sábado, 11 de enero de 2014

ESCENA






ESCENA 


Después de tanto amor, he salido de caza. 

Desnuda estás y quieta, como el sol en su colmo, 
llena la cabellera de centeno y de trinos, 
al pie de un risco joven, al pie de un joven olmo, 
y en ti confluyen todos los ríos y caminos. 
Desde lejos te miro, y el sol entre las hojas 
deja sobre tu cuerpo arroyos de ebria lava, 
hoces negras de sombra, hoces de lenguas rojas, 
y eres una tigresa cuando el amor se acaba. 
Ya estoy sobre una peña. De lejos adivino 
tu silueta ondulante como las cañaveras 
y esa joya emboscada donde fermenta el vino 
en el fíel puntiagudo de tus recias caderas. 
Te mereces el corzo que a mis fauces se brinda, 
su corazón cobarde como un álamo chico, 
sus ojos nebulosos de mirto y de celinda. 
El bosque entero mece su ferviente abanico. 
Y el conejo veloz, y la gacela suave, 
este nido terrestre de codornices cautas, 
las tórtolas parejas y ese niño que sabe 
amaestrar los trémolos de los canarios nautas. 
Por tu amor abro pechos, corto alientos, desgarro 
la perezosa tarde con llantos y alaridos. 
Eres bella y esperas sobre un lecho de barro 
el fruto de los besos y el fruto de los nidos. 
Después de tanto amor he salido de caza, 
mientras tú, en el sosiego y a la orilla del río, 
ves el álamo frágil que su temblor enlaza 
al temblor de ese pájaro, que es todo escalofrío. 


                               (De Tigres en el jardín, 1968)

viernes, 10 de enero de 2014

A la amada






A la amada
Así el entero día en largo, incierto
sueño gimo; mas luego cuando aduna
la noche las estrellas y la luna,
frío el aire y de sombras ya cubierto,


donde el llano es selvoso y más desierto
lento entonces vagando, una por una,
palpo las llagas que la vil fortuna
y Amor y el mundo han en mi pecho abierto.


Tal vez cansado, apoyo me da un pino
o con mis esperanzas, allí donde
suena la onda, tal vez hablo y deliro.


Mas las iras del mundo y del destino
olvidando por ti, por ti suspiro
luz de mis ojos, ¿quién a mí te esconde?

jueves, 9 de enero de 2014

Ítaca







Ítaca 


¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca? 
¿Quién no conoce su áspero panorama, 
el anillo de mar que la comprime, 
la austera intimidad que nos impone, 
el silencio de suma que nos traza? 

Ítaca nos resume como un libro, 
nos acompaña hacia nosotros mismos, 
nos descubre el sonido de la espera. 

Porque la espera suena: 
mantiene el eco de voces que se han ido. 
Ítaca nos denuncia el latido de la vida, 
nos hace cómplices de la distancia, 
ciegos vigías de una senda 
que se va haciendo sin nosotros, 
que no podremos olvidar porque 
no existe olvido para ignorancia. 

Es doloroso despertar un día 
y contemplar el mar que nos abraza, 
que nos unge de sal y nos bautiza como nuevos hijos. 

Recordamos los días del vino compartido, 
las palabras, no el eco; 
las manos, no el diluido gesto. 
Veo el mar que me cerca, 
el vago azul por el que te has perdido, 
compruebo el horizonte con avidez extenuada, 
dejo a los ojos un momento 
cumplir su hermoso oficio; 
luego, vuelvo la espalda 
y encamino mis pasos hacia Ítaca. 

De: Ensayo General: Ítaca. 
poesía completa, 1966-2000

miércoles, 8 de enero de 2014

Oh soberbias colinas sacra ruina





Oh, soberbias colinas, sacra ruina,
que ya sólo de Roma el nombre os queda,
pobre despojo en vos ahora se hospeda
de tanta gloria excelsa y peregrina.

Coloso, arco, teatro, obra divina,
pompa triunfal que en vano otra remeda,
ceniza vuestra gloria sólo hereda
que a vil fábula al fin al vulgo inclina.

Así, si bien un tiempo al tiempo guerra
hace la obra famosa, a paso lento
obra y nombre envidioso el tiempo entierra.

Viviré en mis martirios, pues, contento;
que si da el tiempo fin a todo en tierra,
quizás pueda aún dar fin a mi tormento.

martes, 7 de enero de 2014

Desgracia de amor



Llorad, piedras, mi dura maladanza:
es de otro la mies de mi labranza.

Siembro mi campo y otro la cosecha;
cubre mis horas la fatiga en vano;
es de otro el ave que mi sed acecha;
sólo la pluma quédame en la mano.
Otros calman la sed que me despecha;
otros ascienden, yo desciendo al llano:
llorad, piedras, mi dura maladanza:
es de otros la mies de mi labranza.

lunes, 6 de enero de 2014

A Italia




¡Italia, Italia! ¡Oh tú a quién dio la suerte
el don fatal de la beldad y en ésta
de mil males y vil dote funesta!
¡Oh! ¡menos bella fueras o más fuerte!


Así o lograras invencible hacerte
o no tentaras con tu luz modesta
la codicia de aquel que te detesta
fingiendo amarte; y que te reta a muerte.


¡No viera los Alpes entonces mil torrentes
de armados galos derramar do quiera
y que tu noble sangre el Po colora!


Ni por el brazo de extranjeras gentes
inútilmente combatir, te viera,
para servir, vencida o vencedora.

domingo, 5 de enero de 2014

Semanas




Semanas

Cuántos lunes y martes
en el polvo, detrás, por los caminos.
Serían diferentes entre sí, pero todos
parecían el mismo.

Busco las sillas, las ventanas, los lechos
de la fiebre o el llanto, del diente dolorido,
a esos lunes o martes, y ya todos
están fuera de sitio.

Forman montón de cosas, horas,
piedras, palabras, lápices, destinos,
pero fueron cruzando la puerta de hacia adentro
con mucho frío.

A veces los despierta una canción
antigua, una esquina, un amigo,
y me hace gracia de que todos entonces
me parezcan domingos.

sábado, 4 de enero de 2014

Amor que ves mi pensamiento abierto




Amor, que ves mi pensamiento abierto
y el paso por que ciego en ti me guío,
tus ojos dentro pon del pecho mío,
a ti expedito, a los demás cubierto.

Cuanto sufro en seguirte sabes cierto;
mas, surgiendo entre monte y entre río,
no adviertes que ya está todo mi brío
molido del sendero áspero y yerto.

Bien veo yo de lejos la luz suma
a que me aguijas por abrupta cima;
mas no para volar me diste pluma.

Que basta a mi deseo ya y estima
que logres que yo amando me consuma
y admita ella que yo por ella gima

viernes, 3 de enero de 2014

De la materia de los taxis






                        DE LA MATERIA DE LOS TAXIS


                                   De nuevo te esperé en el desconsuelo
                        de la esquina. Por el bullicio oscuro
                        iban, venían rojos autobuses,
                        acharolados taxis que, ocupados,
                        se detenían un segundo antes
                        del desencanto. La farola daba
                        entintado de comic a la espera.

                                   Los taxis están hechos con materia
                        de soledad, de presurosos besos,
                        de palabras sin terminar, de rápidos
                        adioses, de cabezas que se vuelven
                        como pidiendo auxilio. Cada taxi
                        va tejiendo y tejiendo su capullo
                        de seda por las calles, va encerrando
                        su mariposa entre los hilos tensos
                        de la ciudad que gime y que lo envuelve.

                                   ¿Por qué querer es esperar?. La lluvia
                        tenaz parpadeaba en el cambiante
                        neón de Piccadilly y los neumáticos
                        por el asfalto húmedo sonaban
                        como el desuello de una piel inmensa.
                        Todo el desecho de la prisa iba
                        acumulado en los asientos turbios
                        de los taxis. Su tántalo destino
                        era llegar para volver de nuevo.

                                   Los taxis se alimentan de colillas,
                        de tersos portafolios, de monturas
                        de gafas, de coronas funerarias,
                        de perfumados guantes, de pañuelos
                        inmundos, de paraguas olvidados.
                        El horizonte de los taxis nace
                        a espaldas de la luz, está poblado
                        de sanatorios y consultas, linda
                        con discos y semáforos, discurre
                        por negocios y apremios y legajos.

                                   ¿A dónde va el amor cuando no acude
                        a nuestra cita?. Una lenta hilera
                        de gotas resbalaban por el borde
                        de la farola anochecida. Un golpe
                        de tos quebrada restalló muy cerca
                        de mi bufanda. El viento me azuzaba
                        los mastines del frío. Y otros taxis
                        pasaban sin parar, como otras noches,
                        como todas las noches de mi vida.

                                   Cuando al amanecer se quedan solos
                        los taxis, se acarician la gastada
                        tapicería, que conserva algunas
                        viejas huellas de semen o de lágrimas.

(Londres, 1990) De "Los estados transparentes"

jueves, 2 de enero de 2014

Rojo







ROJO
Mil flamingos rojos encendieron mi cuerpo entre las
playas
Otra vez el veneno de sándalos en mi boca dispersa
Transformas el diario como al agua el invierno
Del hielo a la humedad hay un temblor apenas
Una canción restaurada tantas dudas y rencores pasados
Un verano una estación sin intermedios desparrama
Soy una lágrima perdida en los estanques
que no regresa más al cuaderno encendido
al delirio que prende en tus deseos
A mi propia salvación entre los versos llego tarde
Posas para el mundo Pero no posas para mí
Dices adiós al fuego olvidando mi abrigo
en un invierno tan crudo que me enferma
Siento en tu voz cubana que el dolor regresará por siempre
Tiemblo pero regresará por siempre y no sirve de nada
Es un toro que desangra en mis recuerdos
Varios ensayos para morir en el ruedo
Rojo
Rojo
Rojo y tan púrpura que muero.

miércoles, 1 de enero de 2014

Noche de miel espesa






Noche de miel espesa
La noche de miel espesa
me atrapa en su interior de ámbar
Sola mujer en lecho solo
el corazón apunta al lápiz, al papel
para despegar el ojo cerrado del alma.
Soy en la gravedad del líquido
la mancha oscura,
mi pensar tiñe la dulzura densa
del higo atrapado en el almíbar
Me hundo en la almohada
Floto en la melaza borboteante
de una memoria.

martes, 31 de diciembre de 2013

Los bienaventurados








Los bienaventurados 

                                                            …ellos poseerán la tierra 

Los fieles, los constantes, 
los condenados a lo eterno, 
los asombrados de una sola vez, 
los que sólo confían en el miedo, 
los que edifican sobre el desengaño, 
los cuidadosos que cosechan paso, 
los fareros de la rutina, 
los cómplices tenaces del trabajo, 
los que se mueren razonablemente, 
esos que en tantas ocasiones 
desearían con urgencia 
que hubiese un dios al que pedir socorro. 


De: Ensayo general: poesía completa, 1966-2000

lunes, 30 de diciembre de 2013

Huelen las rosas





Sobre la mesa han puesto un barro humilde 
con unas rosas que lo justifican 
igual que justifica el hombre 
un claro destello, una esperanza, una sonrisa. 
Huelen las rosas, y sentir su aroma 
también es dar constancia de la vida, 
es percibir la realidad que llega 
en su increíble y breve maravilla, 
huelen las rosas, qué delgado mundo 
de fragancia nos llega en su caricia, 
qué prodigioso mecanismo se hace necesario 
hasta dar con esta mina sutil de olor, 
cuántos secretos reinos botánicos, 
qué incógnitas provincias de vegetal acción, 
desde la tierra suben elaboradas, resumidas, 
adelgazadas hasta lo indecible 
para ser un milagro entre la brisa de la mañana, 
un invisible copo de aroma hacia la tarde, 
un terciopelo de perfume solar al mediodía. 
Trabajaron obreros diminutos y subterráneos 
por las galerías donde la gota de agua 
y las substancias germinales se alían. 
La nieve puso un dedo entre los labios, 
el viento golpeó las ramas niñas, 
deshilvanó la lluvia sus collares, y entre tanto, 
en la arcilla, porosa y maternal, 
manos minúsculas manipulaban 
ciegas en la alquimia del delgado perfume de las rosas, 
para que al fin se derramara un día 
desde esta mesa en la que he puesto un barro humilde, 
y nos regale su delicia. ¿Porqué?¿Porqué?
¿Las hemos merecido?
¿Merecemos que sea así la vida tan hermosa y fragante, 
que penetre por los sentidos su verdad sencilla 
tan misteriosa y generosamente?. 
Algo hay que nos responde por las rosas, 
una respuesta de perfume, escrita en el aire, 
las cosas que manejan nuestra manos
¿porqué han de ser distintas de los rosales? 
Con amor ¿por qué no son también aroma concedida? 
Vivir no es mas difícil que un rosal, 
lo que anula su aroma es la injusticia." 

domingo, 29 de diciembre de 2013

Playa de El Palo






PLAYA DE EL PALO
Aún eres mío, porque no te tuve.
Cuánto tardan , sin ti,
las olas en pasar ...

Cuando el amor comienza, hay un momento
en que Dios se sorprende
de haber urdido algo tan hermoso.

Entonces se inaugura
- entre el fulgor y el júbilo -
el mundo nuevamente,
y pedir lo imposible
no es pedir demasiado.

Fue a la vera del mar, a medianoche.
Supe que estaba Dios,
y que la arena y tú
y el mar y yo y la luna
éramos Dios. Y lo adoré.

sábado, 28 de diciembre de 2013

EPITAFIO PARA UNA MUCHACHA




EPITAFIO PARA UNA MUCHACHA
Porque te fue negado el tiempo de la dicha
tu corazón descansa tan ajeno a las rosas.
Tu sangre y carne fueron tu vestido más rico
y la tierra no supo lo firme de tu paso.

Aquí empieza tu siembra y acaba juntamente
-tal se entierra a un vencido al final del combate-,
donde el agua en noviembre calará tu ternura
y el ladrido de un perro tenga voz de presagio.

Quieta tu vida toda al tacto de la muerte,
que a las semillas puede y cercena los brotes,
te quedaste en capullo sin abrir, y ya nunca
sabrás el estallido floral de primavera.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Quiero el día que yo muera





Quiero el día que yo muera
poder donar mis riñones,
mis ojos y mis pulmones.
Que se los den a cualquiera.
Si hay un paciente que espera
por lo que yo ofrezco aquí
espero que se haga así
para salvar una vida.
Si ya no puedo respirar,
que otro respire por mí.
Donaré mí corazón
para algún pecho cansado
que quiera ser restaurado
y entrar de nuevo en acción.

Hago firme donación
y que se cumpla confío
antes de sentirlo frío,
roto, podrido y maltrecho
que lata desde otro pecho
si ya no late en el mío.

La pinga la donaré
y que se la den a un caído
y levante poseído
el vigor que disfruté.

Pero pido que después
se la pongan a un jinete,
de esos que les gusta el brete.
Eso sería una gran cosa
yo descansando en la fosa
y mi pinga dando fuerte.

Entre otras donaciones
me niego a donar la boca.
Pues hay algo que me choca
por poderosas razones.
Sé de quien en ocasiones
habla mucha bobería;
mama lo que no debía
y prefiero que se pierda
antes que algún comemierda
mame con la boca mía.

El culo no lo donaré
pues siempre existe un confuso
que pueda darle mal uso
al culo que yo doné.
Muchos años lo cuidé
lavándomelo a menudo.
Para que un cirujano chulo
en dicha transplantación
se lo ponga a un maricón
y muerto me den por culo.

jueves, 26 de diciembre de 2013

CÓRDOBA




CÓRDOBA
A Carlos Castilla

«¿A quién pediremos noticias de Córdoba?»
Porque las piedras que amabas a la tarde han sido derribadas,
talados los cipreses y su claustro de salmos silencioso,
destruidos los arcos,
el capitel rodó sobre la ortiga
y los artesonados aplastaron blasones,
soberbia, yelmos, gules...
Corrió la lagartija sobre lises
y las manos falaces arrasaron vergeles,
enmudeció la esquila en la espadaña,
abatieron dinteles, picaron tracerías, hundieron hornacinas
y a la venta pusieron atauriques,
teselas, surtidores, plata ilustre de ofrendas
y cobraron monedas de la traición tus hijos,
subastaron tus lágrimas, oh madre,
patria mía.

No había más belleza en este mundo.
Por las calles de cal, cuando furtiva
ajena sombra iba enamorada,
incansable de sol a sol,
tejiendo el embeleso luna a luna,
telones de murallas, celosías
de altas clausuras,
palmas de sombra sobre tapias blancas,
era ya sólo amor el escenario,
la letanía armoniosa de los nombres:
Muro de la Misericordia, Alcázar Viejo,
Plaza de los Aguayos, Piedra Escrita,
Tesoro, Hoguera, Cidros, Mucho Trigo.
¿Qué ramos de tristeza los naranjos al cielo levantaban?
¿Qué soledad y sus arpas de relente
enfriaban heridas como joyas?
Fuentes cegadas, oigo vuestros caños por la memoria,
vivas gargantas sollozantes.
Palpo el mármol, los fustes, las verdinas
sobre bronces ecuestres. Aromas como anillos
ciñen nupcias, suben por galerías desvaídas:
jazmín morisco, lilas, ajedrea.
Edén siempre perdido,
concédeme el recuerdo y su llave de niebla.

Don Luis se alejó por la calleja,
el Duque miró el ángel dorado del ocaso,
volvió al baño Lucano y tus hijos
de la campiña fueron a trabajar a Düsseldorf.
Amarillas banderas
como présagas aves codiciosas
enlutaron terrazas. Usura y avaricia
la heredad repartieron destruyéndola,
dividieron tu duelo,
echaron suertes
sobre el solar patricio,
fonsque sophiae,
mientras te disfrazaban percalinas
para un siniestro carnaval turístico,
oh inmortal, eterna, augusta siempre,
oh flor pisoteada de España.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Olor de amor



Olor de amor
Hueles de una manera diferente.
Amar es una forma de olor. El cuerpo impone
su presencia de aroma que subleva
esa selva, ese bosque
que somos.
No te veo.
No llego a tu contacto. Llegan flores
raras, deshechas, invisibles.
Certidumbre de ti en medio de la noche.

Un salvaje rosal es tu olor. Una
paloma es, y su vuelo recorre
hasta mí el aire. Una
profunda cabellera esparcida en el borde
de mi memoria.

Tu enredado aroma
entre mis dedos algo tuyo esconde.
Hasta mi llegas cada día hecha
olor enmarañado de azucenas y áloes.

Trasminas existencias. Te declaras
realidad amorosa que responde
a mi busca. Llamada
que su contestación en mi recoge.

Rastro exhalado, huella
reconocible, evanescente torre
de olorosa verdad. Humano aroma
de mujer junto al hombre.

Amar es una forma de olor. Llegas
fragante. Llego. Nos acoge
la onda que huele a vida enamorada,
a claveles que en dos bocas se rompen.

martes, 24 de diciembre de 2013

ENSALADILLA DE NAVIDAD




ENSALADILLA DE NAVIDAD
José de Valdivieso

La ñora y la aceña,
madroños, la braña,
lueñes los rebaños,
añil la montaña,
armiños que añudan
piñas y castaña.
El gañán ordeña.
Gruñe y acompaña
al puño mañoso
la pezuña huraña.
La campiña tañe
zampoñas de caña.
Retoña la viña.
Pequeña, la araña
su pañuelo-enseña
ciñe a la espadaña.
La dueña, en escaño,
corpiños de laña,
el paño teñido
con alheña extraña,
hiñe en los barreños,
piñatas apaña,
cañutos aliña,
gañotes rebaña.
Bruñen ruiseñores
mañanas que empaña
la leña, gañidos,
cañada y cabaña.
Plañen añafiles:
—Señora y Compaña...
El Niño soñando
la ñorba.
Y España.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Si esta especie de piel




Si esta especie de piel

que me divide del mundo

no fuera tan sutil,

podría aun soportar

el peso de tu cercanía,

el frío del invierno y

mi mudo destino de poeta.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Ella




Ella
Acecha en los crepúsculos de Turner...
J.L. BORGES
.

Crece el rojo centauro de cuernos de oro.
Nubes sangrientas queman el cobre macizo de las montañas.
.
El mar sofoca el sueño interminable, hiere la niebla
Con malvados esplendores.
.
El ocaso ya se impone, como un milagro, y enferma
La soledad de las postales.
El ala salvaje entre las ramas
Rompe su vuelo con violeta salvaje.
La pupila distante entonces intenta su regreso.
Incesante en las secretas palabras que el tiempo
Acuñara en la piedra o en la nieve,
El crepúsculo es un dios de oro en un mundo oscuro.
Yo abro los ojos v brama el desierto
Desde sus magníficas arenas.
Yo no sov el crepúsculo, pero en mí está su esplendor.
.
Sobre la hierba gris se elevan torres gigantescas.
El mar enciende sus vitr ales.
Por las paredes ardientes sube el color de mis ojos,
Tiembla el horizonte sobre el mármol amarillo como la cabellera
De una mujer,]
Empaña de esplendor los espejos y los recios
Árboles con sus antiguos cantos en las ramas.
¿Quién puede ser más feliz a esta hora en que duerme el cielo
Y sueña con magos y milagrerías?
De entre las cenizas de la tarde renacen tigres
Que al llegar la noche mueren con los ojos fijos en el mar.
Mira el paisaje donde habrás de morir un día,
Bajo este resplandor de cien espadas hallarás
El último rostro,
Los terribles colores, la hermosura infinita de los sueños
De aquellos que no sueñan, dispersa por las playas,
Y verás mi rostro encendido
Y amarás mi música
Y colocarás esta flor de fuego en tu pecho.
Los labios mortales dirán tu nombre con fulgor
En las palabras, William Turner.

sábado, 21 de diciembre de 2013

LIBRE TE QUIERO




Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Emoción breve




Emoción breve
Por la escalera azul de la mañana
el deshollinador.

Su piel de escamas y sus cejas
serpentinas, felices

bailan. Todo podrá cambiarse,
dice. Nada me toca.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Viejo País




VIEJO PAÍS
Qué te puedo decir,
a ti, viejo País,
que te yergues altivo
sobre tu soledad.
Tú que sabes del mar
por lo que cuenta el viento
y que escuchas las piedras
bajo de ti, crepitar.

Y que el cielo repite,
al final de la tarde
todo el gran horizonte
donde te pierdes tú:
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

Tú que labras las manos
de las gentes antiguas
que ene l campo trabajan
la simiente del pan,
que con ojos cansados
lloran por tanta ausencia
como piedras y trenes
les anuncian que hay.

Y al final de sus vidas
se cobijan ingenuos
en el seno tremendo
de tu vientre ancestral.
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

Qué te puedo decir
a ti, viejo País,
si tu barro me sabe
al recuerdo infantil
de juegos escondidos,
olvidados en ti,
en plazas, en callejas,
en paisajes sin fin.

A tu sed de paloma
de barraca de feria
y a ese secano humilde
que te hace infeliz:
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

Tú que entre tus paredes
guardas restos de historias
con figuras de piedra
sin corona y sin lid,
tú, que aúpas el vientre
de ese Ebro tremendo
que te salva a diario
de dejar de existir.

Y que con ironía
desprecias a los vientos
que de tierras lejanas
te quieren sonreír:
Qué te puedo decir,
a ti, mi viejo País.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

ETNOLOGÍA: MUJER




ETNOLOGÍA: MUJER
HACIA QUÉ INFINITO lugar
lanza sus ojos?
En sus manos
cabe toda geografía de la Tierra
y en su gesto
un paisaje lunar
se llena de silencios.
Queda, guarda el recuerdo.
Como una sombra
emerge y huye a la cadiera:
el tiempo ha dibujado
sobre su frágil soledad
la difícil ternura de los hijos.

martes, 17 de diciembre de 2013

YO SÉ QUE YA MI VOZ SE VA PERDIENDO...




A Pedro Camacho

Yo sé que ya mi voz se va perdiendo,
yo sé que ya mis ojos vuelan poco,
sé que de tanto ya sentirme loco
loco me estoy volviendo.

Sé que mi amor sé fue sin haber sido,
que mi vida se va porque así quiere,
y que mi anhelo de vivir se muere
en pasmo convertido.

Sé que esto ya no cuenta y que no es cuento
ni el velo ni el desvelo de la noche.
Apenas siento deslizarse el río.

Al corazón pongo el oído atento.
Como Rubén siento pasar un coche
y pasa por mi carne un largo frío.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Fábula de la Rosa y el velocípedo







-Cuidado, Doña Perfecta,
-dijo a la rosa el biciclo-.
¿Por qué me sales al paso?
Si no te apartas, te piso....

-Pasa ya, tonto de acero;
no tienes miedo al ridículo.

-El jaramago te adora.

-¡Mentiroso!

-Yo lo he visto.

-Yo nací con la manzana;
vi a Eva en el Paraíso
y habrá rosas de mi estirpe
en el Día del Juicio.

-No sigas, rosa perfecta,
de eso a mí me da lo mismo;
tienes una vida efímera.

-Todo en la vida es efímero

domingo, 15 de diciembre de 2013

PÍOS DESEOS PARA EMPEZAR EL AÑO






PÍOS DESEOS PARA EMPEZAR EL AÑO
Pasada ya la cumbre de la vida,
justo del otro lado, yo contemplo
un paisaje no exento de belleza
en los días de sol, pero en invierno inhóspito.
Aquí sería dulce levantar la casa
que en otros climas no necesité,
aprendiendo a ser casto y a estar solo.
Un orden de vivir, es la sabiduría.
Y qué estremecimiento,
purificado, me recorrería
mientras que atiendo al mundo
de otro modo mejor, menos intenso,
y medito a las horas tranquilas de la noche,
cuando el tiempo convida a los estudios nobles,
el severo discurso de las ideologías
-o la advertencia de las constelaciones
en la bóveda azul...
Aunque el placer del pensamiento abstracto
es lo mismo que todos los placeres:
reino de juventud.

sábado, 14 de diciembre de 2013

A una que se bañó en el Río de la cintura abajo y enfermó del aire que le dio





A echar el ojo en remojo
fuiste, Juana, y con donaire
diz que echaste el ojo al aire:
¡Mira tú a qué echaste el ojo!

Gallego era el aire y luego
se te entró a hacerte mal;
que sólo por ojo tal
se entrara, Juana, un gallego.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Después del primer sueño






Después del primer sueño
Se casaron los dos, y al otro día
la esposa, con acento candoroso,
al despertar, le preguntó al esposo:
-¿Me quieres todavía?-

jueves, 12 de diciembre de 2013

RINCÓN DE HAIKUS ¤217¤





nada conforta
como una teta tibia
o mejor dos

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Doce cerditos




Doce cerditos
Ocho tetitas
tiene mi cerda,
ocho tetitas
-y orgullosa de ellas.

Doce lechoncitos
tuvo mi cerda,
ocho están gorditos
y los otros dan pena.

Cuatro biberones
para los lechones
prepara la abuela,
los cría uno a uno
con santa paciencia,
con mucho cariño,
con leche de oveja.

Los cuatro cerditos
no pueden crecer
(biberón de oveja
no les sienta bien).

En vez de gruñir
sólo dicen ¡beee!

martes, 10 de diciembre de 2013

YO SOY AQUEL DELINCUENTE




Yo soy aquel delincuente,
porque a llorar te acomodes,
que vivió como un Herodes,
murió como un inocente.


Advertid los pasajeros
de lugares encumbrados,
que menos que degollados
no aplacareis los copleros.
Hoy hago glorioso ya-
y antaño el proprio Cantó-
don Rodrigo, Calderó-
nirá el tiempo cómo pa-


Cocodrilos descubiertos
son poetas vengativos;
que a los que se comen vivos
los lloran después de muertos.


Nadie con ellos se meta
mientras tuviere sentido;
que, al fin, a cada valido
se le llega su poeta.


Mi sentencia me azuzaron
con décimas que escribieron;
ellos la copla me hicieron,
y muerto me epitafiaron.


Los que priváis con los reyes
mirad bien la historia mía:
guardaos de la poesía
que se va metiendo a leyes.

lunes, 9 de diciembre de 2013

En la selva



EN LA SELVA
Cuatro monos muy remonos
alborotan en la selva
saltando de rama en rama
mientras juegan a las prendas.

Pasa de quinientos kilos
la elefanta Josefina,
se le metio en la cabeza
que quiere ser bailarina.

Y con su traje de rayas,
una cebra que es muy cursí,
en mitad de la sabana
baila una danza batusi.

El cocodrilo Manolo
se empeña en ser submarino
y se mete bajo el agua,
siempre nadando muy fino.

¡Qué animales tan marchosos!
siempre les gusta cantar,
en la selva se divierten
pues sólo quieren jugar.