manteles opacos
y la bebida amarga,
ante platos sin sabor ni colores.
Lo intento, sí, lo intento, pero cómo
comer sin ti, ni para qué...
Tú te has llevado tu olor a bosque
y el gusto de la vida.
Fuera están mar y aire.
Dentro, yo solo frente a la mesa puesta
que ha perdido su voz y su alegría.

viernes, 17 de enero de 2014

Noluntad





Todo es ahora dávida, todo es añadidura
 y el alma sólo anhela su larga noche oscura.

jueves, 16 de enero de 2014

LA CASA DEL PLACER





LA CASA DEL PLACER
A José Iribarne
que ha gustado conmigo
el vino insípido y la carne áspera





Alef

Como cualquier hijo del hombre, también he entrado un día en la Casa del Placer.
La Casa del Placer es amplia y hospitalaria: en ella hay grandes toneles para los
bebedores y lechos para los indolentes, En su interior se está a maravilla.
Pero en la Casa del Placer hay una extraña costumbre, que no vi en parte alguna.
El que consume el vino, debe apurar también las heces; el que come el racimo,
debe comer también el escobajo, y el que ama a una mujer hasta devorar su carne,
debe cargar después toda la vida ya con su esqueleto.



* * * * *



Bet

La Casa del Placer es una casa donde reina la mejor armonía y donde los
desconocidos viven más unidos que los hermanos.
Las más duras tareas se realizan allí sin rebeldía, y se consumen con placer los más
insípidos manjares.
Nunca resuenan voces irritadas ni restallan los látigos, y sin guardianes se mantiene
un orden más perfecto que el de las cárceles y los camposantos.
En la Casa del Placer cada uno cumple con gusto su tarea, y los más díscolos caracteres
se convierten en modelos de mansedumbre.
Los que en las casas de los padres rehusaron los platos sazonados, aquí roen alegremente
los huesos más duros, y los que esquivan el contacto de las castas esposas, aquí besan con
gusto los labios más hediondos; las espaldas más rígidas se curvan aquí llenas de gracia.



* * * * *



Guimel

Durante mucho tiempo, yo he ido al mercado de las cortesanas y he aceptado el trato
inicuo que hombres y mujeres hacen sobre su carne.
Y he saboreado, sin repugnancia, el placer que se me ofrecía y como un hombre que
elige esclavas, así he sido entre las mujeres que se ofrecen.
Y he amado alegremente y sin temor a las mujeres desconocidas, y anónimas, todas semejantes como sus sexos emboscados en una misma encrucijada.



* * * * *



Lamed

¡Oh amigos! El amor de las cortesanas es triste y peligroso; y deja nuestras almas más hambrientas que antes.
Para nosotros, ¡oh amigos!, ellas tienen sus cuerpos manifiestos como grandes moles;
pero la puertecita de su ternura está cerrada para nosotros.
Nuestros brazos pueden ceñir del todo sus cinturas; pero nunca llegarán al hueco
pequeñito en que se esconde su corazón y de sus grandes senos no brotará jamás para
nosotros una gota tan sólo de dulzura.
En las noches de amor, calladamente, yo las he visto, ¡oh, hombres!, torcer sus ojos
bajo mis besos y espiar astutamente el instante de nuestro desmayo.



* * * * *



Vav

Como se cansa uno de revolver los naipes, así yo me he cansado de desnudar cuerpos
de cortesanas.
Cuerpos de bronce o de mármol, sobre los cuales nuestros labios estaban siempre en la superficie y sobre los que éramos como los que golpean murallas fortificadas.
Al fin, ¡oh amigos!, me he cansado de abrazar simulacros y de levantar pesos inertes.

miércoles, 15 de enero de 2014

DEMOCRACIA






DEMOCRACIA
Otra maldita tarde
de domingo, una de esas
tardes que algún día escogeré
para colgarme
del último clavo ardiendo
de mi angustia.
En la calle
familias con niños,
padres y madres
sonrosadamente satisfechos
de su recién cumplido
deber electoral;
gente encorvada sobre radios
que escupen datos, porcentajes
en los bancos.
Corderos de camino al matadero
dándole a escoger el arma
al matarife.

martes, 14 de enero de 2014

Los limones




LOS LIMONES
Escucha, los poetas lauredos
se mueven solamente entre las plantas
de nombres poco usados: boj ligustro o acanto.
Yo amo los caminos que dan a las herbosas
zanjas donde en los charcos
medio secos agarran los muchachos
alguna anguila exhausta:
los senderos que siguen los ribazos,
bajan entre penachos de las cañas
y llevan a los huertos, entre los limoneros.
.
Mejor si la algazara de los pájaros
engullida por el azul se apaga:
más claro se oye el susurro
de las ramas amigas en el aire que casi no se mueve,
y los sentidos de este olor
que no sabe despegarse de la tierra
y llueve en el pecho una dulzura inquieta.
Aquí de las entretenidas pasiones
milagrosamente calla la guerra,
aquí también a los pobres nos toca nuestra parte de riqueza
y es el olor de los limones.
.
Ves, en este silencio en que las cosas
se abandonan y próximas parecen
a traicionar su último secreto,
a veces uno espera
descubrir un error en la Natura,
el punto muerto del mundo, el eslabón que cede,
el hilo a desenredar que finalmente nos lleve
al centro de una verdad.
La mirada escudriña alrededor,
la mente indaga acuerda desune
en el perfume que desborda
cuando más languidece el día.
Son los silencios en los que se ve
en cada sombra humana que se aleja
alguna turbana Divinidad.
.
Pero falta la ilusión y nos devuelve el tiempo
a las ciudades ruidosas donde el azul se muestra
sólo a pedazos, en lo alto, entre los cimacios.
La lluvia fatiga la tierra, después; se agolpa
el tedio del invierno sobre las casas,
la luz se vuelve avara, amarga el alma.
Cuando un día por un mal cerrado portal
entre los árboles de un patio
se nos muestra el amarillo de los limones;
y el hielo del corazón se derrite,
y en el pecho nos vierten
sus canciones
las trompetas de oro de la solidaridad.

lunes, 13 de enero de 2014

PALABRAS PARA EL HIJO





PALABRAS PARA EL HIJO


VINIENDO ESTÁS, HIJO, ya tienes imperiosamente abierto tu hueco entre los días,
y me paro a pensar cómo tendré que decirte para pasarte lo que he vivido,
si todavía tus padres apenas sabemos hablar, saltamos por encima de las palabras,
y de la mano andamos, cruzando por largos silencios, como claros de bosque.


TAL VEZ TODO ES INÚTIL y la sangre camina bajo la voz, y nada se puede,
pero yo pienso y pienso en las cosas que todavía mal he aprendido,
y que tendré que enseñarte, porque ya no podré olvidar ni guardar silencio,
ni volver la espalda a lo que fue, para llegar más libre a la esperanza.

DESDE AHORA CUANTO MIRO me exigirá nombre con que poder contarlo;
ya no podré ser ojo mudo, pasmo sin pregunta, guardador de secretos,
y tendré que dejarme llevar por tu mano hasta la misma raya de la ignorancia,
dibujar exactamente a dónde llega el borde del agua de la materia oscura.

PROCURARÉ EMPEZAR POR DECIRTE el respeto que se debe a todas las cosas,
la seriedad de la tierra áspera y su peso húmedo, desmigado entre los dedos,
la admirable cerrazón de la piedra, secretamente conjurada consigo misma,
a veces en un guijarro caminante, como endulzado por el peso de la memoria.
Y LA MADERA DÓCIL, viniendo desde el olor y el viento a acurrucarse al calor de la mano,
que acaricia la sabiduría de las formas elementales de la silla y la mesa,
y el tesoro del metal, sus arbitrios industriosos, su cansancio oxidado, su esplendor
cuando con brillos fatídicos conquista su extraña vida de máquina palpitante.

domingo, 12 de enero de 2014

Orlando Furioso Canto V






30 

¿Por qué, pues, como amigo y compañero
demandas el respeto ese que entiendas
que a ti te deba, y yo tendría el primero
si de ella más que yo gozases prendas?
No menos por mujer que tú la espero
que, aunque no tenga aquí como tú haciendas,
no soy menos que tú del rey preciado,
y sí más de su hija que tú amado--.